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ABC MARTES 7 3 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ALEJANDRO BAER NO DIBUJARÁS... En la prensa española se ha pasado en un abrir y cerrar de ojos de la difamación antisemita a una suerte de hipersensibilidad intercultural y a la sumisión al dogma del Islam T ERMINADA la llamada segunda Intifada, un grupo de periodistas y profesionales judíos de Madrid decidimos reunirnos para hacer balance del tratamiento de la prensa española al conflicto israelí- palestino, que había alcanzado cotas de violencia sin precedentes entre 2000- 2004. Entre los recortes que traíamos para comentar y analizar abundaban las viñetas y caricaturas de las secciones de humor gráfico. En total reunimos 25 viñetas de claro contenido anti- judío. ¿Críticas a Israel o antisemitismo? Muchos nos hemos planteado esta pregunta en los últimos años e intentado establecer un criterio racional y reposado para distinguir la crítica política de la difamación. No cabe duda que los confines entre lo israelí y lo judío son sutiles y borrosos. Para muchos la condena genérica a la política israelí en forma de demonización y deslegitimación del Estado judío, es un síntoma inequívoco de antisemitismo. Pero estas caricaturas eran antisemitas por otra razón: porque en las referencias a Israel se recurría una y otra vez a los viejos prejuicios y estereotipos sobre los judíos y porque las acusaciones trascendían a dicho Estado y se proyectaban sobre los judíos como un todo global, homogéneo y permanente. Bajo el manto de la condena a Israel, y con total independencia de su eventual pertinencia (es decir, la posible ilegitimidad o inmoralidad de las acciones puntuales que la motivaban) anidaba el fértil imaginario del antijudaísmo. Un niño palestino crucificado a una estrella de David (Ferreres, El Periódico 6 de octubre de 2000) un perro rabioso con la estrella de David, salivando y restañando los dientes (Gallego y Rey, El Mundo 5 de abril de 2002) Sharón representado como un cerdo con Kipá (solideo que no usa el ex primer ministro, sino los judíos religiosos) esvástica y enorme nariz aguileña (Ballesta, Cambio 16 4 de junio de 2001) referencias constantes al Holocausto palestino (Ventura, La Vanguardia, 25 de mayo de 2001, entre muchos otros) También burlas sobre el genocidio nazi, similares a las que en estos días publica un diario iraní. Ya no le dejan a uno tiempo ni para reflexionar sobre el Holocausto le dice un soldado israelí a otro mientras ambos apalean a un indefenso palestino postrado en el suelo (Caín, La Razón 13 de junio de 2001) ¿Antisemitas nosotros? se indignaban los dibujantes al ser reprobados en ocasionales cartas al director. Tal vez no lo fueran de forma consciente y premeditada. Pero si algo parecía demostrar nuestro análisis de las viñetas es que la percepción del conflicto político entre israelíes y palestinos estaba mediatizada por el tamiz de un acervo judeófobo que, por un lado, todavía está latente en la cultura española y, por otro, se actualiza con nuevos estereotipos (como el de la víctima judía convertida en verdugo nazi) ¿Cómo reaccionó la comunidad judía española a estas caricaturas? No se emprendieron acciones legales contra los dibujantes ni contra los periódicos. ÁNGEL CÓRDOBA Simplemente se difundieron las viñetas y caricaturas (El estigma imborrable. Reflexiones sobre el nuevo antisemitismo, Hebraica Ediciones, 2005) en un marco explicativo que ilustraba por qué estas no solamente resultaban hirientes para los judíos, sino que difamaban e incitaban al odio racial. El objetivo era apremiar, especialmente a los dibujantes, a una reflexión sobre los límites (éticos) y responsabilida- des en la representación, y hacer ver que determinadas representaciones del otro no son inocentes ni inofensivas. Estas caen en terreno fértil y pueden reforzar prejuicios y alimentar odios ocultos. Con el humor gráfico relativo a la confesión musulmana ocurre lo mismo, aunque la actual crisis de las caricaturas sobre Mahoma no tenga nada que ver con esto. Algunos dibujos eran ciertamente ofensivos, pero la cuestionable iniciativa del diario danés Jyllands- Posten se ha evidenciado como un simple