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98 Los sábados de ABC SÁBADO 18 3 2006 ABC MARBELLA CLUB Ricardo Soriano, marqués de Ivanrey (derecha) fue el verdadero descubridor de Marbella, adonde llegó en 1943 atraído por aquellas apartadas orillas del Mediterráneo rodeadas de una naturaleza espléndida y un sol espectacular. Era un personaje peculiar, amante de la vida bohemia y bastante aventurero. Tan pronto pilotaba coches de carrera y aviones como montaba en globo o cazaba en África. Audrey Hepburn (izquierda) visitó Marbella en varias ocasiones, y ella y su esposo Mel Ferrer se convirtieron en asiduos a las fiestas que allí se celebraban. Su finura, su distinción y su clase siempre llamaron la atención de sus más fervientes admiradores, y en aquella Marbella de los 60, Audrey era otro lujo Brigitte Bardot, el símbolo sexual de los sesenta, fue habitual en el Marbella Club. Por aquella época rodaba películas del Oeste en Almería y, de paso, se acercaba a las fiestas que Alfonso de Hohenlohe ofrecía. Aquí aparece con su marido, Gunther Sachs, y Hohenlohe (Viene de la página anterior) El tiempo pasa. Nada vuelve a ser igual y hoy, desgraciadamente, muchos de los personajes que allí acudían han muerto. La propiedad también fue vendida, primero a Al Midani, y después a un gru- po de amigos de Oriente Medio, que vivían en Londres, porque Hohenlohe había construido su segundo hotel, el Puente Romano, y necesitaba dinero. Pero el desarrollo de la Costa del Sol empezó en este pequeño paraíso. Por mucho que se empeñen algunos, nada hubiera sido igual sin Alfonso de Hohenlohe y su Marbella Club. Para festejar este medio siglo, Nick Foulkes ha escrito un libro que recoge los 50 pri- meros años del Marbella Club, con sus luces y sus sombras, y también con sus obras, porque la vida del hotel fue- -aunque no se notase- -una obra continua, de Las grandes fiestas de los años 70 Cuando en 1970 concluyó el puerto deportivo que Banús construyó al oeste del Marbella Club, los yates de los grandes magnates del petróleo atracaron allí y el Marbella Club se convirtió en su lugar preferido. Las fiestas eran continuas y todas con su temática propia, que bien podía ser el Lejano Oeste, la fiesta hawaiana o las noches árabes, como en la imagen de la derecha, en la que el príncipe Alfonso de Hohenlohe, disfrazado de jeque árabe, entra en la fiesta a lomos de un burro ataviado también para la ocasión. Cualquier pretexto era bueno para divertirse, disfrazarse y pasarlo bien. El esmoquin sólo se vestía en la fiesta de Nochevieja ampliación y remodelación de suites y habitaciones. De la primitiva finca Santa Margarita que fue vendida por parcelas, sólo mantienen sus viejas casas Juan Abelló, los Thyssen y los Magnier (un irlandés considerado séptima fortuna del mundo) las demás villas han cambiado muchas veces de mano. Y los Kashoggi, los Thurn und Taxis, Tony Curtis, Sean Connery, el Aga Khan, los Kennedy, el marqués de Villaverde, Omar Sharif, Alain Delon, Regine, Harold Robbins, Kirk Douglas o la princesa Margarita de Inglaterra, que se quedaban atónitos escuchando al excéntrico y divertido Jaime de Mora y Aragón tocar el piano, ya no volverán. Eran tiempos gloriosos. Hoy, otros han tomado el relevo y se llaman Zidane, Alejandro Sanz, los Beckham... El millonario de ahora- -señala el conde Rudi- -es más discreto que el de los años 60 o 70. Viene a descansar, a jugar al golf o al SPA. Se ha incorporado una clase media alta, británica sobre todo, seguida de la española, alemana, americana, o rusa, atraída tal vez por la lujosa sencillez que marcó el primitivo Marbella Club