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40 Madrid LUNES 20 3 2006 ABC DOS OPINIONES Julio de Manuel Empleado de imprenta en la Cava Baja Llevamos doce años trabajando en este edificio y no entendemos por qué ahora se hace ésto. No creo que la muralla tenga tanto valor como para expropiar aunque, dado el caso, imagino que iremos al paro o nos jubilarán María Luisa López Vecina de la calle del Almendro Tradición y modernidad. Restos de la antigua muralla cristiana de Madrid, en el interior de un edificio renovado de la Cava Baja Los vecinos de la Cava Baja no comprenden el interés por recuperar la muralla cristiana de Madrid: aseguran que sus pertenencias son demasiado valiosas, después de años de reformas; por su parte, los comerciantes esperan negociar con el Consistorio directamente La recuperación de la muralla cristiana desata la polémica TEXTO: JOSÉ M. CAMARERO FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO Después de 20 años en este piso, ahora nos quieren echar de aquí por un supuesto interés artístico de la muralla. No será tan fácil convencernos, ni con dinero, porque muchos vecinos ya han dado un no definitivo al Ayuntamiento te a paredes descorchadas, placas de mármol; estructuras de escayola, luces halógenas, colores vivos y todo un sinfín de reformas que hacen de estos edificios unos lugares antiguos pero más que respetables para vivir. MADRID. Ni destrucción de mobiliario urbano, ni protestas frente al Consistorio, ni enfrentamientos con la Policía. Años de sacrificio, trabajo y esfuerzo económico. Estos son los argumentos a los que se tendrá que enfrentar el Ayuntamiento de Madrid si sigue adelante con su plan de recuperar la muralla cristiana del siglo XI, mediante la expropiación parcial de algunos edificios de la Cava Baja. Sacrificio, porque tanto las viviendas de la zona como los bares que hay en ella- -y no hablamos de cualquier taberna- -han tenido que invertir mucho para renovar los inmuebles; dinero, porque a pesar de las promesas millonarias nadie puede pagar en metálico el valor de toda una vida de trabajo y esfuerzo Así, de este modo tan sentimental, se defenderán los vecinos y comerciantes de la Cava Baja y la calle del Almendro (distrito de Centro) ante la imposición de una idea que les resulta absurda Así la califica María, hermana de uno de los propietarios de ViejoMadrid, uno de los bares más renombrados de la castiza vía. Un negocio como éste explica María, cuesta mucho sacarlo adelante, y no hablo de años, sino de décadas En efecto, los propietarios de este establecimiento repleto de vino y buen jamón, llevan casi 30 años luchando por ser referencia no sólo entre los madrileños, como para que ahora, por unos míseros euros, nos lo destruyan Porque en el caso de ViejoMadrid (Cava Baja, 30) sus propietarios asegu- Edificios para visitar la muralla Los planes del Ayuntamiento pasan por expropiar parte de los edificios de la manzana que une las calles del Almendro y la Cava Baja. Cava Baja, 30. En este número se encuentra un edificio recientemente renovado en toda su estructura. Tiene un pasillo por el que pasan los turistas y curiosos hasta un patio central donde se puede visitar parte de la muralla. En la fachada principal se encuentra el restaurante ViejoMadrid con casi 30 años de antigüedad. Cava Baja, 32. Es el edificio anexo, algo más deteriorado, pero perfectamente equipado para la habitabilidad. Almendro, 5. Edificio en ruinas y apuntalado. Se ha solicitado en numerosas ocasiones el permiso de renovación, aunque no ha sido concedido. Almendro, 3. Solar con un edificio y un garaje anexo en perfectas condiciones. ran que más de la mitad del bar quedaría en manos del Consistorio y de los turistas que se acerquen a la muralla. Una calle de lo más castiza Justo en frente se sitúa Casa Lucio, y a pocos metros La Chata; al otro lado, La Soleá, con su tablao flamenco; y un poco más cercano a la calle del Almendro, la Taberna de Salamanca. No todos estos bares sufrirán la expropiación, pero, en cualquier caso, los que se vean afectados por la ordenanza se encargarán de negociar directamente con el Consistorio porque el valor social y no sólo económico de estos bares no se puede desprestigiar asegura Pedro Manuel Hernández, propietario de otro bar. Los puestos de trabajo que se perderían también constituyen parte de los temores de estos pequeños empresarios. En el caso de la imprenta donde trabaja Julio de Manuel, es más que probable que nos manden al paro ya que situar esa empresa en otro lugar de la ciudad sería la perdición afirma. Caso aparte son los vecinos de ambas calles: tanto los de los números 30 y 32 de la Cava Baja, como los del 1 y 3 de la calle del Almendro se muestran preocupados, aunque también desinformados. Lo poco que sabemos es a través de los periódicos comenta María Luisa López, quien lleva años viviendo en el 3 de la calle Almendro. Su edificio se encuentra en buen estado, aunque parece necesitar cierta reforma. Sin embargo, ella y otros muchos vecinos niegan que el objetivo sea acabar con la infravivienda. Esto no es un poblado chabolista afirma María Luisa. Estamos en el centro de Madrid y nos ha costado muchos años y dinero renovar edificios tan antiguos como el suyo. De hecho, esta es una de las principales quejas de los vecinos, porque muchos inmuebles de la zona acaban de ser totalmente reformados y adaptados a los nuevos modos de vida en los últimos años: frente a escaleras de madera, rampas para minusválidos; fren- Expropiar un inmueble renovado El caso más llamativo lo representa el situado en el 30 de la Cava Baja. Todo un inmueble de viviendas, con tres escaleras y 100 vecinos. Hace diez escasos años fue totalmente reformado, tanto por dentro como por fuera después de varios años de discusiones entre los vecinos que no se ponían de acuerdo, explica Miguel Santano. Por fin, lograda la unanimidad, se procedió a las obras. Todo para que ahora nos quieran expropiar parte del edificio para el uso de turistas Un uso que, por cierto, ya se lleva realizando desde hace años. Porque en numerosas ocasiones, turistas y curiosos se acercan hasta este portal, acceden al patio interior- -con el beneplácito de los vecinos- -y observan detenidamente una de las partes de la muralla parcialmente más completas que todavía se mantienen en pie. Viene gente, pero no mucha argumenta otro vecino, Franciso, para quien el valor arquitectónico e histórico de este monumento debe ser importante, pero no tanto como para pagar toda una serie de expropiaciones y desalojar a tantas familias. La decisión de valorar una u otra opción está ahora en manos del Consistorio.