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30 Internacional MARTES 21 3 2006 ABC El mapa representa a Omán como una punta de lanza en el bajo vientre de Irán. Pero el Sultanato es una balsa de aceite en un entorno volátil. Perfil bajo. Petróleo con moderación. Excelentes relaciones vecinales y con Occidente. Y equilibrio entre sharía y modernidad Los católicos de Mascate rezan por el Sultán F. de A. MASCATE. La iglesia de San Pedro y San Pablo, en el suburbio popular de Ruwi de la capital omaní, rebosa de fieles- -en su inmensa mayoría trabajadores inmigrantes indios- -para escuchar la misa que celebra el obispo Paul Hinder, vicario apostólico de Arabia, de visita pastoral en Mascate. En la oración de los fieles el celebrante pide una plegaria por el sultán Kaboos. La tradición paulina es innegable. Pero el hecho de pedir una oración por un monarca musulmán es por lo menos insólito, cuando a pocos kilómetros de aquí, al otro lado de la frontera con Arabia Saudí, la mera posesión de un crucifijo significa la expulsión o incluso la pena de muerte. La falta de reciprocidad no inquieta a los católicos de esta parte del Golfo, que prefieren subrayar su agradecimiento hacia un régimen que al menos les reconoce libertad de culto dentro del recinto sagrado. La secular tolerancia de Omán viene facilitada por el hecho de que la mayoría de sus musulmanes no son suníes ni chiíes, sino miembros de la rama ibadi, mucho más abierta a la convivencia con cristianos y judíos. Omán, el discreto encanto del islam light FRANCISCO DE ANDRÉS. ENVIADO ESPECIAL Es MASCATE (OMÁN) La tradición parece envuelta en papel regalo para el turista que aterriza en Mascate, la capital del Sultanato de Omán. Palmerales junto al mar, bulevares trazados con tiralíneas, mezquitas y edificios públicos con un moderado toque kitch Una impresión de recién pintado persigue al visitante. Bastante acertada. Hace poco más de treinta años, Mascate era un villorrio que contaba con apenas dos escuelas y dos hospitales, cuando Omán se situaba entre los países más retrasados del globo. En tres décadas, el régimen del Sultán Kaboos, que desplazó a su padre en 1970 con un limpio golpe palaciego, ha levantado un país de infraestructuras modernas, relativamente próspero y con una estabilidad que causa envidia en todo Oriente Próximo. Vivimos una época dorada admite un alto funcionario del Gobierno, que recuerda que Omán linda al norte, a sólo 15 kilómetros de Irán, con el estrecho de Ormuz. Al oeste, Arabia Saudí, y al sur, Yemen, dos territorios comanche para los hombres de Al Qaida. Omán, sorprendentemente, se encuentra al margen del remolino islamista de la región. Quizá porque sus reservas de petróleo son modestas si se comparan con las saudíes o las kuwaitíes y no son objeto de particular codicia. Quizá por el talante pacífico del omaní, un repulsivo natural frente al radicalismo. O quizá simplemente por la prudencia del sultán. Según la opinión común, Kaboos ha sabido integrar las reformas liberales con las tradiciones musulmanas y beduinas, y ha logrado mantener como por ensalmo buenas relaciones con todos sus vecinos y con Washington y Londres, dos capitales que pesan sin ser notadas. Omán es, como la mayor parte de sus vecinos árabes, una monarquía absoluta, y no alberga otras veleidades. No queremos una Monarquía constitucional como las europeas, porque la que tenemos da estabilidad al país afirma sin más Mohd Aideed, responsable para Europa y América en el Ministerio de Exteriores. Por iniciativa del monarca, Omán cuenta con un Consejo Consultivo elegido cada tres años en las urnas, sin competencias legislativas aunque con poder para precipitar la caída de algún que otro ministro incompetente. La democracia islámica omaní se juega más bien en el plano paternalista impulsado por su sultán ilustrado, quien durante un mes al año recibe personalmente en sus reales tiendas las consultas y quejas de sus súbditos. El país parece satisfecho con esta fórmula, aun- Musadam Golfo Pérsico IRÁN rm uz E. A. U. Sohar Golfo de Omán Al Khaburah Matrah Mascate Ibri Nizwa Sur Adam OMÁN ARABIA SAUDÍ Hayma Al Jawarah Is. Masirah YEMEN Salala Marbat Is. Kuria Muria MAR DE ARABIA que Mohd al Rashd, ministro de Información, no descarta otras reformas liberales, nada queda en la nevera Lejos del petrodólar En el sultanato, de poco más de tres millones de habitantes- -incluido el medio millón de inmigrantes asiáticos- la mujer conduce, puede votar desde hace tres años, e incluso ejerce labores de policía. Estamos en cierto modo en las antípodas de Arabia Saudí, aunque la tradición patriarcal pesa en el interior del país y la sharía (ley islámica) impone su listón en las ciudades. El velo no es obligatorio, por decisión del sultán, pero es raro ver a una omaní pasear por Mascate sin el tradicional hijab Está admitida la poliga- mia, aunque cada vez es más insólita por razones económicas. El marido puede rechazar a su esposa sin pasar por los tribunales de justicia, y en cualquier proceso el testimonio de un hombre equivale al de dos mujeres. La sharía es nuestra elección libre: podemos aceptarla o no, pero no cambiarla comenta una de las mujeres más instruidas e influyentes del país, Zhueva Albarwani. doctora por la Universidad de Nueva York y ex secretaria de Estado para Asuntos Sociales, Zhueva es hoy profesora universitaria y miembro del Consejo de Estado, órgano consultivo del sultán. La mujer ha dado pasos de gigante en materia de educación y de igualdad de oportunidades laborales con el varón afirma. Pero en materia de costumbres la sharía se ha puesto súbitamente de moda en todo el mundo árabe. Desde el 11- S, apenas se ven mujeres sin velo; pretenden reafirmar su identidad musulmana o quizá así se sienten más femeninas apostilla Zhueva sin convicción. La clave de la estabilidad de Omán no radica tanto en las tímidas concesiones a la democracia y a la igualdad de sexos como en su inteligente política económica, dirigida a distribuir la riqueza y crear una clase media. Los omaníes son trabajadores y quieren sacar a su país adelante; además no pueden permitirse el lujo del derroche y la molicie de los saudíes y kuwaitíes porque tienen relativamente poco petróleo afirma un ingeniero tre ch od eO europeo que trabaja en el puerto industrial de Sohar y pide el anonimato. Túnez prometió en su día a sus ciudadanos un volkswagen Polo y un apartamento como símbolos de su ingreso en la clase media. Omán pretende darles los medios para poder casarse y unas vacaciones anuales Eso sí, sin el aparato represivo del Estado policial de Ben Ali. Protestas laborales a tiros en la Franja de Gaza GAZA. Al menos cuatro perso- AP nas resultaron ayer heridas durante un enfrentamiento entre policías palestinos y militantes armados que tomaron al asalto dos ministerios en la Franja de Gaza. Los activistas de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculadas al movimiento Fatah, irrumpieron en los locales de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Finanzas, situados en el mismo lugar, para exigir puestos de trabajo. En la imagen, tres policías palestinos- -uno de ellos herido- -buscan refugio durante el tiroteo.