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ABC SÁBADO 18 3 2006 Internacional 29 La gran ofensiva aérea en Irak se desinfla y se convierte en una redada Malestar de los suníes ante las conversaciones de EE. UU. e Irán b La operación Enjambre desa- Un ataque a un convoy oficial mata a 22 personas en Irán b Las autoridades acusaron a EE. UU. y a los servicios secretos británicos de organizar el atentado, aunque se teme que su origen esté más bien en el narcotráfico ABC TEHERÁN. Un atentado contra un convoy gubernamental causó la muerte de 22 personas en el sureste de Irán, una región donde en el pasado ya hubo algún conflicto entre suníes y chiíes, pero en la que la principal fuente de inestabilidad es el narcotráfico que florece en la frontera con Afganistán y Pakistán. En el ataque fue también herido el gobernador de la provincia, Hasan Ali Nuri. Unos bandidos armados atacaron a hombres del pueblo afirmaron representantes iraníes. Al mismo tiempo el jefe de la Policía iraní, Ismael Ahmadi Moqadam, acusó a Estados Unidos y a los servicios secretos británicos de estar tras el ataque y aseguró que el objetivo del mismo era provocar el enfrentamiento entre chiíes y suníes. Ya en el pasado las autoridades iraníes acusaron en varias ocasiones al Reino Unido de querer desestabilizar la región suroccidental del Juzestán, donde vive una importante minoría árabe. En el ataque de ayer, no obstante, no está nada claro que haya habido una motivación política. Se apunta la posibilidad de que uno de los más poderosos jefes de tribu de la zona haya inspirado el ataque, al tiempo que se da también por segura la conexión afgana en la acción y no se descarta que el narcotráfico esté tras el atentado. rrollada en los alrededores de la rebelde Samarra, se saldó con la detención de treinta sospechosos de pertenecer a la insurgencia ABC BAGDAD. La gran ofensiva aérea anunciada por el Ejército estadounidense en Irak se saldó ayer con la detención de unos 30 sospechosos de pertenecer a la insurgencia y la incautación de depósitos de armas. Lo que parecía un ataque en toda regla se convierte así más bien en una redada con un espectacular apoyo aéreo. La operación Enjambre se desarrolló al nordeste de Samarra, bastión de la insurgencia donde el ataque de uno de los más sagrados mausoleos del chiísmo provocó sangrientos enfrentamientos entre suníes y chiíes. En esa zona hace tiempo que se especula con que podría estar oculto el terrorista Abu Musab al Zarqaui. Pero en la jornada de ayer la operación se saldó sólo con el arresto de 48 personas, de las que 17 fueron después liberadas y 30 permanecieron detenidas. En la ofensiva participaron poco más de mil soldados estadounidenses e iraquíes. Un número de tropas relativamente menor si se compara con los más de 5.000 que participaron en el asalto a Faluya o los 3.500 que intervinieron el año pasado en operaciones militares de envergadura en el Triángulo suní. No ha habido contacto con los rebel- des precisó uno de los responsables militares estadounidenses de la operación, que confirmó así la ausencia de combates. El objetivo era impedir a los rebeldes establecer un santuario puntualizó. El vicegobernador de la provincia, Abdalá Husein, intentó dar una mayor entidad a la acción, al asegurar que se había detenido a doscientos rebeldes pero militares norteamericanos corrigieron enseguida la exageración, aunque reiteraron que la operación se desarrollará durante varios días. Crisis política Esta reanudación de la actividad militar tiene lugar al mismo tiempo en que se prolonga el vacío de poder y la profunda crisis en la que las principales fuerzas políticas del país siguen sin ponerse de acuerdo sobre el futuro Gobierno. Es más, la crisis es tan profunda que ayer se supo que hasta el domingo pasado no se produjeron los primeros contactos directos entre partidos. En ese marasmo político, el embajador estadounidense en Irak, Zalmay Jalilzad, confirmó ayer que se está trabajando para fijar la fecha de una reunión en Bagdad entre representantes iraníes y norteamericanos para intentar resolver la crisis política iraquí. El embajador estadounidense confirmó que se busca una fecha para la reunión con Teherán Las fuerzas políticas suníes de Irak manifestaron de inmediato su profundo malestar por esas conversaciones, sobre las que dijeron que no reconocerán ninguna decisión que afecte al país. El líder político chií Abdul Aziz al Hakim, que pasó varios años en el exilio en Irán durante el régimen de Sadam, instó esta semana a Teherán a dialogar con EE. UU. sobre Irak. De inmediato, las autoridades iraníes afirmaron su disposición a abordar esas negociaciones e insinuaron que fue el propio Jalilzad el que pidió las conversaciones. Sin embargo, las autoridades estadounidenses se muestran mucho más frías y reticentes. E insisten en que el objetivo sería sólo estudiar cómo parar la violencia en Irak, y que las conversaciones se centrarían en las actividades negativas de Irán en el país, con especial atención a la supuesta entrega de armas e infiltración de agentes. Washington insiste asimismo en que el contencioso nuclear debe quedar al margen de los contactos. No obstante, el encargado de anunciar la eventual celebración de esas conversaciones fue el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, encargado también de asuntos nucleares, aunque puntualizase que en las negociaciones sólo se hablaría de asuntos relacionados con Irak. Todo lo relacionado con el papel de Irán en la región, sin embargo, siempre va acompañado de una gran carga retórica, que no esconde el creciente papel de Teherán en Irak. Infiltrados desde Afganistán Ahmadi Moqadam aseguró que los atacantes, vestidos con falsos uniformes de las fuerzas del orden, se infiltraron desde Afganistán y montaron un control de carreteras en el que esperaron a sus víctimas. Tras el ataque huyeron de nuevo a Afganistán. Para nosotros está clara la relación entre este grupo terrorista con los servicios (secretos) extranjeros y, en concreto, los ocupantes de Irak aseveró el general Moqadam en alusión a Estados Unidos y al Reino Unido. La misma tesis fue repetida por el Consejero de Seguridad de la región, Ali Sadeqi. El imperialismo esta intentando sacar beneficios atizando las diferencias étnicas y religiosas en esta provincia con particularidades (étnicas) dijo. Según el diario Baztab, el convoy oficial atacado se desplazaba entre las ciudades de Zahedan y Zabol tras participar en una ceremonia de homenaje a los mártires de la pasada guerra entre Irán e Irak. Una mujer iraquí preparaba ayer unos panes junto a soldados estadounidenses participantes en la operación Enjambre AP