Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 Nacional MIÉRCOLES 8 3 2006 ABC Agente, lléveme ante el juez que pago menos C. M. MADRID. Es una locura, pero real. Se han dado muchos casos en los que un conductor que era cazado sin seguro obligatorio prefería ser juzgado en la vía penal que enfrentarse a la sanción administrativa y algo parecido ocurre con quienes no han pasado la ITV. Tenemos algún caso documentado, en concreto una denuncia en la que el infractor le dice al guardia civil: Agente, no tengo seguro, pero lléveme ante el juez que pago menos y era verdad porque en el juzgado le imponían una multa equivalente a tres o cuatro días del salario mínimo y en cambio si lo sancionaba Tráfico tenía que pagar entre 600 y 3.000 euros señalan fuentes de la DGT. Esta desproporción entre penas y multas es uno de los argumentos de Tráfico para abordar cambios importantes. De lo contrario seguirá saliendo no barato, sino gratis, ser un mal conductor o incluso un homicida en potencia. Tres agentes de la Guardia Civil elaboran el atestado tras un accidente ocurrido en Toledo el pasado mes de enero HUERTAS FRAILE La comisión de Seguridad Vial quiere reformar todos los delitos de tráfico PSOE y CiU coinciden en que el Código Penal es inútil para estos casos cambios parciales podría tener igual castigo, en algún caso, quien conduce borracho o a excesiva velocidad y quien lesiona o mata al volante CRUZ MORCILLO MADRID. La comisión de Seguridad Vial del Congreso propondrá a partir del próximo mes- -cuando acaben las comparecencias- -una reforma global de los delitos de tráfico recogidos en el Código Penal, más allá de la concreción de supuestos (velocidad y alcohol) pedida por el director general de Tráfico, Pere Navarro. Así lo manifestó a ABC el presidente de la comisión, el diputado de CiU Jordi Jané para quien la última modificación legislativa- -que entró en vigor en 2004- -no ha servido para nada por el amplio margen de discrecionalidad. O nos tomamos en serio la seguridad vial o no conseguiremos reducir las cifras de muertos afirma. A su juicio, y en este planteamiento coincide la Dirección General de Tráfico, no es suficiente, aunque sea muy importante, fijar una tasa de alcohol x y un límite de velocidad. Debemos dar un paso más y estoy seguro de que lo haremos una vez oídas todas las propuestas Jané esgrime además el argumento de que cuando se llevó a cabo la última reforma no existía la comisión de Seguridad Vial. Desde Tráfico señalan que el objetivo es que todos los delitos estén en correlación y, por supuesto, que sea más gravoso cometer uno tipificado como tal que una falta, también en la sanción en vía administrativa Pese a que la propuesta de fijar límites de alb Si sólo se acometen cohol y velocidad partió de su director general, así como de incluir un nuevo supuesto penal para quienes sigan al volante cuando se les haya retirado el carné, las fuentes consultadas no pasan por alto que la reforma debe tener más calado. De lo contrario, podrían darse supuestos en los que un infractor borracho o que supere los límites de velocidad marcados pero no cause ningún accidente tendría más castigo (hasta dos años de prisión) que otro conductor que haya provocado heri- dos o muertos (la máxima pena por imprudencia grave son cuatro años) Tenemos que dar en el clavo con esta reforma y la obligación de acabar con conceptos jurídicos indeterminados explica el portavoz del PSOE en la comisión de Seguridad Vial, Victorino Mayoral. Asegura este diputado que las tres cuestiones planteadas por el director de la DGT parecen más que claras porque el Código Penal es practicamente inútil en los temas de tráfico y añade la conveniencia de sumar nuevas conductas punibles, tales como una concreción de la temeridad o la desidia al volante, o el castigo que debe aparejar conducir sin haber pasado la ITV o sin carné. La semana que viene es el turno de las víctimas ante la comisión y más tarde harán sus aportaciones distintos expertos en tráfico y penalistas. Cerrará las intervenciones el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y a partir de ese momento serán los grupos los que decidan hasta dónde llegar. REVISAR LAS PENAS AITOR CANALES Abogado os delitos contra la seguridad del tráfico no exigen que se haya cometido un resultado, es decir, los preceptos penales que se aplican cuando un conductor mata o lesiona a una persona por imprudencia siguen siendo los mismos, lo que otorga al tribunal la capacidad para considerarlo delito (imprudencia grave) o falta (imprudencia leve) Esto significa que la ley mantiene los mismos rangos de discrecionalidad penal, concediendo a los tribunales facultades más propias del Legislador que de un tribunal que aplica la ley, porque en estos hechos la ley se puede decir que se crea ad hoc para cada caso. Obsérvese que esta discrecionalidad se mantiene en las modificaciones operadas en octubre de 2004 con términos penológicos disyunti- L vos como prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses ¿de qué dependerá que se aplique prisión o multa? Estará en función de cada caso y de los criterios subjetivos más que jurídicos del tribunal. Igualmente los términos altas tasas de alcohol en sangre y con un exceso desproporcionado de velocidad respecto de los límites establecidos ¿qué se entiende por alta tasa de alcohol y exceso desproporcionado? pues se entiende lo que quiera apreciar cada tribunal, por lo que se generará inseguridad jurídica (distintas sentencias para casos análogos) hasta que la jurisprudencia o acuerdos de los tribunales acoten dichas expresiones; es decir, habrá que esperar a que la Administración de Justicia supla lo que la ley no dice. Por esta razón el director general de Tráfico acaba de plantear en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados la objetivación numérica de un grado de alcoholemia y de un exceso de velocidad, puesto que ambas magnitudes son perfectamente medibles y el no hacerlo deja el elemento objetivo del delito más a un patrón moral que legislativo. Ahora bien, esta modificación de nuevo se ubica exclusivamente en los delitos de peligro, sin que afecte esta propuesta a los artículos que se aplican cuando un conductor con tasas de alcohol superiores a las legales (las drogas ilegales siguen en la práctica sin detectarse, salvo en casos de análisis toxicológicos a los fallecidos) o con un exceso de velocidad, mata o lesiona a otro ciudadano. Entonces los artículos aplicables son distintos y paradójicamente, puede recibir más castigo penal quien no lesiona ni mata pero provoca un riesgo, que quien sobrepasando el umbral del riesgo alcanza a provocar lesiones o muerte. De nuevo se postulan reformas que sólo afectan a los delitos de peligro; cuando se comete el resultado lesivo la ley es la misma que antes e idéntica para enjuiciar una muerte causada por imprudencia con un vehículo a motor o por cualquier otro medio.