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6 Opinión MIÉRCOLES 15 3 2006 ABC AD LIBITUM VISTO Y NO VISTO DOS AÑOS NO SON NADA RORTY, RATZINGER Y EL JAMÓN C UMPLIDOS ya dos años desde las elecciones del 14- M, conviene preguntarse si España está mejor o peor de lo que estaba antes de que los atentados terroristas del 11- M vinieran a perturbar el escaso sosiego con el que cursa nuestra vida colectiva, hosca en demasía y crispada, sospecho, más por los intereses electoreros que por razones de fondo que lleguen al alma y al interés ciudadanos. En el ecuador de la legislatura, es esta una cuestión para la intimidad de quienes, por la derecha o por la izquierda, no renuncian a ser ciudadanos, vivir en libertad y mantenerse distantes de las máquinas propagandistas con las que, unos y otros, tratan de distorsionar M. MARTÍN nuestros criterios. FERRAND Estos dos años se nos han pasado hablando y doliéndonos de las mochilas asesinas del 11- M y, según la posición política de cada cual, valorando la perversión con la que los socialistas sacaron fruto electoral de aquel luctuoso suceso o subrayando las indecisiones y las torpezas con las que el último Gobierno de José María Aznar gestionó el momento. Ninguna de las actitudes constituye un caldo de cultivo germinal de grandes proyectos de futuro. José Luis Rodríguez Zapatero, desde la escasez de su victoria electoral, ha forzado su confortable situación parlamentaria apuntalándola con concesiones al nacionalismo centrífugo que, a la vista está, debilitan crecientemente una idea tradicional de España. Por su parte, el PP, convertido por las circunstancias en monopolista de la oposición, ha convertido sus sedes en una red de conventos laicos de clausura y sigue llorando por la pérdida de lo que no llegó a tener. Su control del Ejecutivo, más violento que inteligente, no ha ido acompañado de propuestas lo suficientemente atractivas como para servir de base a la idea de una alternativa de Gobierno. El trauma del 11- M, independientemente de su posible influencia electoral, provocó el indeseable efecto de que ni el PP supiera perder, asimilar su derrota y, con voluntad regeneradora, reverdecer sus mejores virtudes con los hombres más convenientes para ello y de que, simultáneamente, el PSOE no supiera asimilar su victoria y, lejos de buscar lo mejor del socialismo español para una nueva y brillante etapa de Gobierno, se conformara con un equipo paritario en el que la mediocridad impone sus reglas. Si para el tango veinte años no es nada para la vida política nacional- -dicho sea lo de nacional en su sentido más clásico- -dos años tampoco lo son. Las dos grandes piezas del bipartidismo en el que ha decaído nuestra escasamente representativa democracia tienen tiempo, en los próximos dos, de cambiar de rumbo. Zapatero tendrá que pensar, además de sostenerse en el poder, en acometer alguna acción sustanciosa de Gobierno, y Rajoy, si no busca, como parece, una nueva derrota electoral, habrá de entregarse, con mejores compañías, a lo que cabe esperar de él. A tzinger- -probablemente el último sabio de la vieja y doña María Teresa Fernández le ha faltado grande Europa- el punto crítico de la modernidad en el Gobierno una Victoria Adams que le está en que el concepto de verdad ha sido prácticadijera: ¡Haga usted el favor de comportarse mente abandonado y sustituido por el de progreso. como una señora de su edad! Nos hubiéramos ahoEl progreso es la verdad, diría Rorty. La verdad no rrado los pitos flautos, como de despedida de soltees un bien público, sino de ciertos grupos. Y todas las ras, en las piojeras de África y esta frase brutal: Nindemás verdades son enviadas al rincón de la intoleguna cultura es mejor que otra. rancia y de lo antidemocrático. La democraCon que ninguna cultura es mejor que cia, pues, está unida al relativismo, presentánotra, ¿eh? He aquí una de las consecuencias dose éste como la verdadera libertad, especial- -la señora Fernández- -del estilo ironista de mente de la esencial: la de conciencia. Pilato, Richard Rorty, el filósofo que dice que la filocon su ¿Qué es la verdad? se convierte en el sofía sólo es un género literario. Entre la espaarquetipo del perfecto demócrata relativista y da de los libros trotskystas de sus padres y la escéptico. Sólo que este relativismo, advierte pared de las orquídeas silvestres de Nueva Ratzinger, encierra su propio dogmatismo: esJersey, Rorty creció pensando que toda la IGNACIO RUIZ tá tan seguro de sí mismo que debe ser impuesgente decente era, si no trotskysta, al menos QUINTANO to a los que no lo comparten. Y de aquí procesocialista. Y tenía dos cosas claras: en lo púde el cinismo. El verdadero problema de nuestros blico, que las buenas personas serían oprimidas días, concluye Ratzinger, es la ceguera de la razón mientras el capitalismo no fuera superado; y en lo para percibir la inmensa dimensión no natural de la íntimo, que las orquídeas silvestres de Nueva Jersey realidad... eran las mejores del universo. Su ideal, fundir en ¿La realidad? En Madrid, y bajo la sombra constiuna sola imagen realidad y justicia, pasaba por retucional de Alfonso Guerra, enterrador de Montesconciliar a las orquídeas, o la realidad que a él más lo quieu y timonel de descamisados, las fuerzas del proinspiraba, con Trotsky, o la justicia de liberar a los greso han consumado una gran conquista de la realidébiles de la opresión de los fuertes. Pero un día desdad para todo español con derecho a pisar el extranjecubrió el pragmatismo de Dewey- la verdad es lo ro y que, sin embargo, por falta de dinero, no pueda que funciona los absolutos empezaron a pareceracercarse a Portugal o a Francia: han inventado el le como sus orquídeas- -conocidos por sólo unos poextranjero del pobre, empezando por una nación cacos elegidos- -y, dispuesto a admitir que el Estado de talana. La fórmula del invento la ha redactado, al Bienestar capitalista es lo mejor que podemos espeparecer, un tal López Garrido, que los domingos, con rar, abrazó el relativismo cultural, que ofrece bazael fútbol, en el palco del Bernabéu, acostumbra pores filosóficos en cada esquina, como lo prueba la nerse tibio de medianoches de apio, medialunitas de frase de la señora Fernández. ajonjolí y bocaditos de jamón. Una rumba bailada Frente a este nihilismo banal de la sociedad sin alrededor de un jamón eso han hecho de España absolutos sólo ha sabido alzarse, pero como una tocuatro descamisados con un par de dogmas masónirre de coraje, Joseph Ratzinger, el cardenal que hizo cos, el progreso necesario y el optimismo antropolósuya la gran pregunta de Sajarov ante el cinismo pagico, propios de quienes suponen que, bien mirado ralizador de Occidente: ¿Cómo puede el mundo li (el bolsillo) ninguna cultura es mejor que otra. bre afrontar su responsabilidad moral? Para Ra-