Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 6 3 2006 Nacional 15 CONVENCIÓN NACIONAL DEL PP EL AMBIENTE Militantes y simpatizantes populares, que iban con tantas ganas que aplaudían las palabras de Sarkozy antes incluso de que apareciera la traducción en la pantalla, echaron de menos en el discurso de Rajoy la fina ironía a la que les tiene acostumbrados Pasión francesa TEXTO: LUIS AYLLÓN FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO Y ERNESTO AGUDO El PP cierra su cita con propuestas sobre Dependencia, Europa y energías b Pide que se transfieran las políticas sociales a los ayuntamientos, para que sean los entes locales los que presten los servicios a las personas dependientes ABC MADRID. La Convención Nacional del PP aprobó una serie de resoluciones, que servirán de base para sus futuros programas electorales. Energía. El PP llevará al Congreso una oferta para alcanzar un pacto de Estado con el PSOE con el fin de apostar conjuntamente por el desarrollo de energías renovables, especialmente la solar. Además, sostiene que España debe aprovechar todas las fuentes de energía para reducir la dependencia del exterior, lo que incluye un debate sobre la energía nuclear. Europa. La resolución sobre Europa recoge una petición expresa para que el Gobierno vete cualquier propuesta de trocear el Tratado de la Unión Europea, que recibió el apoyo mayoritario de los españoles. En caso de que esta propuesta se formalizara en detrimento del peso de España en la UE, el Gobierno tendría que ejercer su capacidad de veto y rechazarla Dependencia. Emplazamiento al presidente del Gobierno para que no haga partidismo con las políticas de atención a las personas dependientes, y reclamación de un gran consenso en la materia para garantizar la asistencia a las más de tres millones de personas que integran este colectivo. Exige que las personas con gran dependencia tengan garantizada asistencia al cien por cien con fondos públicos Globalización. Los populares apelan a la necesidad de que se acometan reformas estructurales para que en España se genere una cultura de la competitividad. Política municipal. Transferencia a los ayuntamientos de las políticas sociales para que sean los entes locales los que presten los servicios que necesitan las personas dependientes. Impuestos. El PP plantea una nueva deducción para los rendimientos del trabajo invertidos en ahorro a largo plazo con características similares a las existentes para la adquisición de vivienda habitual. También defiende rebajar al 40 por ciento el tipo máximo del IRPF, y el mínimo al 12 por ciento. Reformas estatutarias. Se pretende dotar a los procesos de reforma estatutaria de estabilidad para que los estatutos no estén al albur del color político de cada legislatura. Se trata de blindar las reformas estatutarias poniendo como requisito que todas tengan que contar como mínimo con el respaldo de dos tercios del Congreso. MADRID. La ensaimada mallorquina regalada el sábado por Jaume Matas no propició un desayuno de película. El detalle no estuvo mal, pero la calidad quedó por debajo de lo esperado, quizá como la intervención final de Mariano Rajoy en la Convención. En medio de una cuidada puesta en escena, que levantaba los ánimos del personal, el discurso de Rajoy dejó posiblemente algo insatisfechos a unos asistentes que estaban dispuestos a aclamar lo que hiciera falta y que se quedaron con ganas de haber podido aplaudir alguna frase chispeante como en otras ocasiones. Era como si la ensaimada y el discurso vinieran de las tiendas out- let Los aplausos tenían la particularidad de hacer encender todos los focos del salón del plenario, así que la gente le cogió afición. Primero aplaudieron al ya famoso presentador Miguel Ángel Tobías, al que detiene todo el mundo por la calle para decirle algo y que, como siga así, debe de tener claro que disminuyen las posibilidades de que Iñaki Gabilondo le contrate para la Cuatro. Luego, aplaudieron a Miguel Sanz y los esfuerzos por hablar en español de Wilfred Martens, que lleva encima casi tanta concentraciones del PP como Manuel Fraga. Después, se pusieron de pie para aplaudir al entusiasta líder del PSD portugués Luis Marques Mendes. Pero la apoteosis llegó con Nicolás Sarkozy. A Sarkozy, ser español consorte sólo le sirvió para decir que se sentía orgulloso de ser amigo de José María Aznar y de Rajoy, pero luego tuvo que seguir en francés mientras en la pantalla se leían sus frases en español. Y puso tanta energía a sus palabras que, aunque no había una gran coordinación con lo que salía en pantalla, cuando levantaba la voz, el público aplaudía con enormes ganas, actitud que cualquier sociólogo despistado interpretará como que en España sabe francés mucha más gente de la que se piensa. Por eso, cuando Tobías anunció exultante que iba a intervenir Rajoy, militantes y simpatizantes del PP se las prometían muy felices. Y aplaudieron cuando Rajoy citó que asistían al acto embajadores de cuarenta países, entre los que estaban los de Francia, Alemania, Chile, México o Dinamarca, además del ministro Consejero de Estados Unidos. Aplaudieron, incluso, cuando agradeció el trabajo de los medios de comunicación. Y siguieron aplaudiendo hasta que, poco a poco, el frío del exterior se fue apoderando del discurso de Rajoy. Porque, excepto algún pequeño detalle, como lo de que reclamar a Zapatero transparencia sería una crueldad, la fina ironía de que suele hacer gala Rajoy debió de quedar olvidada en Génova, 13. Los jóvenes que, a modo de retablo, Los participantes degustaron la ensaimada regalada por los mallorquines Moragas, con el portugués Luis Marques y el presidente del PPE, Wilfred Martens cubrían la espalda del orador hacían esfuerzos por animar el cotarro con gritos de Oa, oa, oa, Mariano a La Moncloa y de paso olvidarse del calor de los focos. Pero nada, Rajoy, como Ronaldo, seguía sin ver puerta, y continuó en el mismo tono su discurso, preparado, en gran parte, por el sociólogo de cabecera del PP de toda la vida. Tal vez por ello, a algunos de los dirigentes populares no terminó de convencerles, por más que, al final, en medio de la apoteosis, hubiera bengalas, serpentinas y confetis, al más puro estilo americano.