Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 Nacional SEGUNDO ANIVERSARIO DEL 11- M SITUACIÓN ACTUAL VIERNES 10 3 2006 ABC Dos años después del 11- M, los expertos son tajantes: España es aún objetivo principal de Al Qaida. Sólo Dinamarca, tras la crisis de las caricaturas de Mahoma, e Italia, por la carga simbólica de ser epicentro del cristianismo- -a Bush le llaman el perro de Roma tienen ahora más posibilidades en Europa de sufrir un ataque. Le siguen Francia, Bélgica y Alemania Dinamarca, Italia y España, a la cabeza de Europa en el riesgo de sufrir un ataque de Al Qaida TEXTO: PABLO MUÑOZ MADRID. Matad a todos aquellos que os han echado de vuestras tierras Los que en nuestro país luchan contra el terrorismo islamista no olvidan jamás esta sentencia del Corán y, desde luego, tampoco lo hacen quienes están dispuestos a hacer correr ríos de sangre para recuperar lo que ellos consideran su territorio: Al Andalus, en definitiva, España. Se quiera reconocer o no, esto es, simplemente, una guerra. Desde su bando así lo creen y en función de eso actúan. Si no somos conscientes de esa realidad tarde o temprano volveremos a enfrentarnos a una tragedia como la del 11- M El retrato lo hace un experto en la lucha contra el terrorismo islamista, y lo corroboran fuentes del Ministerio del Interior. Si nos equivocamos en el diagnóstico erraremos también con el tratamiento. Nos enfrentamos a un enemigo que quiere imponernos el pasado, pero que utiliza todas las herramientas a las que se puede acceder ahora y las que habrá en el futuro. El 70 por ciento de los integrantes de estas redes tienen estudios universitarios, en su mayoría de disciplinas técnicas, y en sus países el índice de licenciados apenas llega a un 5 por ciento. Son radicales; pero no son tontos ristas puedan moverse por todo el mundo, no está penado. No hay, en fin, un modelo informático eficaz que permita a los investigadores un análisis rápido de la información. Los expertos consultados recuerdan que en la investigación del 11- M, la primera de carácter netamente tecnológico, sólo pudimos analizar tres días de las conversaciones telefónicas y contactos que habían mantenido los sospechosos, porque ése es el plazo que está fijado para que las compañías puedan destruir esa información. Con el análisis de las señales emitidas desde los móviles pudimos reconstruir itinerarios, fechas y horas. A pesar de las limitaciones legislativas se consiguieron unos resultados espectaculares en muy poco tiempo. ¿Alguien imagina lo que hubiésemos podido averiguar si las comunicaciones analizadas se hubiesen remontado, por ejemplo, a unos meses antes? ¿Cuántas nuevas conexiones podríamos haber descubierto? Se invoca el derecho a la intimidad, y nadie lo discute. ¿Pero alguien piensa que a la Policía le interesa la vida privada de los ciudadanos? Nuestro país, según los análisis de los servicios de información, aún tiene alto riesgo de ser objetivo de un ataque terrorista. Sólo nos supera Dinamarca, por la crisis de las caricaturas e Italia, como corazón del cristianismo, a juicio de los expertos consultados. Desde luego, en esta escala de peligro España está por delante de Francia, Bélgica y Alemania. Madrid, Barcelona, Toledo y Granada En concreto, en estos momentos existen cuatro provincias en las que los indicadores de peligrosidad se sitúan por encima de la media: Madrid y Barcelona, en buena parte por concentración de personas procedentes de estos países, y también Granada y Toledo, éstas por tener una fuerte carga simbólica para estos individuos. Aunque las células las forman individuos de varias nacionalidades, los expertos ven un cierto reparto de papeles: los sirios actúan como líderes, capaces de aglutinar a los terroristas- -en el caso del 11- M se atribuye este papel a Amer el Azizi, Omar el Andalusi y a Mustafá Setmarian, Al Suri ambos aún hoy en paradero desconocido, casados con mujeres españolas y sin cuya actuación no se entendería la matanza de Madrid- los ideólogos serían los egipcios y los magrebíes Asignaturas pendientes Como en cualquier guerra, los expertos consultados por ABC consideran que la