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88 LUNES 13 3 2006 ABC Deportes El momento decisivo: Alonso, por dentro, sale de los boxes, se encuentra con Schumacher, que venía lanzado, aguanta el tipo y se hace con el primer puesto de la carrera Alonso sigue en estado divino El asturiano estrenó su título mundial imponiéndose en el Gran Premio de Bahrein, tras un mano a mano con Michael Schumacher durante una carrera que se decidió en una parada en boxes JOSÉ CARLOS CARABIAS ENVIADO ESPECIAL SAKHIR (BAHREIN) La duda razonable permanecía instalada en el subconsciente del aficionado que, como un clavo, tenía plaza reservada en el sillón- ball a las doce y media de la mañana. ¿Qué Alonso se iba a encontrar de un año para otro? ¿El indomable conquistador que ha elevado la Fórmula 1 a los altares? ¿El tajante piloto que conduce un buen coche? ¿Un campeón con un buen márketing que tuvo una temporada excelsa? ¿La mezcla de todas las incógnitas aderezada con la pujanza de sus rivales? Flotaba en el ambiente del desierto una nube de cuestiones que escuderías y pilotos tenían la urgencia de resolver. La cuestión quedó clara 160 minutos después. Guarden sitio los domingos por la mañana, agarren las abrazaderas y expriman este mundo de gasolina y secretos. Fernando Alonso estrenó su título con una electrizante victoria. Lo hizo desde la cuarta plaza en la parrilla, un contratiempo que había torcido su gesto el día anterior. Todo el mundo se acostumbra al jamón de pa- ta negra y no quiere paletilla seca. Lo que en otro tiempo hubiera resultado un éxito sin precedentes, ahora suponía un fastidio para el español, que endurece el semblante cuando las cosas no salen a su gusto. La F- 1 guarda una cierta similitud con los diagnósticos médicos. Se analizan tantas variables, se escrutan tantas posibilidades, se desmenuza tal cantidad de supuestos que no se considera la entereza del paciente para superar la adversidad. Viene esto a cuento del primer vistazo a la carrera. Felipe Massa intentó taponar a Alonso en la salida, un marcaje estilo Gentile a Maradona en el Mundial 82. Con Button perdido en otra pésima puesta en escena, el brasileño pugnó desde la primera curva por evitar el destino final de la carrera. Un mano a mano entre Fernando Alonso y Michael Schumacher. Massa, piloto Ferrari, privilegiado entre los privilegiados, le duró cinco giros al asturiano. Eso se llama prestancia, personalidad en la pista, empaque deportivo. Alonso trazó el adelantamiento con limpieza y agarró de la mano al alemán, condenados ambos a convivir durante 57 vueltas. El brasileño volvió al acecho unos kilómetros más adelante y casi acaba con los camellos. El español esquivó su trompo y siguió en su única idea, Schumacher. La nueva normativa, con la posibilidad de cambiar neumáticos, deparó movimiento y cierto estrés, mucho jaleo por la pista y más diversión de la esperada. Button y Montoya afilaron los incisivos para regalar una bonita LO MEJOR LO PEOR El duelo entre Fernando y Schumi a la salida del segundo cambio de neumáticos del español Los dos Toyota, que rindieron al nivel de los Midland, muy por debajo de lo esperado pelea por el podio. Sucesivas pasadas por dentro y por fuera al límite de la curva de recta que mantuvieron la tensión. Lo mismo sucedió en el paquete central, donde el austriaco Klien (Red Bull) mostró unos cuantos argumentos para contrarrestar las dudas que sobre él se ciernen. Y lo mismo sucedió con los Williams de Webber y Rosberg. La histórica escudería que vio ganar el Mundial a Nigel Mansell, Alain Prost, Nelson Piquet o Keke Rosberg. El cachorro alemán marcó la vuelta rápida en su debut. El desastre anunciado se ahogó en las penas de Toyota, gigante económico de la categoría, cuyo parque automovilístico en Bahrein es mayoritario, como en gran parte de Asia. Ralf Schumacher y Jarno Trulli rodaron al nivel de los Midland y casi de los Super Aguri, cuyo peligro parece latente. Ide fue eliminado por un problema mecánico y casi cepilla el pie a uno de sus mecánicos en un cambio de neumáticos. A pesar de que los pronósticos hablaban y no paraban de gasolina, de la diferencia de gomas y demás componentes que poco tienen que ver con el talento