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34 Madrid LUNES 13 3 2006 ABC SE DICE SE COMENTA CITA A LA ALEMANA El próximo 27 de marzo, el presidente del Bundesrat (la Cámara Alta alemana) Harry Carstensen, viajará a Madrid para visitar el Senado de España y entrevistarse con su homólogo en nuestro país, Javier Rojo. Pero Carstensen ha mostrado un interés especial por reunirse por separado con otro político español: la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, quien presidió el Senado entre 1999 y 2002. Como es lógico, Aguirre ha aceptado la cita, en la que seguro que hablará de Madrid como motor económico de España MADRID ALDÍA EL EJEMPLO DE FINLANDIA La Consejería de Educación, que dirige Luis Peral, busca modelos para mejorar la calidad de la enseñanza y ofrecer un servicio de alto nivel. Al reciente viaje del consejero a Manchester para establecer acuerdos en el ámbito de los colegios bilingües se unirá la proyectada visita a Finlandia, país con mejores resultados en el informe PISA. El desafío educativo necesita fundamentos sólidos para afrontarlo con garantías de éxito y el ejemplo de quienes lo han hecho con acierto es una buena fórmula. PARQUÍMETROS IGNACIO RUIZ- QUINTANO LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Extraños vecinos El Ayuntamiento de Leganés va a vigilar el barrio de Zarzaquemada para multar a los vecinos que dejen las bolsas de basura en la calle. En un principio no es mala idea, parece una regla básica de civismo cuya infracción debe ser sancionada, pero ahora bien, ¿por qué sólo en Zarzaquemada? ¿acaso los vecinos de este barrio son más incívicos que los demás? ¿o será que en Zarzaquemada el Ayuntamiento implantó un sistema de recogida de basuras, que aparte de ser caro y necesitar una tasa adicional para financiarse, muchas veces no funciona? No creo que los vecinos de Zarzaquemada tengan gusto por dejar la basura en la calle, para atraer a su propio portal ratas y malos olores. Me inclino por pensar que el ANGEL DE ANTONIO Gracias Renfe. El día 1 de marzo, en Atocha- Renfe, tras sufrir una fuerte hemorragia por el cáncer que sufro, mi familia intentó hacer todo lo posible para que me dejaran pasar porque no me tenía en pie. Pero la respuesta fue que tenía que rellenar unos formularios que había que hacer el día anterior. Increíble. Ángel Pizarro Alcalde de Leganés prefiere convertir a los ciudadanos en delincuentes antes que admitir sus propios errores. Enrique Calvo Niños de papá Desde hace ya un mes los sufridos vecinos y trabajadores de la plaza de Ciudad de Viena situada al lado de la estación de Metro de Moncloa venimos padeciendo lo que calificó de vandalismo y estupidez colectiva de algunos jóvenes y el abandono de deberes de los que son sus padres. Una vez pasados los exámenes y con renovados bríos y los jóvenes niños de papá matriculados, se supone que en carreras en las que no hay que pegar un palo al agua, han tomado la Plaza Ciudad de Viena en la que asientan sus reales a partir de las 2,00 hasta bien tarde de miércoles a viernes. Me refiero a ellos como niños de papá porque lo son, pues bien se ve que tienen el dinero suficiente de sus papás para gastarlo mientras que a los vecinos y niños del barrio nos dejan toda la porquería que, por seguro, en sus casas no tienen. Aurora Pimentel DIMES Y DIRETES HOMENAJE AL MONTSENY E el Montseny, la situación es muy dis conocido, y envidiable, el ferente. Parece, para empezar, que amor de los catalanes por los barceloneses valoran más sus sus montes y sus espacios montes que nosotros, los madrilenaturales. Por eso, más que un hoños, a los nuestros. Los consideran menaje al Montseny, del que voy a como cosa propia, de la que están orhablar, podríamos, como Orwell, gullosos; algoquees necesarioprotehacer un Homenaje a Cataluña, pero desde nuestro Guadarrama. ANTONIO SÁENZ ger y respetar. Y eso se nota. Otra ventaja más para el MontAllí, en Cataluña, nacieron las priDE MIERA seny: son numerosos los excursiomeras asociaciones de montañisnistas y montañeros que se acercan hasta mo de España, como el Centro Excursionisallí los fines de semana, pero muchos meta creado hace 130 años, con el que Peñalanos que los que acuden al Guadarrama. ra ha mantenido siempre excelentes rela ¡Pueden venir, entre montañeros y pixaciones. Surgieron iniciativas sociales y culpins, que es como llaman