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62 Cultura MIÉRCOLES 8 3 2006 ABC MUSICAL Fama Título: Fama Letras: Jacques Levy. Música: Steve Margoshes. Dir. Ramón Ribalta. Dir. Musical: Oleguer Alguersuari. Versión y adaptación: Daniel Anglès y Juan Vázquez. Coreografía: Coco Comín. Intérpretes: Damaris Martínez, Amaury R. Reinoso, Momo Cortés, Dafne Fernández, Sergio Alcover, Jordi Griffell, Esther Peñas, Eva Diago, entre otros. Lugar: Teatro Calderón, Madrid NOSTALGIA DE LOS OCHENTA JULIO BRAVO CHRISTIE S Cinco vigas de la Mezquita de Córdoba, a subasta en Londres Cinco vigas originales de la Gran Mezquita de Córdoba serán subastadas el próximo 4 de abril en la sala Christie s de Londres durante una venta de arte islámico y manuscritos. El precio estimado de las piezas oscila entre las 150.000 y las 300.000 libras esterlinas. Algunas de ellas tienen su superficie decorada con dibujos de tréboles y diamantes. Considerando la edad de la madera, se ha destacado el estado de conservación de estas cinco importantes vigas, que tienen menos de seis metros de longitud cada una. Dos en particular conservan la policromía original de la decoración propia de la X Dinastía. Fueron restauradas en los primeros años del siglo XX Medio siglo de canción de autor y compromiso en la Biblioteca Nacional G. GIMÉNEZ MADRID. La Fundación Autor y la Biblioteca Nacional inauguraron ayer la muestra ¡Volad, canciones, volad! que recorre cincuenta años de canción de autor en España a través de la recuperación de cubiertas de discos, ejemplares editados en el exilio, carteles de conciertos históricos, fotografías y diverso material bibliográfico en torno a la trayectoria y alcance de la música de protesta en nuestro país. Fernando González Lucini, comisario de la exposición, y el cantautor Paco Ibáñez coincidieron en subrayar los rasgos compartidos por la larga lista de nombres que ilustran este proyecto itinerante- -en Madrid hasta el 14 de mayo y posteriormente en Galicia, Asturias y Cataluña- Les unió su pasión por la libertad, el gusto por la belleza y la esperanza de que es posible un mundo mejor señalaron ambos en referencia a Pablo Guerrero, Luis Eduardo Aute, Rosa León, Lluis Llach, Imanol, Serrat, Javier Ruibal y tantos otros. La exposición, que rinde cuentas a la memoria y es un reconocimiento agradecido a quienes hicieron tanto en palabras de Lucini, incide en la fructífera relación entre poetas, artistas plásticos y cantautores, y lo hace recogiendo poemas musicados de Miguel Hernández, Gabriel Celaya, Federico García Lorca o Rafael Alberti y mostrando pinturas originales que, entre otros, Eduardo Úrculo, Javier Mariscal o Antonio Saura realizaron pensando en los versos sonoros que habrían de ilustrar. CLÁSICA Juventudes Musicales Shostakovich: Concierto para trompeta y piano Sinfonía núm. 8 Intérpretes: Mikhail Rudy, piano. Andrea Lucchi, trompeta. Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia. Director: Mstislav Rostropovich. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid. Fecha: 6- III RAREZAS ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE a Orquesta de la Academia Nacional de Santa Cecilia luce el honor de ser la más veterana de las agrupaciones orquestales italianas. Sus casi cien años de historia corren en paralelo al desarrollo de ese sinfonismo italiano que, a duras penas, logra imponerse al margen de la potente tradición lírica que definió al siglo XIX. Por eso su supervivencia tiene algo de heroica, lo que siempre es de admirar. Le sucede otro tanto a Mstislav Rostropovich sobre cuya espalda, algo encorvada, están a punto de apoyarse 79 años cargados de vivencias, ásperos encuentros y varias satisfacciones. Lo explican pormenorizadamente las siete páginas de biografía que le dedica el programa de mano del último concierto organizado por Juventudes Musicales de Madrid para el que se han vuelto a reunir orquesta y músico. Y entre todos la música más infrecuente de Dmitri Shostakovich, en el centenario de su nacimiento. De un lado el Concierto para trompeta y piano punto de encuentro al que también arribaron los solistas Andrea Lucchi y Mikhail Rudy. Este último atacando el piano con dureza, luego apaciguando las fuerzas y finalmente ingresando en la uniformidad. El primero demostrando ser mejor intérprete ante lo brillante que frente al peligro de lo recogido y siendo, en cualquier ca- L Mstislav Rostropovich so, un fiel representante de las hechuras de la propia orquesta a la que pertenece como solista de trompeta. Eso, al menos, vino a demostrarse con la posterior audición de la octava sinfonía de Shostakovich, esa curiosa conjunción musical de lo bello y lo sufrido, tal y como la describió su autor en aquel 1943 tan dado a la exaltación patriótica. Obviamente eran otros tiempos y hoy, Rostropovich, que sabemos conoce esta música miméticamente, se inclina por lo encantador antes que por lo combativo, prefiere sujetar la obra en un tempo cómodo y aligerar su alargada retórica antes que dejarla explayarse en una expresión más engarzada y sentida. Porque es cierto que las dificultades de esta partitura son muchas y sólo en ese contexto hay que entender algunas desavenencias entre orquesta y director, especialmente llamativas por cuanto la romana es una agrupación instrumentalmente correcta y humanamente entregada. Tanto como ese público que entiende cada actuación de Rostropovich como un acontecimiento. os años ochenta no hubieran sido lo mismo sin Fama La película que rodó Alan Parker en 1980, y que se convirtió después en una serie de extraordinario éxito, fue tanto un reflejo y un eco de la efervescencia musical que se vivió en aquella época como un virus que se inoculó en la juventud de entonces. Su estética se hizo fuerte entre nosotros, y las academias de artes escénicas se llenaron de jóvenes aspirantes que trataban de imitar a Leroy Johnson, Bruno Martelli y demás compañeros de aventuras. No es extraño, por tanto, que uno de sus productores, David de Silva, quisiera seguir exprimiendo la fórmula. El resultado, la creación de un musical que se estrenó hace una década en Londres, donde todavía se puede ver, y que ha viajado después en distintas producciones por todo el mundo con distinta respuesta. A España, más concretamente a Barcelona, llegó el pasado año de la mano de Ramón Ribalta y Cocó Comín, que estrenaron el montaje que ahora han traído al teatro Calderón de Madrid. Se trata de una producción modesta en medios (si se compara con los montajes a que se nos está acostumbrando en la capital) con un único decorado multifuncional que varía según se coloquen o no unas escaleras. La obra reúne, con otros nombres, a los personajes que hicieron populares la película y la serie, y va recorriendo a través de diversas escenas y números musicales la trayectoria de los alumnos en sus varios años de estudios; amores, frustraciones, sueños, droga, ilusiones, fracasos... Son la columna vertebral del deshilachado texto. Las canciones (del filme sólo se mantiene la enérgica y contagiosa Fama donde el montaje echa el resto) son amables y melódicamente irreprochables, pero ninguna contiene suficiente picante como para hacerse un hueco en la memoria de los espectadores. La producción se confía así a la energía y la calidad de sus intérpretes, que sostienen el tono y el ritmo y llenan de adrenalina el escenario y el patio de butacas. Destacan Dafne Fernández (excelente bailarina) Damaris Martínez, Jordi Griffell y Momo Cortés, magníficos cantantes. L