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16 Nacional LA INVESTIGACIÓN DEL 11- M DOMINGO 19 3 2006 ABC La bolsa- bomba que no estalló el 11- M en El Pozo es una de las pruebas fundamentales del sumario contra los autores de la matanza de Madrid. Su recorrido durante aquellas horas ha suscitado numerosos interrogantes Guía para vaciar de dudas una mochila TEXTO: NATI VILLANUEVA Y NIEVES COLLI MADRID. La polémica generada esta semana sobre la identificación y custodia de la mochila- bomba hallada en uno de los vagones del tren de El Pozo plantea diversas cuestiones en relación con la validez de esta prueba. 1. ¿Por qué esta bolsa es tan importante en el proceso? Se trata de la única mochila- bomba que no estalló y permitió seguir la pista de los presuntos autores de la matanza. En su interior había un detonador conectado a un teléfono móvil. La tarjeta de este teléfono condujo al locutorio de Jamal Zougam en el barrio madrileño de Lavapiés. Fue esta pista la que posibilitó las primeras detenciones dos días después de los atentados. 2. ¿Por qué la Policía tiene una segunda mochila casi igual que la hallada en la estación de El Pozo? La Unidad Central de Información Exterior de la Policía (UCIE) compró en Lavapiés una bolsa prácticamente idéntica a la que apareció en aquella estación. Se trataba de comparar y analizar los tejidos de ambas mochilas para comprobar si la verdadera, la que contenía la bomba, fue adquirida también en ese barrio madrileño. De ser así (el informe policial no lo descarta) la investigación contaría con una prueba más de que los terroristas estuvieron en Lavapiés. 3. ¿Por qué se ha cuestionado la validez probatoria de la mochila desactivada? El inspector jefe que coordinó la custodia de la bolsa durante aquella jornada no fue capaz de identificar ante el juez esta bolsa como la que contenía la bomba que fue desactivada en Vallecas (lo cierto es que, como se verá más adelante, probablemente nunca llegó a verla) Esta aparente falta de control sobre la bolsa (insistimos, la principal prueba del sumario) haría replantearse todas las pruebas conseguidas a partir de la primera, de la que derivaron las primeras detenciones. 4. ¿En qué se diferencian las dos mochilas (la verdadera y la que compró la UCIE) El informe policial remitido al juzgado en el que fueron cotejadas ambas bolsas concluía que la diferencia principal entre ellas estaba en el remate lateral de las asas, que en el caso de la bolsa auténtica era ovalado, y en el de la nueva, rectangular. Este detalle es la única diferencia perceptible entre ambos bultos, que son del mismo color y tamaño. 5. ¿Estuvo la mochila auténtica en todo momento bajo control? Sí. Así lo han declarado los más de vein- y que le llamó la atención porque pesaba mucho. Algunos descontextualizaron esta afirmación y pusieron en tela de juicio la investigación, al sostener que el coordinador de la cadena de custodia de las bolsas estaba insinuando que la bolsa- bomba no tenía por qué haber estado nunca en uno de los vagones del tren de El Pozo. Lo cierto es que puede que Álvarez nunca llegara a ver la verdadera mochila, pues cuando fue localizada, en la madrugada del día 12 en la comisaría de Vallecas, el inspector jefe ya no estaba allí, porque se había ido a su casa a descansar. 8. ¿Por qué el juez mostró a este inspector jefe de Policía la mochila que compró la UCIE y no la auténtica? Se trató de un malentendido. El magistrado había solicitado a la UCIE la mochila de Vallecas para practicar esta diligencia de identificación. La Policía respondió a este requerimiento enviando al Juzgado la única mochila que tenía en su poder, que era precisamente la gemela la que había comprado en Lavapiés, y que estaba identificada como Caja bolsa de Vallecas La mochila auténtica permanecía desde el 13 de marzo de 2004 en el Tedax (la unidad de desactivación de explosivos) servicio al que corresponde la custodia de objetos con restos de sustancias explosivas. Subsanado el error, la bolsa- bomba ya se encuentra en la Audiencia Nacional. 9. ¿Podría haber reconocido Álvarez la mochila auténtica si se la hubiera mostrado el juez? Con toda probabilidad, no. Si no reconoció una, no habría identificado tampoco la otra. Como hemos visto, la diferencia entre ambas es tan pequeña que cuesta creer que en un clima de tensión como el que se vivió el 11- M alguien pueda fijarse en la forma del remate lateral de las asas de una bolsa. 10. ¿La polémica surgida en torno a la bolsa podría tener alguna consecuencia procesal? Aunque al día siguiente matizó sus palabras, el presidente del PP, Mariano Rajoy, llegó a decir que la investigación se podría anular si se demostrara que la mochila de Vallecas era una pista falsa. También algunas defensas de imputados en el sumario del 11- M se plantearon pedir la nulidad del proceso. Más de una veintena de policías han reiterado que la mochila estuvo vigilada en todo momento y fuentes judiciales aseguran que nunca han tenido dudas de que esa bolsa fue, como las demás, abandonada en el tren de El Pozo por los terroristas. Por lo tanto, se mantiene la validez de esta prueba, que ha sido fundamental. La mochila- bomba y su gemela son prácticamente iguales te policías que se encargaron de la recogida de objetos en la estación de El Pozo y de su custodia hasta la comisaría de Puente de Vallecas. Todos aseguran que en ningún momento se rompió la cadena de custodia de esta bolsa. Los bomberos introdujeron todos los enseres que hallaron en los vagones del tren en grandes bolsones de plástico, que depositaron en los andenes en medio de un estricto dispositivo policial. En Ifema, los bultos estuvieron controlados por la Unidad de Intervención de la Policía, con la supervisión de la Policía Científica, y en la comisaría de Vallecas permanecieron dentro de una habitación cerrada con llave. A estas dependencias sólo tenían acceso los policías, según declararon ante el juez. 6. ¿Cuál fue el recorrido de la mochila desde que salió de la estación hasta que llegó a la comisaría de Vallecas? Los seis agentes que custodiaron las bolsas de El Pozo el 11- M las trasladaron en furgones desde la estación has- ABC ta la comisaría de Vallecas, pero no llegaron a bajarlas de los vehículos, pues recibieron una orden de sus superiores para que las llevaran a Ifema (donde estaban los cuerpos de las víctimas de los atentados) Varias horas después, y como consecuencia de una nueva orden, los agentes volvieron a cargar las bolsas en las dos furgonetas y las llevaron a la comisaría de Puente de Vallecas. 7. ¿Qué declaración del inspector jefe de la comisaría de Puente de Vallecas provocó esta polémica? Aunque Miguel Ángel Álvarez aseguró que no detectó ninguna anomalía en la cadena de custodia de las bolsas de El Pozo, no consiguió identificar la bolsa que Del Olmo le estaba mostrando, la gemela de la mochila- bomba (en la siguiente respuesta se explica por qué no se le enseñó la verdadera) Dijo que no era la que él recordaba haber visto en el andén de la estación de El Pozo durante la recogida de enseres