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ABC SÁBADO 18 3 2006 Cultura 61 TEMPLOS DE LA CULTURA gida por toda una dinastía completa: la de los Habsburgo. En el siglo XVI el testamento del Emperador Ferdinand I, fallecido en 1564, dice claramente que todas las estatuas, vasos, monedas y joyas deberían permanecer unidos siempre en torno al heredero de la Casa Imperial. El Emperador Rudolf II, fallecido en el año 1612, y que vivía en Praga, fue todo un coleccionista de estatuas, pinturas, medallas, minerales y plantas. Alquimista y astrólogo, creó el famoso y extraño Museo Imaginario; y en cuanto a la pintura le dio por coleccionar dureros y brueghel (el Viejo) joyas de la colección de este Museo. Maestros venecianos El Archiduque Leopold Willheim, gobernador de los Países Bajos desde 1647 a 1655, residía en Bruselas y fue un gran admirador de los maestros venecianos, en especial de Tintoretto y Tiziano, cuyas obras había podido conocer en las colecciones del Emperador Carlos I y del Rey Felipe II. Pero su pasión por la pintura italiana no le hizo olvidar a los grandes maestros flamencos para sus adquisiciones, siendo el propio Teniers el director de su pinacoteca privada, y llegó a ser el primero en reunir obras desde el fin de la Edad Media, con autores como Van Eyck o Memling. En el año 1718 el Emperador Karl IV tiene la idea de reunir toda la colección familiar desde generaciones atrás. Así nacerá la Galería Stallburg, enriquecida, además, con obras de Rembrandt, Rubens o Van Dyck. Mas tarde fue la Emperatriz María Teresa quien, tras ordenar la disolución de la Orden de los Jesuitas, adquirió un buen número de cuadros pertenecientes a esta orden, para su colección particular. A finales del siglo XVIII la galería se instalaría en el Belvedere para abrirla al público por primera vez. Los fondos seguirían creciendo a partir de entonces. El museo actual data de finales del siglo XIX. En el año 1891 todas las colecciones imperiales se trasladaron al Palacio del Ring. En el terrible año de 1919, tras la Primera Guerra Mundial, todos los bienes privados de la Familia Imperial, fueron requisados por la Republica, y han pertenecido hasta la fecha al estado austriaco. En la imagen, fachada principal del Kunsthistorisches Museum en la capital austriaca ABC Mañana, con ABC, la décima entrega de la colección Museos del mundo ofrece el Kunsthistorisches Museum de Viena, por tan sólo 10,95 euros más Un museo imperial en Viena TEXTO: PIEDAD ESPINOSA DE LOS MONTEROS El Kunsthistorisches Museum de Viena, situado en el Burgring de Viena, en la Plaza de María Teresa, es, sin duda, uno de los museos más importantes de Europa y digno de mención tanto por su riqueza arquitectónica y decorativa como por las fabulosas colecciones que reúne. Hasta 1918, todas las colecciones reunidas en este museo eran propiedad privada de la Familia Imperial, que durante siglos se preocupó de seleccionarlas y adquirirlas gracias al interés personal de todos los descendientes de la Casa de Austria. Actualmente pertenecen a la República. El edificio fue encargado por el Emperador Francisco José I en el año 1858 como parte de su proyecto urbanístico para ampliar la ciudad de Viena. De esta forma sería posible reunir en un solo edificio toda la colección privada que la familia Habsburgo había adquirido durante siglos. En el año 1864 se toma la decisión formal de construir dos edificios idénticos frente al Palacio del Hofburg: el Museo de Historia del Arte y el Museo de Historia Natural. De los cuatro proyectos iniciales encargados a Ferstel, Hansen, Lóhr y Hasenauert ninguno parecía posible. Entonces, se invita a visitar Viena al arquitecto e historiador del arte Gottfried Von Semper para evaluar estos proyectos. Finalmente, el Emperador le encarga a Semper el diseño de los proyectos para los dos edificios teniendo como asistente local a Hasenauert. El 30 de julio de 1870 el Emperador aprueba los planes de Semper para la creación del Forum Imperial con los dos Museos frente al Hofburg. Construido entre los años 1870- 1891 con los planos de Hasenauert y Semper, la decoración interior fue obra personal de Hasenauert. La construcción duró veinte años y se inauguró en el año 1891. Las colecciones reunidas en este museo son el resultado de una política artística diri-