Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 Internacional PROTESTA CONTRA LA REFORMA LABORAL EN FRANCIA SÁBADO 18 3 2006 ABC ESTADO CARNÍVORO a memoria pública es tan frágil y volátil, víctima de la premura tan irresponsable con la que se mal informa de manera epidérmica y sonámbula, sobre una mayoría creciente de acontecimientos, que nadie desea recordar que, en verdad, Francia está en crisis escolar y universitaria desde hace veinte años. Dejando al margen otras crisis sociales (camioneros, sector público, extremas derechas, alternancias traumáticas, etc. estos son los antecedentes de la crisis actual: 1984. François Mitterrand se vio forzado a retirar su proyecto de Escuela laica y republicana. JUAN PEDRO 1986. Jacques Chirac QUIÑONERO se vio forzado a retirar su proyecto de reforma universitaria. 1990. Michel Rocard se vio forzado a retirar su reforma del bachillerato. 1994. Eduard Balladur se vió forzado a retirar su proyecto de Contrato de inserción profesional (CIP) que pretendía combatir el paro estudiantil. 1995. Alain Juppé se vio forzado a retirar su proyecto de reforma sector público, víctima de unas manifestaciones que paralizaron Francia, con mucha participación estudiantil. 1998 2000. Los estudiantes obtuvieron la cabeza política de Claude Allegre, amigo íntimo de Lionel Jospin, que pretendía reformar la universidad y se atrevió a denunciar el conservadurismo de los sindicatos de la enseñanza. 2002. Jack Lang presentó su informe sobre el incremento de la violencia en la escuela: 17 000 violencia anuales; 3.5 actos violentos por cada 1.000 alumnos. 2003. Los manifestantes obtienen de Chirac la cabeza política de Luc Ferry, que había propuesto descentralizar la educación nacional. 2005. Crisis de los suburbios, durante cuatro largas semanas, precipitando un gravísimo psicodrama nacional A la espera de acontecimientos, la crisis en curso, estalló y evoluciona siguiendo un modelo canónico Un gobierno tecnocrático propone una tímida reforma, para introducir un Contrato de primer empleo (CPE) Estudiantes y sindicalistas lo consideran como un asesinato cívico Y el rosario de las manifestaciones no deja de crecer. Hasta hoy. ¿Hay una lógica en ese largo rosario de crisis superpuestas? La hay. Las elites políticas y culturales aprenden y enseñan en las escuelas que los ciudadanos pueden y deben pedirlo todo al Estado, la República. Cuando el Estado está en bancarrota y la República hace mucho que dejó de ser una referencia cívica y moral, todo el modelo social entra en crisis. El modelo escolar francés tiene un raro privilegio: el incremento de los presupuestos del Estado y el número de maestros y profesores ha coincidido con el crecimiento del número de iletrados, el aumento de la violencia, la degradación de los diplomas y la progresión de la precariedad social de los estudiantes. L Sindicatos y estudiantes esperan reunir hoy a un millón de personas Exigen la retirada inmediata y sin negociación del plan del Gobierno sondeos, más del 60 por ciento de los franceses desean que el CPE sea retirado, como exigen estudiantes y sindicalistas J. P. QUIÑONERO. CORRESPONSAL PARÍS. Sindicatos y organizaciones estudiantiles esperan movilizar a un millón de manifestantes, hoy, en toda Francia, contra el Contrato primer empleo (CPE) exigiendo su retirada sin negociación. Jacques Chirac, presidente, ha lanzado su tercer llamamiento a la negociación urgente Dominique de Villepin, ha conseguido dividir a su propio Gobierno, del que solo recibe un apoyo táctico y crítico. Según los sondeos, más del 60 por ciento de los franceses desean que el CPE sea retirado Una mayoría de presidentes de universidades también son partidarios de la retirada del proyecto gubernamental. Por el contrario, en algunas universidades parisinas ha comenzado a florecer una tímida contestación de estudiantes conservadores, liberales, centristas o apolíticos, que protestan contra el cierre, bloqueo o parálisis de las aulas y centros de estudio. Se trata de un movimiento emergente pero minoritario, hasta hoy, cuando el movimiento entra en una fase decisiva. b Según los últimos Un policía protege la reparación en una tienda tras los disturbios del jueves AFP El futuro del primer ministro Si los sindicatos y las organizaciones estudiantiles consiguen revalidar o mejorar la cota del millón de manifestantes, la suerte política de Dominique de Villepin entrará en una zona de imprevisibles tormentas, amenazantes. Si la movilización se estanca o decrece, quizá se abriese la posibilidad de alguna forma de diálogo, imprevisible. A la espera de la evolución de la crisis, tras las movilizaciones de hoy, presidente, gobierno y grandes protagonistas toman posiciones. Por tercera vez, esta misma semana, Chirac volvió a insistir ayer en la necesidad de un diálogo urgente sin nombrar a su primer ministro, aparentemente invitado a buscar alguna salida a la crisis. En el gobierno, la guardia pretoriana de Nicolas Sarkozy, ministro del interior y presidente de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) ha desenvainado espadas de doble filo. Patrick Devedjian, portavoz oficioso de Sarkozy, declara: Villepin ha tenido un comportamiento muy aventurado, que nosotros no compartimos filosóficamente. Si Nicolas Sarkozy hubiese conducido la política nacional, hubiera actuado de otro modo. La reforma del contrato de trabajo solo puede hacerse a través de un diálogo social profundo. Dicho esto, no me gustan los desertores. El capitán de nuestro barco ha tomado una decisión, y nosotros somos solidarios En un lenguaje coloquial, meridianamente claro, Devedjian fija la doctrina Sarkozy ante la crisis: No me gusta esa manera de gobernar. Pero soy solidario del Gobierno del que formo parte No todos los miembros del Gobierno hablan con la misma claridad, ante una crisis que pudiera precipitar una imprevisible crisis gubernamental, si las manifestaciones continuasen creciendo. Entre las organizaciones estudiantiles, la Unión nacional de los estudiantes de Francia (UNEF) es partidaria de continuar el movimiento, indefinidamente, hasta conseguir que Villepin retire para siempre su lamentable CPE Esa posición maximalista es compartida por prácticamente todas las asociaciones de estudiantes. La emergencia de un posible movimiento de estudiantes partidarios del CPE no cambia, de momento, al menos, la ola de fondo estudiantil. Entre los sindicatos, la unidad es absoluta. CGT y CFTDT lideran la contestación. Hasta ayer, la doctrina sindical era igualmente simple y brutal: las movilizaciones deben continuar, hasta que Villepin retire su proyecto, cuanto antes mejor. En el terreno estrictamente político, el PS y el PCF participarán en las manifestaciones de hoy, intentando precipitar una crisis gubernamental, nada desdeñable. En el seno de la mayoría gubernamental, Dominique de Villepin juega dos cartas: si consigue sacar adelante su proyecto, a pesar de la contestación estudiantil, se presentará como hombre fuerte Si los manifestantes consiguen su objetivo, y humillan al primer ministro, Villepin advierte que su fracaso personal manchará a todo el centro derecha. Por tercera vez esta semana, Chirac volvió a insistir ayer en la necesidad de un diálogo urgente Si los manifestantes logran su objetivo, el fracaso de Villepin manchará a todo el centro derecha