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ABC MARTES 21 3 2006 Economía 89 La élite de la economía española está en conflicto. Las desavenencias surgen por la imposibilidad legal de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras de ingresar en el Instituto de España, aunque ahora se recrudecen con acusaciones de incompetencia Choque entre Academias POR JOAN CARLES VALERO BARCELONA. La excelencia económica está librando en España una sorda pugna. En la cumbre del conocimiento parece no haber sitio para muchos, a tenor de la disputa que sostiene la decena de miembros de la sección de Economía de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y los 42 académicos numerarios de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras. Los primeros se oponen a que los segundos puedan ingresar en el Instituto de España con su misma categoría. El hecho de que la Academia de Ciencias Económicas y Financieras se creara en 1940 en Barcelona, ciudad donde mantiene su sede, es el impedimento formal de este conflicto de cerebros privilegiados. El artículo primero del Instituto de España, que data de 1947, explicita que el senado de la cultura de nuestro país sólo puede estar constituido por académicos numerarios pertenecientes a las Reales Academias establecidas en Madrid. Desde la etapa de Pilar del Castillo y ahora con María Jesús Sansegundo, sobre las mesas del Ministerio de Educación y Ciencia dormita una reforma de los estatutos del Instituto de España cuya aplicación permitiría el definitivo hermanamiento de las academias. Pero el Gobierno reclama el consenso antes de abordar la reforma, según subraya el secretario de Estado de Universidades e Investigación, Salvador Ordóñez. Juan Velarde CESAR MINGUELA Aldo Olcese JAVIER PRIETO Fabià Estapé CLARA ISAMAT que el Ministerio está dispuesto a cambiar los estatutos del Instituto de España En su opinión, subyace en esta vendetta académica un pulso entre el prurito de los economistas considerados puros, que están en el santuario de Enrique Fuentes Quintana, y los defensores de la modernidad, que es también la economía aplicada, la de la empresa y las finanzas Olcese limita el debate en dos concepciones distintas del mundo académico: En la tradicio- nal, se ingresa como recompensa a una trayectoria y sólo sirve para lucir el oropel y el grado de excelentísimo señor, mientras que nosotros, lejos de contemplar la Academia como puerto de arribada, nos proponemos dar respuestas a las necesidades de la sociedad actual El también presidente del Instituto Español de Analistas Financieros defiende la investigación aplicada, y enumera los muchos académicos de la Len- gua que carecen de doctorado y, sin embargo, han recibido el más alto reconocimiento científico por su trayectoria profesional. En opinión de Olcese, la economía no tiene por qué estar hoy subordinada a las ciencias morales y políticas Y concluye: Seguramente, la economía es en la actualidad la ciencia con más personalidad y estoy convencido de que si la Academia hubiera nacido en Madrid no habría ningún problema Padre de la teoría de la incertidumbre La teoría de la incertidumbre desarrollada por el presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, el catedrático Jaime Gil Aluja, tiene más de 600.000 seguidores en todo el mundo y ha generado incluso una nueva matemática. Son profesores universitarios e investigadores que han propuesto a Gil Aluja como candidato al Premio Nobel de Economía asegura el académico Aldo Olcese. Además, el presidente de la Academia con sede en Barcelona ha sido reconocido hasta la fecha con 17 doctorados honoris causa y pertenece a ocho academias extranjeras. Gil Aluja habla de sí mismo como uno de Reus al que le gusta recordar que fue en Seat donde inició su trabajo científico, cuando el director le encargó estudiar una solución a un problema técnico. El modelo académico que defiende no se limita al formalismo, y descansa en el trípode científico, financiero y empresarial que representa a los diversos estamentos de la sociedad De ahí que entre los miembros de la Academia con sede en Barcelona, además de reconocidos científicos como Manuel Castells, que ingresó hace dos semanas, destacan empresarios y financieros de sólida formación y relieve intelectual como Manuel Pizarro, Ricardo Fornesa, Isidre Fainé, Joan Hortalá y Aldo Olcese, entre otros, junto a Jaime Lamo de Espinosa, José Ángel Sánchez Asiaín y José Barea, los dos últimos también miembros de la de Ciencias Morales y Políticas. El presidente de la Academia de Ciencias Económicas y Financieras destaca la vocación internaciodientes, destacan los europeístas Gastorn Thorn, Raymond Barre y Valéry Giscard d Estaing, así como el consejero del Rey de Marruecos, André Azoulay. En el terreno teórico, Gil Aluja señala que la economía debe fijarse en la biología, donde ningún fenómeno es igual porque la evolución se produce por errores en la transmisión de la información La enseñanza dogmática, la seguridad de las ideas clásicas, es el origen de todo fundamentalismo frente al que Gil construye su teoría de la incertidumbre. Una teoría que ha generado las matemáticas de la libertad frente a las de la esclavitud En suma, esgrime la matización como reflejo del pensamiento humano, entre otras razones porque el universo ha dejado de ser geométrico Acusaciones de mediocridad Juan Velarde y Fabià Estapé, miembros de la sección de Economía de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, niegan categóricamente que su oposición a la Academia con sede en Barcelona obedezca a razones territoriales. Es intolerable que en estos momentos de crispación política, esa academia heterogénea y mediocre, que no tiene ni local propio, pretenda compararse con la nuestra afirma Velarde. A su juicio, no se le niega el ingreso en el Instituto de España, al que puede pertenecer como otras academias provinciales o sociedades científicas, pero nunca al máximo nivel Fabià Estapé abunda en argumentos científicos para oponerse a la equiparación de las academias: La exigencia de una tesis doctoral y la publicación de libros e investigaciones no se cumple para ingresar en la de Barcelona, a la que se conoce como Academia de Comercio Aldo Olcese es el presidente de la sección de Ciencias Empresariales y Financieras de la Real Academia con sede en Barcelona. El reconocido experto en Buen Gobierno Societario, considera que los miembros de la Academia de Ciencias Morales y Políticas caen en la descalificación personal al ver Jaime Gil Aluja E. CARRERAS nal de la institución, que ha celebrado dos sesiones extraordinarias con las Academias de Marruecos y Rumania, y una tercera convocada para el próximo 20 de marzo en Cartago (Túnez) dentro del programa del 50 aniversario de la independencia del país magrebí. Entre los académicos correspon-