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ABC LUNES 6 3 2006 51 Cultura y espectáculos Tom y Katie, los más plastas con diferencia En la hoguera de las vanidades que es Hollywood durante todo el año- -y especialmente por estas fechas- -la Golden Raspberry Award Foundation (que se puede traducir algo así como la Fundación de la Pedorreta de Oro) suele tener a bien celebrar lo peor la presuntuosa industria del cine de Estados Unidos con los premios Razzies que entrega justo antes de que se reconozca a los mejores con los Oscar. En esta ocasión, Tom Cruise y su embrazada prometida, Katie Holmes, han sido distinguidos como los más plastas en la nueva categoría de celebridades de las que todos estamos empachados y cansados La pareja ha ganado esta ignominiosa distinción por el absoluto dominio de la industria del cotilleo de masas logrado con su empalagoso romance. El premio a la peor película del año ha sido endosado por cuadruplicado a Dirty Love escrita y protagonizada por la ex modelo de Playboy Jenny McCarthy. Producción presentada como la historia de una moderna cenicienta pero que apenas ha recaudado 48.000 euros en taquilla. Philip Seymour Hoffman y Felicity Huffman ganaron los premios como mejor actor y actriz AFP Brokeback Mountain copa los premios del cine independiente en un mal año para los grandes estudios Se alzó con los galardones a mejor película y mejor director (Ang Lee) b Las cinco mejores pero minorita- rias películas de los Oscar de este año han sido vistas por 34 millones de estadounidenses, frente a los 173 millones que vieron Titanic PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL LOS ÁNGELES. A pesar de todo su amor melancólico y furtivo, ¿tendrán Jack y Ennis un final feliz? Por lo menos en los grandes premios del cine independiente- -los Independent Spirit Awards entregados horas antes de los Oscar- -el drama de los enamorados cowboys homosexuales ha continuado su imparable galopada cosechando la distinción de mejor película y el reconocimiento para su director, el taiwanés Ang Lee. Con este penúltimo triunfo de Brokeback Mountain el improbable Western gay se presenta ante el veredicto de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos con la parte del león de la temporada de premios que celebran el Séptimo Arte. Tradicionalmente, los premios Independent Spirit presumen durante su historia limitada a veinte años de ser los galardones al margen del comercialismo, las grandes audiencias, los recatos comedidos y todo el espectáculo rutilante de Hollywood (de hecho su sencilla e informal gala se celebra en una carpa junto a la playa de Santa Mónica) Sin embargo, esta vez, los llamados indies se han convertido en una especie de prólogo para los Oscar. Ya que once de los ganadores en este pulso del cine independiente- -incluidos como mejores actores Seymour Hoffman por Capote y Felicity Huffman por Transamerican -se encontraban también nominados para los Oscar, reflejando un annus horribilis para los grandes estudios, que, con sus ingentes maquinarias, tienden a dominar la industria del cine en Hollywood. Filmes con recursos mínimos En lugar de temas escapistas y grandes presupuestos de otros años, esta vez la gloria queda reservada para sofisticadas películas con mínimos recursos y complicados temas como el racismo, el terrorismo, los abusos de poder político o económico y la homosexualidad. Como ha insistido James Schamus, uno de los productores de Brokeback Mountain hay que empezar a darse cuenta de que la magia del cine no tiene nada que ver con el dinero que se tiene para hacer una película, tiene que ver con el alcance, la ambición y la habilidad de la gente implicada Para hacerse una idea, los cinco largometrajes que estaban nominados para mejor película en los Oscar- Munich Brokeback Mountain Capote Crash y Buenas noches y buena suerte -han producido ingresos en Estados Unidos limitados a 230 millones de dólares, en comparación a los 315 millones de dólares producidos por las cinco nominadas del año pasado. Ang Lee, mejor director por Brokeback Mountain REUTERS Cifras que también reflejan las menores audiencias en los últimos veinte años. Unos 34 millones de estadounidense para todas las cinco mejores películas de este año, en comparación con los más de 173 millones que fueron al cine para ver Titanic Como ha explicado el animador Raúl García, uno de los pocos miembros españoles entre los casi seis mil profesionales de la Academia de Ho- llywood, lo que está pasando ahora mismo en la industria cinematográfica de Estados Unidos es que se hacen dos tipos de cine totalmente diferente. Uno, el cine masivo, de consumo, de palomitas, de efectos especiales. Y otro, el cine pequeño, de prestigio que se hace para ganar el Oscar como maniobra de prestigio y luego poder presumir En esta tendencia de expectativas limitadas, o falsas impresiones, incluso las propias nominaciones a los Oscar han fallado a la hora de atraer audiencias adicionales. A diferencia de Million dollar baby que el año pasado experimentó un aumento de taquilla del 88 por ciento al ser nominado- -o el caso de Chicago con un 100 por cien- Brokeback Mountain va a tener suerte si genera al final 80 millones de dólares en Estados Unidos. Aunque realmente esta cifra sea atractiva para una película que ha contado con un presupuesto mínimo de 14 millones de dólares, menos de lo que cuesta la propia gala de los Oscar. En este año tan peculiar, descrito como el de los señores millonarios con bastante buen gusto, Munich -la importante reflexión de Steven Spielberg sobre terrorismo- -pasa por ser la única candidata a los Oscar que ha salido de la factoría de Universal y DreamWorks. Aunque si bien es cierto, esta producción no ha sido promocionada con la fanfarria masiva que normalmente acompaña a este tipo de películas. Un lujo sólo al alcance de Spielberg.