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20 Nacional MARTES 7 3 2006 ABC Una pareja de 23 y 24 años muere asfixiada en un garaje del municipio zaragozano de Borja b Los cadáveres fueron encontra- Mueren 45 inmigrantes al naufragar dos cayucos que intentaban llegar a Canarias Las embarcaciones habían salido de playas mauritanas o del Sahara islas se está disparando, con 2.300 inmigrantes sólo en lo que va de 2006 frente a los 4.500 con los que se cerró 2005 LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. El naufragio de dos embarcaciones que tenían como destino final Canarias se saldó el pasado fin de semana con la muerte de 45 de los inmigrantes que viajaban en ellas, según informó a ABC la Media Luna Roja de Mauritania. La primera de las expediciones partió de las playas de Nuadibú, ciudad portuaria situada junto a la frontera con el Sahara Occidental, el pasado 25 de febrero. En ella iban 38 ciudadanos de Malí, 3 de Gambia, uno de Nigeria y uno de Costa de Marfil. Cuando atravesaban aguas del Sahara ya controladas por Marruecos, que ocupa la ex colonia española desde 1975, pidieron auxilio porque se habían quedado sin combustible. Los mafiosos, según el testimonio de los supervivientes, les habían metido agua en algunas de las garrafas en las que se supone que iba combustible explicó a este corresponsal Ahmedou Haye, responsable de la Media Luna Roja en Nuadibú. Una patrullera marroquí acudió para rescatarlos y en el momento en que estaban extendiendo la escalerilla un golpe de mar lanzó la embarcación de madera contra el casco partiéndola en dos. Sólo 20 de los 43 lograron salvarse y fueron poco después trasladados por carretera a la frontera mauritana. Los agentes marroquíes recuperaron seis cadáveres; el resto, se hundió. El segundo de los naufragios tuvo lugar el pasado miércoles cuando una embarcación intentaba la misma ruta b La cifra de llegadas a las dos por el padre del joven. Sus cuerpos se hallaban tendidos en el suelo, al lado del coche, que estaba en marcha ROBERTO PÉREZ ZARAGOZA. Una pareja de 23 y 24 años murió ayer en la localidad zaragozana de Borja por inhalación de anhídrico carbónico. Los cuerpos sin vida de Javier H. S. de 23 años, y de Delia A. G. de 24, fueron encontrados por el padre del joven, después de que sus familias se inquietaran al no saber nada de ellos y de que la muchacha no tomara el autobús que debía haber cogido para desplazarse a Zaragoza. Los cadáveres fueron encontrados en torno a las cuatro y veinte de la madrugada de ayer, momento en el que se notificó lo ocurrido a la Guardia Civil. Los cuerpos estaban tendidos en el suelo del garaje, al lado del coche, un Renault 21 que se encontraba en marcha, según informaron fuentes de la Delegación del Gobierno. Tres horas después, el juez ordenó el levantamiento de los cadáveres y su traslado al Instituto Anatómico Forense de Zaragoza, para que se les practicara la autopsia. Todo apunta a que se trató de un accidente que resultó mortal. Los jóvenes permanecieron demasiado tiempo en el vehículo mientras estaba en marcha y se acumuló anhídrido carbónico que les provocó la muerte por asfixia. Por las circunstancias en las que se encontraron los cadáveres, los jóvenes pudieron darse cuenta de que se sentían mal e intentaron salir del vehículo, pero el gas inhalado ya era fatal. El suceso conmocionó a esta pequeña localidad de 4.000 vecinos, de la que era natural el joven. Delia A. G. era de Ainzón, otro municipio de la misma comarca. Llegada de una patera el pasado sábado al puerto de Tenerife y el fuerte oleaje la volcó no lejos de la costa unos 35 kilómetros al norte de Nuadibú, según explicó la misma fuente. A bordo iban 25 inmigrantes de Guinea Bissau, 19 de Gambia, uno de Mauritania y uno de Malí. Un total de 22 personas murieron en el siniestro y los 24 supervivientes, que alcanzaron la playa a nado, llegaron en la noche del domingo a Nuadibú, donde están siendo identificados en comisaría mientras los atienden la Media Luna y la Cruz Roja española. Al cierre de esta edición una nueva llamada de socorro había llegado a las autoridades desde aguas mauritanas. Todos los indicios, según Ahmedou Haye, apuntan a que se trata de una nue- EFE va expedición de inmigrantes con problemas. Las dos embarcaciones eran cayucos (piraguas de madera de unos 15 metros de eslora) de los empleados para la pesca de bajura en Mauritania y el sur del Sahara Occidental. Hasta cinco de ellos lograron alcanzar las costas de Canarias el pasado fin de semana con más de 200 inmigrantes a bordo. Rutas más largas y peligrosas Las malas condiciones del mar o el intento de huir del control de la Guardia Civil lleva a los patrones de estas barcas, que a menudo son los propios inmigrantes sin preparación alguna, a llegar a las islas más alejadas, como ocurrió el pasado sábado por la tarde con un cayuco que llegó a El Hierro. La cifra de inmigrantes llegados al archipiélago se están disparando en las últimas semanas. Sólo en lo que va de 2006 han alcanzado las islas unos 2.300, un porcentaje que dobla las cifras de 2005, que se cerró con un total de 4.500 inmigrantes interceptados. Siguiendo los planes de las mafias de la emigración clandestina, que no quieren dejar de hacer caja pese a que la vigilancia en el mar es cada vez mayor, las expediciones deben optar cada vez por rutas más largas y peligrosas. Eso explica el que cada vez lleguen a Canarias grupos de inmigrantes procedentes de la zona de Dajla, la antigua Villa Cisneros del Sahara español, o Nuadibú, al norte de Mauritania. Desde el litoral de esta ciudad hasta las islas hay una distancia no inferior a mil kilómetros, una travesía llena de riesgos para unas embarcaciones que suelen ir sobrecargadas de peso y con un motor de potencia insuficiente. Y eso si no te cuelan agua por gasolina. Mata en Sevilla a su madre enferma inyectándole una dosis letal de insulina J. L. G. SEVILLA. Francisco A. G. M. de 47 años, ha sido detenido en Sevilla como autor confeso de la muerte de su madre, una octogenaria a la que suministró una dosis letal de insulina para que acabara sus días y con ellos la enfermedad que, al parecer, padecía. Tras administrar el fármaco a su madre, Francisco se inyectó a sí mismo una dosis parecida con intención de quitarse la vida, pero fue descubierto a tiempo. Los hechos se produjeron el pasado domingo en un piso de un bloque de viviendas del Polígono de San Pa- blo. Tras ser descubierto el crimen, los vecinos se apresuraron a comentar que, a su vez, Francisco era un enfermo que había recibido asistencia psicológica en algún momento. De hecho, hubo quien no se extrañó demasiado de lo que acabó haciendo. La tragedia se conoció hacia el mediodía, después de que Francisco, que poco antes había sido encontrado en grave estado, fuera trasladado a un hospital con síntomas de lo que aparentemente era una peligrosa bajada de azúcar en sangre. Una vez estabilizado, el hombre explicó lo que había sucedido.