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32 Internacional JUEVES 9 3 2006 ABC La Policía británica mantiene el tirar a matar a terroristas suicidas b También reconoce la necesidad Los símbolos y la indumentaria de los jóvenes neonazis alemanes se ven invadidos por la efigie del revolucionario argentino, banderas rojas y pañuelos palestinos El Che suplanta a Rudolf Hess GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL de una mayor explicación de las tácticas antiterroristas, así como la conveniencia de revisar el entrenamiento de sus fuerzas EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El grave error que llevó a la Policía a matar al joven electricista brasileño Jean Charles de Menezes, al ser confundido con un terrorista suicida el pasado julio, no ha hecho variar la estrategia policial de tirar a matar en situaciones de emergencia semejantes. La Asociación de Jefes de Policía ha defendido la vigencia de la estrategia, conocida dentro de Scotland Yard como Operación Katros de disparar a la cabeza de quien se supone con suficientes evidencias que se trata de un terrorista suicida. De acuerdo con la experiencia de la lucha antiterrorista, se trata de la única manera de impedir que el terrorista pueda activar los explosivos adosados al cuerpo. La Policía tiene el imperioso deber de proteger vidas y, ocasionamente, en cumplimiento de esa obligación, utiliza la fuerza. Pero muy raras veces se cobra una vida para salvar otras según el presidente de la Asociación, Chris Fox. En su opinión, la política de tirar a matar se ajusta a su propósito En cualquier caso, la Policía reconoce la necesidad de una mayor explicación a la ciudadanía de las tácticas antiterroristas, así como la conveniencia de revisar el entrenamiento de sus fuerzas, la comunicación entre ellas en momentos de crisis y el procesamiento de la información de los servicios secretos. Estos últimos aspectos son los que fallaron en el caso del brasileño abatido a tiros el 22 de julio, al día siguiente del atentado frustrado contra el Metro de Londres, en una segunda oleada a la masacre del 7- J. BERLÍN. El fenómeno llama la atención desde hace varios años: en las manifestaciones de neonazis alemanes hay cada vez más banderas rojas, pañuelos palestinos y camisetas con la efigie del Che Guevara. Si bien es cierto que por ejemplo la ultraderecha de Jean- Marie Le Pen en Francia no le hace ascos a una retórica antiimperialista que distinguía antes a la izquierda revolucionaria, en la mayoría de países europeos sigue predominando el clásico cabeza rapada. En Alemania, lo que a primera vista puede parecer una ensalada ideológica muy mal aliñada va en realidad mucho más allá de la anécdota y responde al cambio de estrategia de un movimiento neonazi cada vez más dividido, que busca consolidarse en la sociedad civil y ampliar su influencia política. El ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD) que en 2004 entró en el Parlamento de Sajonia con el 9,2 por ciento de los votos, no prescinde de la clásica retórica revanchista y revisionista cuando se le brinda la oportunidad, como sucedió el año pasado con ocasión del sexagésimo aniversario del bombardeo aliado de Dresde. Pero temas como ese Holocausto de bombas son cada vez más secundarios para el NPD porque saben que con ellos no pueden ampliar más su base social. Ésa es la explicación de Lorenz Korgel, coordinador de las unidades móviles contra la ultraderecha en el Este de Alemania, una red de información contra los neonazis que actúa en escuelas y ayuntamientos. Lorenz Korgel muestra imágenes de neonazis con una bandera de Irak En su oficina de Berlín, Korgel nos enseñó decenas de fotos callejeras de neonazis absolutamente irreconocibles como tales. Pañuelo palestino al cuello, camiseta del Che Guevara, bandera de Irak en ristre y barbita de chivo. Hasta los eslóganes y el vocabulario que utilizan muchos de ellos (el verbo inglés smash usado con el significado de aplastar al enemigo político) eran hasta ahora patrimonio exclusivo del revolucionario izquierdista. En cuanto a los temas que esta nueva ultraderecha discute cada vez con más ahínco se cuentan la guerra de Irak, la ocupación israelí y la globalización, que permiten dar rienda suelta a LEANDRO FEST los clásicos estereotipos antisemitas sin necesidad de pronunciarlos abiertamente. El antisemitismo es, de hecho, una pinza que aglutina casi todos los temas explica Korgel, aunque precisa que este antisemitismo de nuevo cuño no ha desplazado del todo al de carácter puramente racista que caracterizó al régimen nazi en Alemania. Raíces de la ultraderecha La dinámica que impone la participación en el juego democrático- -el NPD en el Parlamento de Sajonia y la Unión del Pueblo Alemán (DVU) en el de Brandeburgo- -y la dificultad de cohesión de las decenas de grupos distintos de camaradas que existen en Alemania dio pie a los más optimistas a vaticinar un debilitamiento de la ultraderecha. Impresión equivocada, según Korgel: Las causas del fenómeno de la ultraderecha, que son una serie de problemas económicos, de cultura política, superación del pasado, etcétera, siguen estando presentes y no van a disminuir en los próximos años Las estadísticas parecen darle la razón. En Alemania se producen todos los días 28 delitos relacionados con la ultraderecha, dos de ellos de carácter violento. Hay, en total, unos 40.000 ultraderechistas cifra en la que están incluidos desde el anciano nostálgico del nazismo hasta el adolescente aficionado al rock duro racista. Según el último informe de la Oficina de Protección de la Constitución, que el ministro del Interior, Wolfgang Schäuble, presentará oficialmente en mayo próximo, el número de neonazis registrados ascendió el año pasado de 3.800 a 4.100, y sus organizaciones de 87 a 105. Las autoridades constatan que los grupos ultraderechistas están cada vez mejor organizados y consideran a 10.400 de sus integrantes potencialmente violentos Esas cifras superan con creces las de cualquier otro país europeo. Lula en Londres El caso ha sido investigado por la Comisión Independiente de Quejas a la Policía, que ha remitido a la Fiscalía sus conclusiones. Según las filtraciones a la Prensa de un informe aún no hecho público, la Comisión ha recomendado el procesamiento de los agentes que se encargaron de vigilar a De Menezes. Esos agentes habrían falsificado los registros de sus actuaciones para culpar de la muerte a los miembros de la Brigada Armada, quienes dispararon. La referencia al caso De Menezes se produce cuando en Londres se encuentra de visita el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula, quien ante sus anfitriones ha pasado de puntillas sobre un asunto que, de llevarse a un conflicto diplomático, podía haber hecho fracasar los acuerdos comerciales alcanzados.