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ABC LUNES 20 3 2006 Cultura 53 La Fundación Príncipe de Asturias promueve las celebraciones del Día Mundial de la Poesía, con la presencia de poetas como Wole Soyinka, Derek Walcott y Adonis Asturias, en la pole position de la poesía mundial TEXTO: MANUEL DE LA FUENTE FOTO: EFE Rafael Escuredo y Manuel Mantero, premios Andalucía de la Crítica en novela y poesía b La novela de Escuredo, Leonor, mon amour es un thriller psicológico, mientras que el poemario de Mantero, Equipaje es un mosaico fiel de la memoria JESÚS MORILLO ARCOS DE LA FRONTERA. El ex presidente de la Junta andaluza Rafael Escudero ganó ayer el premio Andalucía de la Crítica en la modalidad de narrativa con la novela Leonor, mon amour un thriller psicológico protagonizado por una mujer que queda amnésica tras un accidente y que poco a poco va descubriendo un pasado lleno de peligros y excesos. En la modalidad de poesía el galardón recayó en el poeta sevillano Manuel Mantero, que ya había sido distinguido con este premio años atrás. El jurado, reunido en el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera, acordó por mayoría distinguir la novela de Escuredo, sobre la que destacó su seriedad y mesura narrativa a la hora de tratar aspectos conflictivos de la realidad social y el difícil equilibrio entre sentimiento e intereses individuales y colectivos que en ella tienen lugar Asimismo, el jurado valoró que es una obra de estructura y lenguaje equilibrados, en la que prima el deseo de articular un encuentro directo de la ficción con el lector y que, además, se inscribe en la tradición realista de la novelística andaluza, adecuando tiempos y espacios modernos a una preocupación intemporal y universal por las contradicciones, dudas y flaquezas del ser humano abocado a situaciones dramáticas El jurado de novela también distinguió con el premio Ópera Prima a Trasmar la primera novela de José Antonio Santano. El premio en la modalidad de poesía lo ganó Manuel Mantero por Equipaje de la que destacó el jurado que es un libro donde sus poemas empiezan y terminan en ellos mismos, lejos de la tendencia dominante desde hace décadas en la que un texto tira de otro y se va desarrollando entre sí hasta formar un nudo con su comienzo y desenlace Un equipaje de poemas que, según los miembros del jurado, no tienen más ambición de ser ellos mismos, pero que conforma un mosaico fiel de la memoria que enlaza, además, con uno de sus mejores poemarios: Misa Solemne Junto al fallo de los premios tuvo lugar también en Arcos de la Frontera la asamblea de la Asociación Andaluza de Críticos Literarios y Escritores que acordó nombrar una nueva junta directiva que preside Francisco Morales Lomas, que sustituye a Antonio Hernández. OVIEVO. Ayer, a miles de kilómetros de Oviedo, el poeta de las chicanes, Fernando Alonso, volvía a desparramar sus endecasílabos aerodinámicos en Sepang, Malasia, junto con otro vate del asfalto, su compañero de equipo, Fisichella. La poesía sigue siendo un arma cargada de futuro, y si no que lo pregunten al Renault 26 más hermoso a toda velocidad que la Victoria de Samotracia que diría el tal Apollinaire, al que también le van a caer por aquí unas sidrinas en estos días. Porque el Principado, a través de la Fundación Príncipe de Asturias, lleva una semana realizando diversos actos para conmemorar el Día Mundial de la Poesía, que se festeja mañana, al amparo de la Unesco. Las celebraciones van a servir de homenaje al gran poeta y político senegalés Leopold Sedar Senghor, desaparecido el 20 de diciembre de 2001, a los 95 años de edad. A lo largo de la pasada semana se han sucedido las actuaciones en diversas localidades astures, como la de la soprano Teresa Berganza- -premio Príncipe de Asturias, 1991- espectáculos teatrales como el interpretado por Mari Paz Pondal y titulado Unidos en el tiempo: Machado Lorca y Hernández También se han celebrado recitales de poesía con la presencia de autores como Luis Alberto de Cuenca, Carlos Marzal, Joan Margarit, Raúl Rivero, Antonio Colinas y César Antonio Molina, entre otros. Para hoy mismo, día 20, están previstos otros recitales de tres grandes figuras de la lírica mundial: Wole Soyinka (acompañado por Caballero Bonald) Derek Walcott (presentado por Luis Eduardo Aute) y Alí Ahmad Said Adonis, escoltado por nuestro poeta más fieramente humano, el asturiano Ángel González. Alí Ahmad Said Adonis, Charles Carrère y Fernando Arrabal, ayer en Oviedo con ellos, dos Nobel, Wole Soyinka y Derek Walcott, así como Adonis y el senegalés Charles Carrère. De nuevo la cantante Sophie Auster pondrá el último endecasílabo de la jornada con un concierto. Dos maneras asturianas de celebrar la poesía, vuelta a vuelta y a trescientos por hora, como Alonso en Malasia, o verso a verso, según mandan los cánones, aquí en Oviedo, donde las musas no quieren templar gaitas y tienen las mejillas más arreboladas que nunca. Cosas de la sidra. Sophie Auster pondrá la música La música también se apuntará a este desfile de versos. Sophie Auster, hija de Paul, como su propio nombre indica, presentará en Avilés su extraordinario primer disco, en el que ha contado con unos letristas de lujo: el mencionado Apollinaire, Soupault, Tristan Tzara, Paul Eluard, Robert Desnos y su propio padre. Sophie no ha cumplido aún los veinte años, pero con este trabajo parece que ha comenzado una carrera que tiene toda la pinta de ir a ser deslumbrante. Y mañana, a tirar la casa del verbo por la ventana de la métrica. Porque a las ocho de la tarde, en el Teatro Filarmónica de la capital ovetense tendrá lugar el acto central de estas celebraciones. Para empezar, allí están convocados los poetas Pablo García Baena, Ángel González y Carlos Bousoño, todos ellos merecedores del premio Príncipe de Asturias en años pasados. Y Senghor, apoteosis de la negritud Leopold Sedar Senghor, la figura de ébano y sabiduría a la que se homenajea en este Día de la Poesía, es uno de los más impresionantes creadores del pensamiento de la negritud, tanto en su labor como poeta, pensador y ensayista, como en la más prosaica, pero no menos importante, labor de estadista, pues fue durante veinte años el primer presidente de Senegal, tras conseguir la independencia de la colonia, Francia. Académico de la Francesa, varias veces propuesto al premio Nobel, Senghor, muerto en diciembre de 2001, le canta al Continente Negro, a su naturaleza, a la tradición, a la mujer africana. Pero no lo hizo desde el folclorismo y la postal más o menos bonita, sino desde la sabiduría de un hombre conocedor de varias culturas. Para él, la negritud, lo negro no era un narcisismo racial. Para Senghor, la negritud es, objetivamente, el conjunto de valores de la civilización del mundo negro... Una cierta visión del mundo y cierta manera concreta de vivir en este mundo... Un ser negro y un pensar negro Con este homenaje, la voz milenaria de África retumba entre nosotros.