Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
19 3 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Videoclubs Blockbuster, o el fin de una época La cadena más popular de alquiler de películas echa el cierre. Es el símbolo de un sector dañado por la piratería- -el 20 por ciento de los videoclubs desaparecerán en un año- -y la confirmación del futuro on line Por JUAN FRANCISCO ALONSO n el sector se lo olían hacía tiempo. Los gastos de Blockbuster, sobre todo en alquiler de edificios y nóminas, no se correspondían con los ingresos de un negocio a la baja. Por eso, hasta tres personas consultadas para la elaboración de estas líneas empezaron la conversación con un título manoseado: la crónica de una muerte anunciada. En efecto, antes del 15 de mayo echarán el cierre las tiendas de esta cadena en la península, una decisión que tiene mucho de símbolo. Jorge Pastoriza, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Videoclubs, abre su or- E denador para explicar de forma gráfica el titular de este drama los ingresos del sector disminuyeron en 2005 un 40 por ciento respecto al año anterior. La venta de películas de las compañías a los videoclubs sólo cayó un 23 por ciento- -explica- pero la repercusión final es mucho mayor. La diferencia se debe a que las tiendas tienen que seguir comprando películas, aunque luego no las alquilen Pastoriza añade que en España hay unos seis mil videoclubs, pero que en el plazo de un año caerá el telón sobre el 20 por ciento de esas puertas. Los responsables de Blockbuster han apuntado a la piratería pa- El fin de una época se anuncia con el cierre de este establecimiento en Barcelona ELENA CARRERAS ra explicar el declive de su negocio, los números rojos de su cuenta de resultados (5,5 millones en 2004) Y José Manuel Tourné, responsable de la Federación para la Protección de la Propiedad Intelectual (FAP, fap. org. es) tira del mismo hilo. En 2005, según sus datos, hubo 8.394 actuaciones policiales en las que se intervinieron 1.200.640 películas. Hace un año y medio que hemos solicitado medidas urgentes- -asegura- porque tenemos un enfermo muy grave. La respuesta del Gobierno, el plan antipiratería, tiene algunos elementos interesantes, pero no es una solución inmediata Tourné habla de una piratería en forma de tridente. El top manta, la venta callejera (diecisiete millones de películas en 2004) internet (16 millones de descargas) y una tercera vía en su opinión más dañina las copias para los compañeros de trabajo o amigos (treinta y siete millones) ¿Me tuestas Crash oímos en la oficina, una frase tan habitual que a nadie sorprende. Según estos datos, la piratería callejera tiende a la baja, porque el público empieza a considerarlo un delito y porque algunos ayuntamientos persiguen a los compradores mientras que internet y la distribución entre conocidos se multiplica día a día. Las formas más o menos discutibles de hacerse con una película han debilitado este negocio hasta el extremo que nos recuerda el caso Blockbuster Pero este ejemplo habla además de un nuevo tiempo como lo define Sidney Borjas, director de estrategia audiovisual de la Sociedad Digital de Autores y Editores En los últimos años hemos visto el cierre de incontables tiendas de discos y la multiplicación de las ventanillas on line Ahora, con más y mejores líneas ADSL, le toca el turno al vídeo. Es irreversible La SDAE puso en marcha hace tres años una plataforma tecnológica, www. lacentraldigital. com, especializada en preparar contenidos (discos, películas) para su comercialización en la red de forma segura y legal. Hoy proporcionan música a Terra, MSN o Itunes, y películas a Imagenio, Jazztel, Ya. com o Wanadoo. Precisamente, el despegue de Imagenio ilustra la nueva forma de ir al videoclub... sin salir de casa. Dice Sidney Borjas que el alquiler de sus productos (cine español, independiente, clásico) aumenta un 30 por ciento al mes en esta plataforma. A partir de ahí, imaginar el futuro inmediato es sencillo: Desaparecen los continentes, permanecen los contenidos. Y disminuirá la piratería, porque con alternativas on line de calidad, seguras y a buen precio, los aficionados empezarán a desconfiar de las copias malas que ahora circulan