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22 MARTES 7 3 2006 ABC Internacional El OIEA aún confía en conseguir un difícil acuerdo para el programa nuclear iraní EE. UU. endurece el tono y pide a la comunidad internacional que actúe para frenar a Teherán b Rusia se inclina por permitir que Irán procese pequeñas cantidades de uranio enriquecido a cambio de renunciar a fabricar este combustible nuclear en grandes cantidades ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS CORRESPONSAL VIENA. Irán volvió ayer a recibir un balón de oxígeno en su esfuerzos de evitar que el Consejo de Seguridad tome cartas en el asunto de su polémico programa nuclear. Justo cuando la vía diplomática parecía definitivamente apagada, Mohamed el- Baradei, director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) manifestó su confianza en que se pueda llegar a una solución negociada que evite una escalada en el conflicto. En declaraciones a la Prensa desde la sede del OIEA en Viena, El- Baradei aseguró que aún es posible encontrar una solución en las próximas semanas y pidió a Irán y a la Unión Europea que vuelvan a sentarse a negociar. Estas declaraciones fueron hechas minutos antes de que comenzará la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA que tiene que debatir el último informe de El- Baradei sobre el expediente iraní. Este documento constata que Irán sigue desafiando a la comunidad internacional y que no ha cumplido las demandas que el OIEA le formuló el pasado febrero. La principal de ellas, la suspensión de sus actividades de enriquecimiento de uranio, sigue siendo el nudo gordiano de este conflicto. Desde la UE y Estados Unidos se exige a Teherán un cese total de estas actividades. Desde Irán, se reivindica su derecho a fabricar combustible nuclear al menos con fines científicos. El embajador iraní en el OIEA, Soltaniyeh, y el presidente de este organismo, El- Baradei, ayer en Viena nuclear en grandes cantidades y durante un largo periodo. Este nuevo movimiento negociador completaría la actual oferta de Moscú para que los dos países enriquezcan uranio en colaboración pero en suelo ruso. Esta opción ha sido respaldada por Bruselas y por Washington, ya que permitiría tener bajo control el uranio y dar garantías de que no se desvía a usos militares. La nueva oferta rusa podría ser bien recibida por El- Baradei (él mismo indicó que el punto crucial son las labores de Investigación y Desarrollo con el uranio) sería un alternativa al actual estancamiento de posiciones y evitaría que el Consejo de Seguridad intervenga. Eso sí, obligaría a la UE y a EE. UU. a ceder en la que ha sido su premisa en los últimos meses: una suspensión total de hasta 10 años bajo el argumento de que incluso la producción a pequeña escala entraña el riesgo de que Teherán aproveche esta tecnología con fines bélicos. Así las cosas, los 35 países de la Junta tienen previsto debatir entre hoy y mañana el informe de El- Baradei certificando que Irán no ha hecho los deberes que el OIEA le encargó en febrero. En vez de suspender los trabajos con uranio, los ha aumentado; en vez de au- REUTERS AP El Consejo de Seguridad puede intervenir VIENA. A pesar de las vías de negociación que Rusia, la UE e Irán puedan intentar, lo cierto es que el expediente iraní está en el Consejo de Seguridad desde febrero. Pese a las interpretaciones de algunos países de que el caso no se ha trasladado, sino que solamente se ha puesto en conocimiento de ese órgano, fuentes diplomáticas cercanas al OIEA dejaron ayer que, según los estatutos del Organismo, la Junta de Gobernadores ha decidido implicar ya al Consejo de Seguridad. Las mismas fuentes aseguraron que ese órgano tendrá que decidir si toma o no medidas y si debate o no el tema Otra cuestión es que Rusia y China, con derecho a veto en el Consejo acepten que se toque el caso iraní o que los contactos en Viena rebajen la tensión y hagan innecesaria su intervención. El- Baradei aconseja Pese al aparente bloqueo de la situación, El- Baradei insistió en la posibilidad del acuerdo y advirtió de lo contraproducente que sería un enfrentamiento entre Irán y Occidente. De esta forma, el también Nobel de la Paz de 2005 se refería a la posibilidad de que el Consejo de Seguridad incluya en su agenda el programa nuclear iraní abriendo así la puerta, al menos en teoría, a sanciones contra el país asiático. Aunque El- Baradei no argumentó en qué se basan sus esperanzas, en los pasillos del OIEA comenzó a correr la noticia de que Rusia podría haberse mostrado partidaria de permitir a Irán que procese pequeñas cantidades de uranio enriquecido bajo estricto control internacional a cambio de que renuncie a fabricar este combustible mentar su colaboración con el OIEA, ha limitado los trabajos de inspección. En definitiva, ha colaborado poco para que este organismo de la ONU pueda certificar de una vez que el programa atómico iraní, oculto hasta finales de 2002, no tiene fines militares. El propio El- Baradei recordó ayer que, tras tres años de inspecciones, aún no se han resuelto las dudas que existen sobre la naturaleza de los experimento atómicos de los ayatolás. La imagen sigue siendo difusa y no muy clara sobre el alcance y la naturaleza del programa nuclear reconoció, e insistió en la dificultad del caso debido a que Irán ocultó durante 18 años sus actividades en este campo. Esas conclusiones serán remitidas al Consejo de Seguridad en Nueva York que tiene ya legalmente competencias para actuar. De hecho, Estados Unidos podría estar ya estudiando plantear a este órgano que imponga un ultimátum a Irán para que detenga sus actividades nucleares. Es más, pese a que la de ayer pareció una jornada de alivio para Teherán, EE. UU. endureció el tono y pidió que la comunidad internacional siga actuando para que Irán no tenga la capacidad de producir armas nucleares