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24 SÁBADO 11 3 2006 ABC Internacional Las izquierda alemana se resiste a la descentralización de la ley de reforma federal Bundestag y Bundesrat abren un largo debate sobre la relación del poder central y los länder es que la reforma propuesta por el gobierno de Ángela Merkel reduce al 50 por ciento las leyes que requieren la conformidad de las regiones RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Que cada cual sepa de qué se ocupa, y cada ciudadano quién es el responsable, es el propósito de las enmiendas a la federación alemana presentada ayer en el Bundestag, que sin embargo encuentra crecientes reticencias centralizadoras, sobre todo en la izquierda. La gran coalición instalada en Berlín ha presentado a debate conjunto, a las dos Cámaras, una largamente postergada reforma de la federación que busca mayor agilidad legislativa y ejecutiva, pero concede a los estados federados nuevas competencias que están resultando polémicas. Al debate no es ajena una cierta tradición centroeuropea, por la que la izquierda es heredera del centralismo democrático de la Internacional, mientras descentralización y consenso recuerdan demasiado a un demudado e ineficiente pasado feudal. Ahora los Verdes y el partido de la Izquierda se indignan por la descentralización de la educación y la legislab El aspecto más visible ción medioambiental, el ala izquierda del SPD, en el poder, no deja de albergar dudas sobre las enmiendas a una veintena de artículos y su propio líder parlamentario, Peter Struck, dijo ayer que es un proyecto a corregir los estados más modestos, democristianos o socialdemócratas, critican la creciente insolidaridad regional. Queremos esta reforma se defiende el secretario general del SPD, Hubertus Heil, ante las críticas, queremos liberar a nuestro país de tensiones entre instituciones que lo lastran de cara al exterior Es la versión patriótica. El aspecto más visible es que la reforma reduce al 50 por ciento de las leyes que requieren la conformidad de las regiones. Pero el ala izquierda, el estado de Mecklemburgo- Antepomerania y el ministro de Medio Ambiente, Sigmar Gabriel, ven muy problemáticas otras concesiones descentralizadoras y el presidente regional en Schwerin, Harald Ringstorff (SPD) crítica como dañina la competitividad federal desatada. Ángela Merkel, durante la sesión de ayer en el Bundestag gar una mala política, que es suplida por las arcas federales De aprobarse, el gobierno federal gana competencias en energía atómica, protección contra el terrorismo en caso de peligro suprarregional, derecho y licencia de armas y explosivos, registro de empadronamiento y pasaportes, atención a afectados por guerra y protección del patrimonio alemán. También en el plano europeo comunitario, Alemania estará representada ahora sólo por el gobierno federal, salvo en el ámbito escolar, cultural y de radiodifusión donde habla en su nombre un representante de los gobiernos federados. A su turno, estos se responsabilizan en un 35 por ciento de las consecuencias de una vulneración presupuestaria del pacto de Estabilidad. Entre las nuevas competencias federadas de las regiones figuran la autonomía en el régimen de funcionarios locales, en la promoción y subvención de vivienda, concentración parcelaria, ferias, desnaturalización, legislación para la prensa, prisión preventiva, derecho de reunión, horarios comerciales y derechos hosteleros. En educación, los länder ganan poder universitario, hasta ahora de fomento federal, y un 70 por ciento de este presupuesto; el estado federal pierde hasta el derecho a establecer la legisla- Agilizar el sistema Por el contrario el empresario y reformista democristiano Lothar Späth opina que la agilización del sistema federal supone competitividad y critica el sistema de solidaridad y compensación federal de las finanzas regionales porque los electores no pueden casti- REFORZAR Y PULIR EL FEDERALISMO JOSÉ MANUEL COSTA U n problema de las palabras a la moda es que se usan a boleo. El último ejemplo es la desfederalización de Alemania. La semiótica nos dice que una expresión así de contundente tendrá mucha más fortuna comunicativa que puesta a punto del sistema federal alemán Pero eso no garantiza que sea más cierta. De hecho, en Alemania se ha procedido a reformar la Constitución en todos aquellos aspectos que estaban pendientes desde hacía muchos años y lastraban la funcionalidad del mismo siste- ma federal. Lo que se ha hecho es algo tan natural como corregir los desajustes que se producen en cualquier sistema al cabo de 50 años de funcionamiento y de una reunificación. Reforzar y pulir el federalismo. En 1871, Alemania nació en el Salón de Espejos de Versalles como Estado federal, la unión de una pluralidad de pequeños y no tan pequeños estados y ciudades que se extendían entre el Rhin y Königsberg. Es decir, el federalismo no es algo que en Alemania signifique desmembramiento, sino más bien uni- dad. Un poco forzada por Prusia, es cierto, pero unidad al fin y al cabo. Tras la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas ocupantes dudaban sobre si permitir una nueva Alemania unida dentro de sus nuevos límites territoriales o mantener separados los diferentes estados. La actitud centralizadora de la Unión Soviética en su zona de ocupación condujo a la primera opción y dio lugar a la Bundesrepublik, la República Federal con sede en Bonn... En ella existen dos Cámaras, el Bundestag, de elección directa, y el Bundesrat en representación de los länder Esta última tenía como sentido equilibrar cualquier atisbo centralista del Bundestag, pero su aquiescencia se necesitaba sólo para un 10 por ciento de las leyes. En los años 90, y debido a décadas de inercia, el porcentaje de leyes que precisaban la aprobación en el Bundesrat se había elevado al 60 por ciento, dándole un peso y una capacidad de bloqueo a la Cámara de representación indirecta que no estaban ni en la letra ni en el espíritu de la Ley Básica constitucional. Si a esto se le une que muchas competencias no estuvieron nunca bien definidas, el funcionamiento de la maquinaria federal empezaba a chirriar por demasiados lugares. Los länder han cedido de forma prácticamente unánime parte del peso político federal que habían ido acumulando hasta dejarlo en un 35 por ciento de las leyes. La Federación ha cedido competencias que en realidad son tareas más locales. Se han introducido casi 40 enmiendas constitucionales de común acuerdo. Y el federalismo se ha puesto al día. Llamar desfederalización a este ejemplar proceso, es hacerle un escaso favor.