única forma de enfrentarnos a estas organizaciones es conocerlas a fondo para anticiparnos a sus movimientos; dotarnos de las herramientas jurídicas y policiales adecuadas, e intercambiar información operativa con la comunidad internacional ¿España lo hace? La respuesta de estas fuentes es inquietante: No, en la medida en que debería. Estados Unidos o Gran Bretaña han adoptado medidas mucho más avanzadas que las nuestras. Sólo en protección de fronteras el Reino Unido se ha gastado una fortuna; nosotros, apenas nada Hay más ejemplos: un magrebí que entra en España con un pasaporte francés queda fuera del campo de investigación; los documentos que cumplimentan los extranjeros en los aviones antes de entrar en nuestro país se acumulan en cualquier dependencia sin que sean analizados de forma conveniente; el control de las comunicaciones, a día de hoy y aunque es un aspecto que está en fase de reforma, alcanza sólo tres días; el tráfico de documentos falsificados, una actividad delictiva clave para que los terro- Nos enfrentamos a un enemigo que quiere imponernos el pasado pero que utiliza tecnología del futuro los operativos, la mano de obra En cuanto a la formación de las células, los expertos consideran que la clave es la figura del reclutador individuos capaces de detectar a personas con poca formación y, por tanto, susceptibles de ser radicalizados, como pueden ser delincuentes comunes o incluso reclusos, como se comprobó en la llamada Operación Nova en la que se descubrió que la célula terrorista que pretendía volar el Bernabéu se había creado en las prisiones y, conviene recordarlo, planeaban esa matanza cuando España ya había salido de Irak. En el caso de que actúen fuera de prisión, los reclutadores acuden a las mezquitas, donde se fijan quién es el que reza con más fe, el más entusiasta de los fieles. Hay una señal que no falla: si alguno tiene la frente morada es que tiene muchas posibilidades de convertirse en un radical, porque esos hematomas son producto de un exceso de Mimetizarse con la sociedad para poder golpearla mejor Los atentados del 11- M fueron posibles en parte por las características del grupo al que pertenecía parte de los terroristas: Takfir Wal Hijra (Excomunión y Exilio) al que los especialistas atribuyen ser el motor de la matanza de Madrid. Se trata de la rama más extremista y clandestina del salafismo y sus normas de actuación les hacen ser especialmente opacos a la actuación de las Fuerzas de Seguridad. Para los miembros de este grupo, fundado en Egipto en los 70, la sociedad es corrupta y por eso quieren castigarla. No obstante, para hacerlo optan por mimetizarse con ella, y de ahí que sus seguidores beban alcohol, vayan con mujeres, coman cerdo o sigan cualquier otra costumbre occidental. Lo hacen para pasar inadvertidos y de esta forma poder perpetrar sus ataques con mayor impunidad. Si no son descubiertos no se inmolan, ya que prefieren huir para seguir haciendo más daño al enemigo Sólo se suicidan si ven que ya no tienen escapatoria. Fue el modo en que actuaron los terroristas del 11- M. Varios de ellos habían sido vigilados y los agentes se mostraban desconcertados porque adoptaban formas de vida occidental: A uno le seguíamos por unos grandes almacenes y le veíamos comprar alcohol y jamón. En ese momento no nos entraba en la cabeza explica una fuente policial. En cuanto a la muerte del geo en Leganés, los expertos recuerdan que el Corán dice que para ir al cielo hay que ver la cara de tu enemigo Ellos hicieron estallar los explosivos en el momento en que vieron la cara al primer policía. Ni un segundo antes Seguidores de Takfir Wal Hijra eran Serhane Ben Abdelmajid, el Tunecino uno de los líderes del grupo; el Egipcio éste bastante más fantasioso- -según fuentes de la investigación intenta aparentar tener un rol más importante del que en realidad le corresponde- y también Jamal Zougam, uno de los autores de la matanza que bebía alcohol, fumaba e iba con mujeres. Y tafkir es también Ayman Al- Zawahiri, a quienes algunos informes de distintos servicios de información sitúan como auténtico jefe de Al Qaida, por encima de Bin Laden.