allí a los dominturales de preocupación por la naturaleza gueros, hasta tres mil! me decía para imque se anticiparon a los actuales movipresionarme Quim Reverté. Poca cosa: tan mientos ecologistas. sólo a Las Berceas en Cercedilla van otros El Montseny, Parque Natural y Reserva tantos un día de sol. El millón de personas de la Biosfera desde los años setenta, es uno que, según las estadísticas, visitan al año el de los montes emblemáticos de Cataluña y, Montseny se puede, quizás, más que triplisobretodo, dela gentedeBarcelona, que puecar en el caso de la Sierra de Guadarrama. de contemplar sus cumbres desde la ciudad Y es que aquí no hay playa no tenemos y disfrutar, a unos 60 Km. de sus bosques y un Montserrat para las escaladas ni un Pirisus montes. Algo así, podríamos pensar, coneo tan cercano. Por eso, si los catalanes mo el Guadarrama para los madrileños, peponen el Montseny en un altar, nosotros ro la verdad es que, afortunadamente para tendríamos que construir una catedral para adorar al Guadarrama. Y no lo hacemos. Pero la diferencia más significativa entre el Montseny y el Guadarrama se produce en el piedemonte. Cuando yo comenté a mis amigos de Sant Celoni lo de la plaza de toros para seis mil espectadores, en lo que ellos denominan preparque, no se lo podían creer. La providencia, sin duda, ha evitado allí esta desolación. Es más que probable que eso tan intangible y tan frágil que es la sensibilidad, el amor a lo propio, la tradición, el respeto a la naturaleza hayan contribuido más que cualquier otra cosa a salvar al entorno del Montseny de urbanizaciones y adosados. Sí, se puede vislumbrar alguna amenaza, pero nada parecido a lo que estamos sufriendo aquí. En Campins, el pueblo en el que Carles Puche dibuja magistralmente plantas y pájaros y en el que reside Antoni Tapies, se quiere pasar de 250 a 1.000 viviendas. Es un mal síntoma, pero, claro, comparado con lo de aquí. No creo que mis amigos, los que han logrado restaurar ejemplarmente el Pont Trencat, vayan a consentir que ese brote se convierta en epidemia. Con esa seguridad y desde el Turó de L Home, renuevo mi particular homenaje al Montseny cuadernodelguadarrama hotmail. com Pte. de Amigos del Guadarrama a revuelta de los parquímetros puede ser para Gallardón en Madrid como la revuelta del té para los ingleses en América: una ruina sin remedio. Por cierto, que en lo de los parquímetros parece no tener nada que ver Alicia Moreno, alma mater por lo demás, del municipalismo gallardoní, que es un ismo que se sostiene a base de pasta, pasta y pasta. Un medio bastante honesto de pillar pasta por parte del Ayuntamiento es poner un expendedor automático de boletos de estacionamiento para los automóviles, so pretexto de regular el espacio. Todo el mundo sabe que lo de menos es el espacio y que lo de más es la socaliña, pero la gente pone monedas en la boca del parquímetro porque semejante gilipollez la hace sentirse bien, como formando parte de un plan superior. Este asentimiento general se ha roto ahora en algunos barrios, animados seguramente por la oposición socialista, que, de repente, no quiere parquímetros, pero no porque renuncie a la socaliña, sino porque lo que busca son gorrillas. Gorrillas por parquímetros. A mí también me parece más humano, y por tanto, más progresita, un gorrilla que un parquímetro. El gorrilla saluda, se mueve, informa, picardea y te da tratamiento de señorito, detalle siempre más al gusto de este socialismo de señoritos que bulle en Madrid, aparte, claro, los trajes de Simancas. Simancas, el de los trajes, ha prometido, para ganar las elecciones, una propina- -en todas las lenguas europeas, propina no habrá que aclararlo mucho, viene de beber -de ochocientos cincuenta euros para cada inmigrante. No es mucho dinero, pero ayudará al inmigrante a hacerse una idea de la vida muelle que un socialismo bien pensado como el nuestro puede proporcionar a sus discípulos. Lo que pasa es que Gallardón, que va siempre como unos quince días por delante de Simancas, tiene previsto que el inmigrante coja con una mano los ochocientos cincuentas euros de Simancas, y con la otra, uno por uno, los vaya depositando en sus parquímetros. Los parquímetros de Gallardón, por no dar, no dan ni cambio, y por eso resulta más natural- -y familiar- -que los socialistas prefieren a los gorrillas. Tendremos las dos cosas. L