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28 Internacional DOMINGO 12 3 2006 ABC Blanca y radiante C. de C. SANTIAGO. No hubo puntada sin hilo en la ceremonia de investidura de Michelle Bachelet. Como si fuera una boda, ellas tenían prohibido el blanco. El color, que no es color, fue exclusivo de la presidenta. Casaca cuello Mao, botones en paralelo unidos por una costura con forma de ojal y una falda con cierto vuelo, dieron forma al uniforme con el que pasará a la Historia. Garantizado que nadie copiará el modelo Bachelet. Angela Jería, la madre de la presidenta, se impuso en las votaciones al título de más elegante como lo hubiera hecho Grace Kelli de seguir viva. No así la hija mayor de Bachelet, más resuelta en camiseta y pantalones cortos para jugar al fútbol, deporte que practica con excelencia, que en el Congreso donde aparentaba sentirse como un árbitro fuera del campo de juego. Ayer quedó claro que el tema de los trapos y del protocolo, lo tiene superado Evo Morales. De obligado cumplimiento pasar revista al vestuario del boliviano, el presidente recurrió a Beatriz Canedo, la misma diseñadora andina que logró que cambiara la chompa por el tres cuartos. Ayer, el que lució era de cuero con la ya típica greca andina en las solapas de alpaca. Ni corbata, ni sombrero. Eduardo Frei impone la banda presidencial a Michelle Bachelet en presencia de Ricardo Lagos, que aplaude EFE Bachelet se convierte en la primera mujer en asumir la Presidencia de Chile La investidura permitió a varios países del continente limar asperezas b La pediatra Michelle Bachelet no dispondrá de los seis años que tuvo su antecesor para gobernar. Su gestión y la de su Gabinete terminarán en 2010 CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL SANTIAGO DE CHILE. La pediatra Michelle Bachelet Jería, de 56 años, se enfundó ayer la banda presidencial de Chile. La primera mujer en llegar al Palacio de La Moneda dispone de cuatro años para demostrar, con matices, que puede tener la misma cintura política de Ricardo Lagos, aclamado durante la ceremonia como un ídolo. En el Congreso de Valparaíso, sede del Poder Legislativo desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973- 90) Michelle Bachelet, agnóstica confesa, prometió cumplir con las obligaciones del cargo. La primera presidenta de la democracia y de la historia de Chile no dispondrá de los seis años que tuvo su antecesor para gobernar. Su gestión y la de su Gabinete terminarán en el 2010. Frente a los catorce hombres y las dos mujeres, -ella misma y la democristiana Soledad Alvear- que acompañaron a Lagos, Michelle Bachelet presenta un equipo equilibrado de ambos sexos. La cuestión de género sobrevoló la jornada como si fuera- -y es- -un asun- to de Estado. A excepción del presidente Uribe, que hoy celebra elecciones legislativas en Colombia, del resto de los mandatarios de la región que asistieron a la ceremonia de investidura de Bachelet, pocos pudieron escurrir la pregunta sobre la importancia de ser mujer y presidente en el siglo XXI. Para Evo Morales la doble condición, supone un fortalecimiento de la democracia en América Latina. Las mujeres pertenecen a un sector que, como los indígenas en Bolivia, han sido discriminados. Lograr la Presidencia significa recuperar la esperanza No se expresó en términos idénticos otro presidente indígena. El peruano Alejandro Toledo reflexionó: no es un tema de género, es un tema de capacidades y creo que ella (Bachelet) es una persona extremadamente capaz Obligados a opinar todos los hombres del poder en Iberoamérica y alguna mujer del poder en el mundo, como Condoleezza Rice, sobre la condición de la Presidenta, la secretaria de Estado norteamericana consideró esa circunstancia maravillosa y expresó su deseo de continuar con las excelentes relaciones que hemos mantenido con Chile durante el Gobierno de Ricardo Lagos Sin ánimo de opacar, la figura de Lagos se estiró como goma de mascar dentro y fuera del Congreso. Ovaciones, abrazos, aplausos cerrados estallaron en una despedida con sabor a regreso. Los carteles de Lagos 2010 y la inexistencia, a día de hoy, de un una candidata o que pudiera disputarle eventualmente las futuras elecciones, lleva a pensar más que lo de ayer fue un hasta luego que un adiós definitivo. El ex presidente se entrevistó la víspera con el Príncipe de Asturias que ayer se puso una corbata negra en recuerdo de las víctimas del 11- M. General Poblete Entre los presidentes, se asomaba el ex general Poblete, compañero de armas del padre de Michelle Bachelet, amigo y prácticamente la persona a la que se le muere en los brazos. Exiliado en Europa para no sufrir el mismo destino de Alberto Bachelet, el régimen le despojó de su nacionalidad. Apátrida, autodesterrado para salvar la piel, hace apenas unas semanas, el Gobierno le devolvió la ciudadanía. Tengo que hablar con Michelle confió al ver con sus propios ojos cómo Andrés Zaldivar juraba (él sí juró) su cargo como Ministro del Interior y virtual vicepresidente. A la investidura asistió el Príncipe de Asturias, que llevaba corbata negra en recuerdo de las víctimas del 11- M La suspicacias de Poblete hacía Zaldivar tienen su origen en un discurso pronunciado por éste cuando era ministro de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende había ganado las elecciones. Zaldivar desencadenó una estampida y alarma en los mercados que algunos no han olvidado. Pero su historia va más allá de aquellas palabras. Ex presidente del Senado, desde esta Cámara bregó y, en cierto modo sometió, a un díscolo y todavía poderoso Augusto Pinochet. En paralelo a los actos de investidura se desarrolló una intensa actividad de fuerte contenido político. Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, se comprometieron, simultáneamente, a pedir que se suspendan los cortes de carretera que impiden el acceso a Uruguay por Argentina desde hace más de un mes como protesta de la construcción de una fábrica de celulosa. El presidente de Uruguay accedió a realizar una petición a las empresas (una es la española Ence) para que suspenden las obras durante noventa días. Asimismo la ocasión fue aprovechada por España para limar asperezas con Evo Morales sobre la situación de Repsol en Bolivia. El presidente de éste país no dejó pasar la ocasión brindada por Condoleezza Rice, a quien, como hiciera la víspera con Bachelet, le regaló un charango (guitarrilla hecha con el cuerpo de un armadillo) decorada con hojas de coca. Ella lo aceptó.