pretexto para una ulterior instrumentalización política. Además, la mera representación del profeta no implica incitación o difamación alguna, como tampoco lo es la del Dios de los judíos, igualmente irrepresentable No obstante, se ha abierto un debate interesante en España en torno a la libertad de expresión y el respeto a la sensibilidad de las minorías religiosas; a lo que habría que añadir: musulmanas. Los periódicos se han abstenido de publicar las viñetas- -ni siquiera las más inocentes- -del profeta del Islam que sirvieron de coartada para la presente algarada internacional. Tampoco ninguno de los humoristas gráficos citados más arriba se aventuró a dibujar a Mahoma. Ahora apelaban al respeto a la sensibilidad de los fieles musulmanes. Pero una cosa es el respeto a la religión y otra muy distinta el acatamiento de sus prohibiciones y tabúes. Las mencionadas representaciones gráficas sobre los judíos, así como dibujar a Mahoma con una bomba por turbante, entran en la primera categoría, rozando además la violación de una ley consagrada en el artículo 510 de nuestro Código Penal. La segunda es la iconoclastia extrema exigida hoy por el Islam radical. En la prensa española se ha pasado en un abrir y cerrar de ojos de la difamación antisemita a una suerte de hipersensibilidad intercultural y a la sumisión a un dogma, respetable, sin duda, pero para aquellos que profesan la religión que lo prescribe. El Islam (en su interpretación fundamentalista) ha pasado a tener un estatuto de protección especial. Mientras tanto, escuchamos voces- -y no solamente desde Irán- -que afirman que también en Occidente tenemos nuestras vacas sagradas e intocables: los judíos y el Holocausto. Les invitó a una visita a las hemerotecas. Profesor de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ADVERTENCIA INTERNACIONAL A ZP ¿Puede la economía de un país industrializado remar a contra corriente del resto de los miembros de la UE y la OCDE. CNN y CriEnglish casi utilizan el mismo titular: La OCDE critica la reaparición del patriotismo económico Entre comillas, el patriotismo económico de Francia y España es criticado por Jean- Philippe Cotis, economista en jefe de la Organización. El Washington Post insiste: La UE advierte al Gobierno español contra cualquier tentación de bloquear el caso Endesa La Tribune añade: La respuesta de la UE dependerá de la contestación gubernamental Financial Times publica un análisis de Dominique Moïsi, consejero del Institut Français de Relations Internationals, subrayando que, a su modo de ver, el patriotismo económico lanzado por Chirac y seguido por Zapatero corre el riesgo de deshacer o desmantelar los pilares económicos del proyecto político europeo. En otro plano, mientras Le Monde publica una breve nota subrayando el homenaje de Nicolas Sarkozy a Aznar, Le Figaro publica dos crónicas consagradas a la Convención del PP, afirmando, de entrada, que la derecha española se pone el traje de un partido moderado para reafirmar una oposición feroz En un segundo artículo, Le Figaro escribe: Sarkozy defiende la emergencia de una nueva generación política, en España y Portugal, que él considera llamada a sacar a Europa de su actual parálisis institucional En Buenos Aires, Clarín comenta la cita popular de este modo: El PP se define como centro reformista, pero endurece sus críticas contra Zapatero Desde otro ángulo, las reformas gubernamentales destinadas a favorecer la inserción de la mujer en la vida social continúan recibiendo cierta atención. Fenêtre sur l Europe habla en un tono positivo de unas medidas voluntaristas mientras que Le Soir, en Bruselas, recuerda que, en verdad, las mujeres españolas y europeas están mejor formadas y peor pagadas En un cierto terreno femenino, el mensual de alta costura L Officiel consagra un número especial a las modas españolas, andaluzas en particular. Y consagra muchas y bellas páginas a la influencia de los temas, colores, tejidos, estampas, imaginerías y fantasmas españoles en grandes creadores como Christian Dior, Yves Saint- Laurent, Giorgio Armani, Christian Lacroix, Alexander Mc Queen, Gian Franco Ferré, Gucci, Sonia Rykiel, John Galliano, Givenchy, entre muchos otros. La vida.