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24 MIÉRCOLES 15 3 2006 ABC Internacional Presos palestinos son obligados a desnudarse en la prisión de Jericó (Cisjordania) por las tropas israelíes, que ayer tomaron esta cárcel en una vasta operación Israel asalta la cárcel de Jericó para capturar a seis presos y desata la ira de los palestinos Una decena de extranjeros son secuestrados por grupos radicales en los Territorios Ocupados FPLP, acusado del asesinato del ministro israelí de Turismo, se entrega al Tsahal que tomó la prisión tras retirarse los guardias británicos JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERICÓ. Ahmed Saadat, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) elegido diputado en los comicios del pasado 25 de enero ganados por Hamás e instigador, según Israel, del asesinato en agosto de 2001 del entonces ministro de Turismo, Rehavam Zeevi, ya duerme en una cárcel israelí a la espera de ser juzgado por un Tribunal hebreo. Tras diez horas de asedio a la prisión palestina de Jericó por parte del Tsahal Saadat, junto a sus cuatro compañeros del FPLP relacionados con el asesinato de Zeevi, y a Fuad Shubaki, responsable de financiar operaciones terroristas desde Al Fatah y sus Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, se entregó a los soldados pese a declarar horas antes que sólo saldría de la cárcel con los pies por delante. La detención de Saadat por parte de Israel estaba cantada desde el triunfo de Hamás en los comicios palestinos. El propio presidente de la ANP, Mahmud Abbas, manifestó el 7 de marzo su disposición a liberar al líder del FPLP, algo que nunca permitiría Tel Aviv. b Ahmed Saadat, líder del También hace unos días, el 8 de marzo, Gran Bretaña y Estados Unidos, encargados de supervisar la prisión de Jericó tras los acuerdos de mayo de 2002 que permitieron levantar el asedio israelí a Yaser Arafat en la mukata de Ramala, enviaron una carta a Abbas en la que le advertían de su inmediata retirada de la citada cárcel por la falta de seguridad de sus funcionarios allí destinados. Así lo confirmó ayer en el Parlamento británico el ministro de Exteriores, Jack Straw. Dicho y hecho. Ante la nula respuesta palestina a la advertencia, los guardias británicos que custodiaban la prisión de Jericó abandonaron su puesto a las nueve de la mañana de ayer. Media hora más tarde, pese a que oficialmente se negó cualquier coordinación de Israel con Londres y Washington, el Ejército hebreo rodeaba la prisión con 100 hombres, carros de combate, excavadoras y helicópteros y llamaba a las 300 personas que se encontraban en su interior a rendirse. El objetivo, arrestar a los 6 de Jericó entre ellos y sobre todo a Ahmed Saadat, para trasladarlos a una prisión israelí. Entre intensos intercambios de disparos, derribos de muros y paredes, ataques con misiles de los helicópteros, hora tras hora, se iban entregando puñados de prisioneros y policías palestinos, que eran interrogados y liberados si se comprobaba que no tenían relación con acciones terro- ristas. Otros, en cambio, eran detenidos. Pero los peces gordos no sólo se negaban a entregarse sino que manifestaban su intención de resistir hasta la muerte. Instituciones atacadas Nada más conocerse el asalto israelí a la cárcel de Jericó (que costó la vida a tres palestinos así como dos decenas de heridos) y las acusaciones de Mahmud Abbas desde Viena contra la actitud de Gran Bretaña y Estados Unidos, la ira palestina se desató por toda Gaza y Cisjordania. Los primeros objetivos, los intereses británicos y norteamericanos. El British Council de la Franja mediterránea fue asaltado y quemado, al igual que la delegación de la Unión Europea en Gaza mientras que otras Ahmed Saadat fue elegido diputado en los comicios del pasado 25 de enero, ganados con limpieza por Hamás El Ejército israelí empleó comandos, carros de combate, excavadoras y helicópteros instituciones occidentales eran a su vez atacadas en distintas ciudades de Cisjordania. Además, se asistía a una ola sin precedentes de secuestros de ciudadanos extranjeros en los Territorios Ocupados Palestinos, entre ellos franceses, australianos, coreanos, norteamericanos, suizos... Muchos fueron liberados a lo largo del día. La Unrwa y las ONG extranjeras evacuaban a su personal de Gaza y Cisjordania. De fondo, la paradójica realidad: una parte muy importante de la población palestina sobrevive gracias a la ayuda humanitaria de estas organizaciones internacionales. Todo ello entre acusaciones de Hamás a Ehud Olmert por ordenar el asalto a la prisión de Jericó, con la única intención de lograr más votos en las elecciones del 28 de marzo, y las amenazas de los diversos grupos radicales palestinos de lanzar duras represalias si Saadat sufría daño alguno. Sobre todo del FPLP, partido marxista, miembro de la OLP, laico y dispuesto a sumarse a un Gobierno de coalición con los fundamentalistas islámicos de Hamás, que ha prometido una inmediata y violenta respuesta por lo sucedido. La ira nada contenida observada en Gaza y Cisjordania, y que a buen seguro tendrá su continuidad en los próximos días tras la detención de Ahmed Saadat y de sus cinco compañeros de cárcel, supone un peligroso punto y se-