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ABC MARTES 21 3 2006 Sociedad 55 Educación Educación para la Ciudadanía, un debate sobre una asignatura que en Europa está superado Su presencia en los programas educativos varía según los modelos y los niveles de enseñanza b El Consejo de Europa recomien- da que en Primaria y Secundaria se enseñe educación cívica o para la ciudadanía, como materia separada o dentro de otras M. ASENJO MADRID. La incorporación de la materia Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos al currículum escolar de Primaria y Secundaria, según establece la futura ley de Educación (LOE) ha suscitado reacciones encontradas. Para unos, encierra el peligro de adoctrinamiento ideológico del Gobierno de turno. En este sentido, destaca la reacción de la Confederación Católica de Padres (Concapa) -integrada en la plataforma LOE- NO- -que ha amenazado repetidas veces con ejercer la objeción de conciencia e impedir que sus hijos cursen esta asignatura. Para otros, es imprescindible una enseñanza de este tipo y la clave está en quién y cómo se imparta, no en la propia existencia de la materia. Además, la Comisión de Educación del Senado ha aprobado una enmienda a la LOE, presentada por el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) -sobre la que el Pleno de la Cámara Alta se pronunciará mañana- -que solicita que Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos no se imparta en Primaria. El proyecto de ley aprobado en el Congreso incluye esta materia en uno de los cursos del tercer ciclo de Primaria (5 y 6 y en uno de los tres primeros de Secundaria. En 4 de la ESO se impartirá una materia de educación ético- cívica, y en Bachillerato, Filosofía y Ciudadanía. Con independencia de temores, polémicas y valoraciones en uno u otro sentido, el hecho es que todos los sistemas educativos europeos incluyen, con denominaciones diversas, la educación cívica o para la ciudadanía en los programas de Primaria y Secundaria, de acuerdo con la recomendación del Consejo de Europa que, en 2002, instó a que todos los niveles del sistema de enseñanza deben contribuir a la introducción de este concepto, ya sea a través de una materia escolar específica o como tema transversal que impregne todas las asignaturas. Y ambas posibilidades no se excluyen. Un grupo de alumnos durante una clase bilingüe en un colegio de Córdoba comunidad con unos valores que hay que fomentar y preservar. Dentro del currículum escolar, la educación para la ciudadanía responsable -denominación que utiliza el Consejo de Europa- -puede ser organizada de diferentes maneras, de acuerdo con el nivel de educación y la programación de la enseñanza. En la mayor parte de los países europeos, la materia con carácter propio está presente tanto en la enseñanza obligatoria como en la postobligatoria y adopta diferentes denominaciones: Educación Cívica, Educación del Ciudadano, Educación para la Ciudadanía, Estudios Sociales, Ciencia Social, Viviendo juntos o Educación Cívica. Los objetivos que se persiguen con la RAFA ALCAIDE La futura ley de Educación (LOE) incluye esta materia en Primaria, a partir de los diez años educación para la ciudadanía se agrupan en tres grandes categorías: cultura política, actitudes y valores y participación activa. El desarrollo de la cultura política implica adquirir saberes sobre los derechos humanos, la democracia, el funcionamiento de las instituciones políticas y sociales y el reconocimiento de la diversidad cultural e histórica. Aprender solidaridad En el apartado de actitudes y valores, los alumnos deben aprender a respetar a los demás, analizar y resolver los conflictos pacíficamente, promover la coexistencia en armonía y construir valores tomando en consideración la pluralidad de puntos de vista de la sociedad. Finalmente, los estudiantes aprenden a implicarse en la vida de la comunidad escolar y local, adquieren las competencias necesarias para participar de una manera responsable y crítica en la vida pública y a promover iniciativas democráticas, así como a estimular sus capacidades en favor de los demás, es decir, a ser solidarios. En algún caso, las competencias que los alumnos deben adquirir con esta materia tiene una mención específica en los objetivos de cada nivel. La Unión Europea ha propuesto a los Estados miembros incorporar las denominadas competencias clave (competencias básicas en España) en los currícu (Pasa a la página siguiente) España busca un modelo que concilie todas las posturas Las autoridades educativas españolas han inciado el proceso de elaboración de los programas para la nueva asignatura Ciudadanía y los Derechos Humanos En la primera sesión negociadora con quince organizaciones, -entre ellas ONG y asociaciones relacionadas con la vida social y educativa- -se establecieron las bases para que la asignatura tenga realmente interés educativo para todos El secretario general de FERE- CECA (una de las organizaciones invitadas a la reunión) Manuel de Castro, declaró tras la sesión que a la escuela católica le preocupa no tanto el momento en qué se imparta la asignatura cuanto los contenidos De Castro defiende que sea una materia optativa pero advierte de que en todo caso su contenido debe ser aceptado por todos y no entrar en colisión con la ética personal ni con las convicciones religiosas Fuentes de Educación consultadas por ABC han asegurado que el Gobierno no pretende invadir el ámbito moral o religioso de los alumnos sino ajustarse a las sugerencias de la UE. Tres categorías de objetivos Con estas premisas, ¿cuál es hoy la situación de esta materia en Europa? Según el informe de la red de información Eurydice sobre La educación para la ciudadanía en la escuela de Europa en los países del continente existen diferentes modelos: materia separada, integrada en otras (geografía, historia, economía... o formación transversal. Se trata de formar a los alumnos para la vida en sociedad y en la convicción de que pertenecen a una