Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 Madrid VIERNES 10 3 2006 ABC SE DICE SE COMENTA REQUERIMIENTO A LA MINISTRA La pugna entre Comunidad y Gobierno prosigue. Ahora, a cuenta del tabaco, y en forma de querella criminal por un delito de injurias, la que le puede costar a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, por estas declaraciones: Los madrileños debemos esperar de nuestros gobernantes que se preocupen por la salud de sus ciudadanos, no lo contrario, y la Comunidad de Madrid da muestras repetidas de que siempre actúa en contra de la salud de los madrileños El aviso ya lo ha dado el vicepresidente primero, Ignacio González. Si en 10 días no rectifica, el Gobierno regional llevará este asunto a los tribunales. Eso sí, la Comunidad se conforma con una rectificación de la ministra y el reconocimiento de que esa imputación no es cierta. MADRID AL DÍA ESCAÑOS VACÍOS El Pleno de la Asamblea aprobó ayer por asentimiento una declaración institucional con la que quería rendir un sentido homenaje a todas aquellas personas que sufrieron las consecuencias de la matanza producida en los atentados del 11 de Marzo de 2004, de los que el sábado se cumple el segundo aniversario. La presidenta de la Cámara regional, Concepción Dancausa, leyó de forma solemne la declaración, seguida desde la tribuna de invitados por cuatro representantes de asociaciones de víctimas. Los diputados rubricaron las palabras con un sonoro aplauso. Un homenaje que muchos otros diputados se perdieron, casi todos del Grupo Socialista, pues no ocupaban sus escaños en ese momento. ¿Tenían algo mejor que hacer? OTRA PUERTA CERRADA MANUEL DE LA FUENTE por el año 1971 se publicaba Aqualung, uno de los grandes discos de la historia del rock. Sus autores eran una banda hippie- heavy- folkie, liderada por un tipo melenudo armado con una flauta travesera y que cantaba y bailaba de modos muy peculiares. Se llamaba Ian Anderson y parecía haberse escapado de algún libro de leyendas célticas, o de algún bosque encantado. Veintiún años después de aquello, en abril de 1992, el tal Ian y su tropa inauguraban una sala de conciertos en Madrid que no podía llevar otro nombre que el de Aqualung. Por esta magnífica sala han pasado cerca de setecientas bandas. Es tan sólo un nuevo cierre que deja a Madrid sin apenas una sala (queda La Riviera, pero es un disparate sonoro) de actuaciones de un aforo medio. Algún día veremos cómo se concluyen las obras imperiales de la M- 30, pero también veremos (y bastante antes) cómo muchos de los mejores grupos de pop y rock de estos momentos pasan olímpicamente (perdón) de nosotros. Aqualung se suma a una larga, triste y desafinada lista de locales que en los últimos años han cerrado: Canciller, Universal, Jácara, Rockola, Morasol, Astoria, Revolver, Rock Club. El dinamismo de la vida cultural de una ciudad no se mide sólo por las exposiciones de los grandes museos, por los grandes estrenos teatrales y cinematográficos, ni siquiera por los macroconciertos del verano. Quedan, claro, los dos Palacios Municipales de Congresos (el del Parque Juan Carlos I y el tradicional de la Castellana) de magníficas hechuras y sonoridad, pero demasiado grandes para un tipo de artistas y demasiado pequeños para otro, lo que suele provocar que los precios de los espectáculos que en ellos se realizan acaben disparándose. Ante esta panorama, los promotores de conciertos no lo van a tener fácil para poder traer hasta Madrid a determinados grupos. Hoy en día, debido en gran parte al pirateo y a las descargas de Internet, los artistas se ven obligados a vivir y sobrevivir de las actuaciones en directo. Bueno, en esta ciudad estamos a acostumbrados a tirar para adelante sin unas cuantas cosas imprescindibles. Para qué necesitamos la música si tenemos a las tuneladoreas más cantarinas de la historia. A