Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 Deportes CAMPEONATO DEL MUNDO DE FÓRMULA 1 GRAN PREMIO DE MALASIA LUNES 20 3 2006 ABC Otra salida estratosférica de Alonso La escudería Renault logró su primer doblete desde 1982 (Arnoux y Prost) con la victoria de Fisichella y una enorme remontada del campeón del mundo, que acabó segundo JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL SEPANG (MALASIA) Cualquier observador asiste perplejo a las explicaciones de Fernando Alonso al final de una carrera de F- 1. Vino a decir en síntesis, arriesgué en la salida y dormité después. El minucioso análisis que viene a continuación de parte de todos los ojos que escrutan sus movimientos queda para el beneficio de inventario. Alonso es escueto y directo. Como ayer, en la estratosférica salida del Gran Premio de Malasia, donde el asturiano volvió a maquinar una maniobra demoledora. Salir tan rápido como lo hizo no sólo era una cuestión de hábito. Era una estrategia. Así juntó argumentos para rodar en paz durante 56 vueltas, a toda mecha pero lejos de su compañero Giancarlo Fisichella. El italiano ganó en Sepang y Renault disfrutó de un doblete con sabor a historia de la Fórmula 1. Veinticuatro años después. Desde que Arnoux y Prost lo hicieron en 1982 en Francia. Alonso guarda en un rincón de su cerebro cada recodo del fin de semana, cada cambio de neumático, repostaje o indicación de su ordenador. Funciona milimétrico en su aproximación al gran premio y consigue descifrar las claves de un vistazo. Es el sello de los campeones, la facilidad para deshacer nudos allá donde otros se complican la existencia. Diez segundos mágicos El asturiano decidió que su estancia en Malasia debía resolverse en diez segundos. Los programas de los ingenieros, el cálculo de los siete juegos de gomas, la fallida asistencia de su equipo al llenar el depósito en la calificación del sábado, los problemas con el ordenador del coche, todo requería una réplica en la primera curva. No falta quien considera que su ascenso al título de 2005 fue demasiado frío, siempre con la calculadora de los puntos en la mano, y Alonso volvió a mostrar ayer que sabe cambiar de registro cuando la ocasión lo requiere. Cargado de gasolina por el error en el box de Renault, se jugó el bigote en una salida electrizante que devolvió a la memoria las imágenes del Alonso casi juvenil que proporcionaba un espectáculo en cada gran premio de 2004. Fue ese año cuando se agenció esa fama de lanzadera. Lo hizo en repetidas ocasiones, siempre en el umbral de la cuarta línea. Como ayer. Y empezó a ganarse el apelativo de Magic cuando en Indianápolis casi salta desde el foso de la parrilla a los primeros puestos. Será cuestión de talento, porque otra cosa no se puede imaginar cuando todos los pilotos deben encontrarse en la misma situación de alerta, con neumáticos limpios y la adrenalina a punto de salir por sus orejas. En diez segundos, el asturiano en- Un momento de la salida: Alonso, tercero en la imagen, encabeza el pelotón detrás de Fisichella y Button LO MEJOR contró una rendija entre los dos McLaren que le precedían (Raikkonen y Montoya) y ya instalado en la quinta posición acometió una temeridad que desdice su aureola de conservador. Fijó la pupila en Rosberg y Webber, los dos Williams que anunciaban lo mejor de lo mejor, sobre todo el cachorro alemán. Alonso salió hacia el exterior y apurando el filo de la navaja clavó contra las tablas a la pareja de Frank Williams. Superó la velocidad de ambos con un espectacular adelantamiento por fuera de la pista. De un plumazo, en una preconcebida mano a base de órdagos, Alonso colocó la carrera donde quería. Donde podía haberla ubicado sin el error del sá- EPA El espectacular arranque de la carrera, con Fernando Alonso lanzado hacia los primeros puestos LO PEOR El golpe de Klien a Raikkonen, que privó a los aficionados del previsible duelo entre el asturiano y el finlandés bado. Por detrás de Fisichella y Button. No se sabe si por esa maniobra, por la fatalidad que a veces exhibe como si fuera Alex Zülle en versión finlandesa o vaya usted a saber por qué, Kimi Raikkonen no llegó a dar una vuelta. Claudicó en la quinta curva después de rozarse con Klien. Una carrera que pintaba gris para Alonso se convirtió en una bendición en una vuelta. La reacción por detrás penalizó a Rosberg, fulminado por una rotura de motor. También a los Toyota, que no levantan cabeza ni con Ralf Schumacher ni con Trulli. Y uno más, Barrichello, sepultado por la velocidad de Button y su retraso incomprensible