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32 Internacional MIÉRCOLES 15 3 2006 ABC El Gobierno chino admite su fracaso en Sanidad, Educación, Vivienda y Medio Ambiente La Asamblea Nacional acuerda erradicar la desigualdad entre campo y ciudad una decena de manifestantes que lanzaban panfletos contra el Gobierno y retiene a varios periodistas, entre ellos el corresponsal de ABC PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. La Asamblea Nacional Popular, el Parlamento chino, aprobó ayer el XI Plan Quinquenal (2006- 2010) que pretende acabar con la desigualdad entre el campo y las ciudades que ha generado el crecimiento económico del país desde el inicio de sus reformas capitalistas en 1978. Aunque el desarrollo ha sacado de la pobreza a 300 millones de personas y ha provocado la mayor transformación del gigante asiático, el proceso ha sido sumamente desigual y se ha centrado en las grandes capitales y en la costa, donde la renta per cápita anual triplica los ingresos de los 800 millones de habitantes de las zonas rurales. Para erradicar las disparidades, que amenazan a la propia estabilidad del régimen, el Gobierno ha reconocido b La Policía arresta a los errores del crecimiento y ha cambiado hacia un modelo más equilibrado. Me rompe el corazón no haber sido capaz de resolver mejor los problemas que más preocupan a la gente, como la Sanidad, la Educación, la Vivienda y la Seguridad reconoció el primer ministro, Wen Jiabao. Además admitió que hemos fracasado en la protección del Medio Ambiente Wen Jiabao comenta uno de sus proyectos tras la clausura de la Asamblea abusos de poder, el año pasado hubo 87.000 revueltas populares, una bomba de relojería que afecta al campo chino. Hay que instaurar un sistema de protección de los campesinos que garantice su independencia y el reparto de las compensaciones por expropiación manifestó Wen, y no ocultó que el fortalecimiento del mundo agrario servirá para aumentar la demanda interna y garantizar la sostenibilidad de la economía china Sus planes chocan con las predicciones del responsable de la Comisión Es- REUTERS Eliminar la corrupción Pekín destinará este año al efecto 339.700 millones de yuanes (35.091 millones de euros) al campo, que dotará de infraestructuras y mejorará la educación y la sanidad. Aunque el primer ministro descartó una reforma del sistema de propiedad de las tierras de cultivo, que pertenecen al Estado pero pueden ser explotadas por los agricultores, insistió en que el Gobierno intensificará sus controles para evitar las expropiaciones ilegales. En este sentido, 40 millones de campesinos se han quedado sin sustento tras perder sus tierras a manos de los corruptos gobiernos locales, que suelen especular con ellas. Debido a estos El desarrollo ha sido sumamente desigual, se ha centrado en las grandes capitales y ha abandonado al campo tatal para la Reforma y el Desarrollo, Ma Kai, quien calculó que la brecha entre ricos y pobres seguirá agrandándose hasta 2010 porque la renta urbana crecerá tres veces más que la rural. Wen Jiabao se vio obligado a responder sobre la censura en internet y la represión política, garantizando que en China se respeta la libertad de expresión, pero siempre acorde a la ley y sin alterar el orden social Minutos después, la Policía arrestaba en la plaza de Tiananmen a una decena de manifestantes por lanzar unos panfletos contra las reformas capitalistas del Gobierno. Los agentes también retuvieron durante más de una hora a los periodistas que habían presenciado dichas detenciones (corresponsales de ABC, El País, South China Morning Post y televisiones sueca y australiana) a quienes presionaron para que borraran las imágenes tomadas. MADRID. No ha cumplido aún los 22 años y conoce de primera mano la puerta falsa de la vida. En su biografía relata su propia muerte a manos de hutus, tan solo un año después de enrolarse a los trece. Cuando levanté la cabeza para ver que sucedía, ví que las vísceras se me salían del vientre... Fue entonces cuando me morí, a los trece años. oí de lejos como en un sueño a mi amigo Eric diciendo- -Lucién se ha ido. ¿Qué le vamos a decir a su familia? -Decidle que he muerto como un héroe, pensé, pero no podía hablar Lucién Badjoko, ha publicado un libro con sus memorias en el Ejército congolés. Escrito por Katia Clarens, y publicado por entreLibros S. L. Yo fui un niño soldado ofrece una perspectiva distinta de la que conocemos de los niños soldados, y es la de una persona que siente la necesidad de hacer algo por su país y recorre con orgullo el camino de las armas. A los doce años se inscribió voluntariamente en Bukavu, su ciudad natal, en el Ejército rebelde que terminó por derrocar en 1997 al sangriento dictador congolés Mobutu Sese Seko. Pero yo soy un niño soldado, un kadogo. En swahili kadogo quiere decir demasiado pequeño porque manejamos armas más grandes que nosotros... LUCIÉN BADJOKO Ex niño soldado congolés, estudiante de Derecho en Kinshasa Kadogo quiere decir demasiado pequeño TEXTO JUAN M. AMORÓS. FOTO, ÁNGEL DE ANTONIO ¿Por qué se hizo militar? -Sentía la necesidad de liberar mi país de Mobutu y me inscribí. ¿Le afectó directamente alguna vez la dictadura? -Si, a todos los niveles. Mobutu estuvo detrás de los pillajes de los años 91 a 93, los permitía si no los alentaba. Mi familia perdió varias veces todo lo que tenía. -Así pues usted no fue reclutado sino que actuó libre y voluntariamente. (Se detiene un momento, da forma a sus pensamientos comienza a hablar pero se para en seco, duda. Vuelve a pensárselo, sonríe y toma de nuevo la palabra. -Si, lo hice libre y voluntariamente, pero irreflexivamente. No me arrepiento de haber tomado aquel camino. Era necesario y lo hice... Lucién Badjoko ¿Y si tuviera un hijo le dejaría ser militar? ¡Jamás! ¡Nunca! Lo impediría por todos los medios. Le haría leer mi biografía y le contaría de mis compañeros caídos- -afirma que en sus peores pesadillas aún ve morir a su amigo Aisse, destrozado por una mina- -con tal de que no pasara por lo mismo que pasé yo. -Y ¿no echa de menos ahora su pasado militar? -La vida civil es muy diferente. Ahora estudio Derecho en Kinshasa. De vez en cuando aún echo de menos mis armas. Me hacían sentir fuerte, poderoso y seguro. Ahora hay civiles que me mandan y tengo que hacer caso, a veces recuerdo la sensación que me daban las armas, pero la misma voluntad que me ayudó a superar los años de la guerra, me ayuda en la vida civil a hacer frente a todos los obstáculos que se me plantean y a dominar mi carácter. ¿Mantiene en la actualidad vínculos con los kadogo? -Si, pero de una manera completamente distinta, ahora lo hago desde una asociación para su reinserción en la vida civil. Hay mucho que hacer y muchos a los que ayudar... Le pido que me firme el libro y en francés escribe: Salvemos todos juntos la vida de los niños soldado... Lucién Badjoko