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64 Cultura MIÉRCOLES 15 3 2006 ABC Easton Ellis cuenta la historia de un hijo enfadado con el fantasma de su padre El autor de American Psycho publica su última novela, Lunar Park b Quería recuperar sus lecturas de adolescente y ha escrito una historia de fantasmas con la intención de divertirse y homenajear a Stephen King. Pero algo se torció TULIO DEMICHELI MADRID. Bret Easton Ellis, el célebre niño terrible de la literatura comercial norteamericana de los años noventa, presentó ayer a la prensa madrileña la traducción de su obra más reciente, Lunar Park que pone en manos de los lectores la editorial Mondadori. El autor triunfó a los 21 años con Menos que cero una novelita en la que autorretrataba a los retoños más descerebrados de la clase dirigente norteamericana durante la era yuppie autorretrato que continuó en Las leyes de la atracción Una generación de jóvenes criada en el desamparo de la sociedad del éxito a cualquier precio, adicta a las zapatillas y las gafas de marca, a la cocaína, el éxtasis y el sexo inmediato, ferozmente inmadura para las relaciones humanas. La obra entera de Easton Ellis gira en torno a ese universo nihilista contemporáneo: Los confidentes Glamorama aunque ese autorretrato llega a su más elevada consumación en American Psycho la historia de Patrick Bateman, un ciudadano muy distinguido que habita un mundo virtual de diseño y que combina el no va más de las mejores marcas y músicas con el asesinato en serie de mujeres (a las que desprecia profundamente) ejercido con lujo de sadismo- -frío, repulsivo- todo ello retratado por un autor ajeno a la empatía. Ahora Bret Easton Ellis recupera otra vez el universo de Patrick Bateman porque después de haber escrito American Psycho (título inspirado por los carteles de dos películas que se encimaban en un cine de sesión continua: American Anthem y Psycho 3 lo que le pareció genial) necesitaba Los padres tienen la culpa de lo que le ocurre a los hijos, porque en muchos sentidos el padre decide su destino escribir algo muy divertido. No quería repetir- -insistió el autor- sino contar una historia que me produjera el placer de mis lecturas adolescentes. Un libro de género, como los de espías, los de suspense, los de miedo. Un homenaje a Stephen King. Partí de una idea muy sencilla, hacer un libro de fantasmas Easton Ellis confesaba ayer que la muerte de su padre cambió sus planes iniciales porque, de pronto, este libro tenía un hijo y un fantasma, un hijo muy enfadado con el fantasma del padre. Este cambio ocurrió de forma inesperada porque yo no quería escribir en un tono tan personal Lo autobiográfico se enlaza al eterno conflicto con el padre y fundamenta su obra: Los padres tienen la culpa de lo que le ocurre a los hijos, porque en muchos sentidos el padre decide su destino afirmó, para enseguida precisar: En Menos que cero satiricé a mi padre; en él me basé para describir la psicopatía de Bateman; en Glamorama un padre quiere suplantar a su hijo, pero en Lunar Park he querido que mi padre descanse Si sus primeras obras trataban de Bret Easton Ellis CHEMA BARROSO la sociedad y eran una sátira; la sociedad apestaba y yo tenía que escribir sobre ello ahora lo político ha pasado a lo personal y por eso Lunar Park está al final de una época de mi obra y al principio de otra En fin, concluyó con humor que se trata de la quinta novela más importante del mundo, algo que tiene sentido, porque su protagonista es un personaje muy narcisista