Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 Nacional MARTES 7 3 2006 ABC LA DERECHA Y EL PUEBLO antas vueltas a la búsqueda del centro, la moderación o el mensaje del futuro, y, al final, lo más interesante de la Convención del PP estuvo en la intervención de ese osado presentador de televisión llamado Miguel Angel Tobías, que le ha dado a este partido más lecciones que la FAES en 50 seminarios. Y me atribuyo lo que me corresponde porque también he asistido a algunos de esos seminarios de distinguidos expertos e intelectuales, ninguno de los cuales hemos sido capaces de explicar lo que le falta al PP tan bien como lo ha hecho Tobías: parecer normal es decir, del pueblo. Esa es la cuestión, reclamar con éxiEDURNE to el pueblo, algo que URIARTE puede hacer el PSOE, pero no el PP, a pesar de sus diez millones de votos, que, por mucho que sean del pueblo, no lo parecen. Es una cuestión de imagen. Las limitaciones del PP no están en el mensaje, impecable, bastante más moderado que el del PSOE. Ni en las formas, ni más ni menos antipáticas o maleducadas que las socialistas. Tobías explicaba ayer aquellas palabras de sábado, voto al PP y soy una persona normal diciendo que está harto de que identifiquen al PP con la derecha trasnochada, que él es un tío moderno, soltero y bastante golfo que no ha ido a colegio de curas, que no conoció el franquismo... Le faltó añadir que es de Baracaldo, es decir, vasco y de la obrera margen izquierda, que es como decir que ha conocido y vivido, directamente o de muy cerca, todo tipo de exclusiones, las de la clase social y el estatus y las de la etnia. Y, además, todas las que le tocan por ser de derechas, muy especialmente por aquellas tierras. Su diferencia con la mayoría de la gente es que se rebela contra los estereotipos, las simplificaciones y los estigmas. Pero el problema de un partido es que no le vale su propia rebelión mientras no se lo crea el electorado, el suyo y el ajeno, y eso no es tan sencillo. Porque se trata de destruir prejuicios enormemente arraigados en la sociedad española. Están todos ellos plasmados habitualmente en las viñetas del humorista Forges, que siempre me han parecido el más útil tratado de la sociología de los estereotipos de la derecha. Se compone de cinco personajes, los mismos que tenía Rodríguez Zapatero en la cabeza cuando dijo aquello de que el PSOE es el partido que más se parece a los españoles: el empresario sin escrúpulos, el franquista, el yuppie tonto, los hijos tontos del yuppie y la señora estirada de las perlas. Tobías quería explicar que ni él ni los votantes del PP entran en esos estereotipos. Pero, de momento, ese mensaje no ha calado. El PP sigue siendo un partido lejano, y el PSOE, del pueblo, o, ahora, de los ciudadanos, como gusta decir a Zapatero. Y por eso le cuesta tanto hacerse con los indecisos del centro. Porque no parece del pueblo, aunque lo sea. T El Gobierno permitirá la libre entrada de trabajadores polacos en España Zapatero se lo anunciará el jueves a Marcinkiewitz en la cumbre con Polonia b El Ejecutivo constata que la llegada de mano de obra polaca tras el ingreso en la UE no ha sido tan importante como para mantener las restricciones LUIS AYLLÓN MADRID. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comunicará el jueves a su colega polaco, Kazimierz Marcinkiewicz, que España permitirá la libre entrada a nuestro país de mano de obra procedente de Polonia, según supo ABC de fuentes gubernamentales. Zapatero y Marcinkiewicz presidirán pasado mañana en Granada la tercera cumbre hispano- polaca, que permitirá a los dos mandatarios reunirse por vez primera, y en la que uno de los asuntos centrales será la posible decisión del Ejecutivo español de levantar las restricciones a la libre circulación de trabajadores de los países del Este que se adhirieron en mayo de 2004 a la Unión Europea. Al ingreso de esos países, la UE estableció un periodo de siete años en el que quedaba restringida la entrada de mano de obra en los países comunitarios, pero revisable a los dos años, es decir el 1 de mayo de 2006. Sólo tres países- -Reino Unido, Suecia e Irlanda- que no forman parte del Acuerdo de Schengen, no impusieron esas restricciones. ingresó en la Comunidad Europea hace veinte años. Entonces también se le impuso a nuestro país un periodo de restricciones, que no fue necesario mantener porque la emigración prácticamente desapareció al comenzar la mejoría de la economía española. Ahora, el Gobierno, tras la experiencia de estos dos años, ha decidido finalmente abrir el mercado laboral español a los trabajadores de Polonia y Zapatero aprovechará para hacerlo público la cumbre hispano- polaca y su encuentro con Marcinkiewicz. Actualmente viven en España unos 35.000 polacos, de los cuales unos 5.000 se acogieron al último proceso de regularización. La medida se hará muy posiblemente extensiva a los trabajadores procedentes del resto de nuevos miembros y España espera que se sumen a la iniciativa otros países como Portugal, Grecia o Finlandia, que también se han mostrado favorables al levantamiento de las restricciones. Otros se muestran más reticentes, como Francia, Italia o Alemania, país este que posiblemente decidirá ampliar la prohibición por tres años más. Impacto reducido El Ejecutivo español, después de la experiencia de estos dos años, considera que se pueden levantar esas restricciones sin peligro para el empleo de nuestros trabajadores. De hecho, el pasado 31 de enero el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, afirmó en Bruselas que España estudiaba poner fin a ese periodo transitorio y que, en principio, había una predisposición favorable a ello. Una semana más tarde, la Comisión Europea publicó un informe según el cual la llegada de mano de obra procedente de los diez nuevos estados miembros a los Quince que formaban la UE antes de la última ampliación ha sido muy limitada y no ha tenido un gran impacto en el mercado laboral comunitario. El informe indica que no ha habido un incremento anormal ni en el número de trabajadores ni en el gasto social, y añade que en la mayoría de los países los nacionales de los nuevos estados miembros representan menos del uno por ciento de la mano de obra. Ello se debe a que el crecimiento económico que han experimentado esos países tras entrar en la UE hace que la emigración se frene, un fenómeno que España también experimentó cuando De la Vega y Maathai plantan un olivo en el parque Uhuri, en Kenia EFE De la Vega anuncia más ayudas para paliar el hambre en África LAURA L. CARO, ENVIADA ESPECIAL NAIROBI (KENIA) La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, cerró ayer en Nairobi la primera etapa de su viaje oficial por el continente con el anuncio al presidente de la República de Kenia, Mwai Kibaki, de una contribución de un millón de euros destinados a paliar la hambruna provocada en el norte del país por la sequía. Con el mismo objetivo, España destinará también otros 500.000 euros al sur de la misérrima Etipoía. En palabras de De la Vega, se trata de un acercamiento inequívoco a África porque el Ejecutivo ha hecho una apuesta estratégica. El encuentro más entrañable de la jornada lo mantuvo con la premio Nobel de la Paz 2004, Wangari Maathai, actual presidenta del Consejo Económico, Social y Cultural de la Unión Africana, con quien se se desplazó al parque Uhuri- libertad en swahili- el mismo en el que Maathai emprendió en 1989 su lucha contra la destrucción del medio ambiente.