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ABC LUNES 6 3 2006 Nacional CONVENCIÓN NACIONAL DEL PP EL DISCURSO DEL PRESIDENTE 13 Los populares se dieron un baño de moral con el apoyo de la derecha europea y Rajoy probó con un tono muy mesurado para abrirse nuevos horizontes electorales Guiño al tibio ÁNGEL COLLADO ERNESTO AGUDO Las víctimas del terrorismo representan la agresión que ha sufrido la nación, que ha sido y sigue siendo objetivo de los terroristas Rodríguez Zapatero que no se escude en su falta de colaboración para negarle siquiera la posibilidad de diálogo. Con un tono muy institucional, más propio de un jefe de Gobierno que de un aspirante a serlo, Rajoy recordó que nos encontramos en un escenario inédito, por el cual se está abordando una reforma estatutaria, la catalana, sin el acuerdo de los dos grandes partidos Pero mucho más alarmado se mostró a la hora de hablar de la ruptura del consenso antiterrorista. Así, reiteró que el Gobierno nos tendrá a su lado si cumple el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, y la ley de Partidos. El PP estará para rectificar errores, no para bendecirlos Todo ello exigiría el reconocimiento de la dignidad de las víctimas, que es la nuestra, porque las víctimas representan a todos los españoles que podríamos estar en su lugar. Representan- -agregó- -la agresión que ha sufrido la nación española, que ha sido y sigue siendo el objetivo de los terroristas MADRID. Mucha moral para la militancia, expreso apoyo de los colegas europeos del centro derecha pasmados ante el proceso de autocuestionamiento en que se mete España, devoción por la imagen de unidad, alguna propuesta concreta- -rebaja de impuestos- -y otras más difusas- -derecho al voto municipal para los inmigrantes- -y un discurso de Rajoy frío y moderado, en el intento de empezar a captar el favor del electorado más tibio. La Convención Nacional del PP, que en algún momento pareció un congreso prematuro porque pueden faltar hasta dos años para las próximas elecciones, terminó con balance de paréntesis de afirmación interna y primer amago- -corto- -de abrir una nueva etapa de oposición igual de combativa pero más positiva (doctrina Acebes) Rajoy prefirió el tono de hombre de Estado al de mitin para cerrar una asamblea con algunas claves para el futuro inmediato: Mucha moral. Después de la derrota en las urnas del 14- M, fueron las bases indignadas con el PSOE y su habilidad para aprovechar el 11- M para robarles la cartera -el poder- -las que empujaron a Rajoy y su equipo a seguir adelante. Son ahora los dirigentes y cuadros los que parecen pletóricos de moral al considerar que la victoria es posible. La huida hacia adelante de Zapatero y los resultados de las encuestas les animan. La marea del centro derecha. Con Angela Merkel de canciller en Alemania, figura señera ya de toda la po- lítica europea, y Sarkozy en puertas de encabezar la renovación de la derecha francesa en el poder, el PP quiere sumarse al ascenso de sus ideas en toda Europa y ve complacido que cuentan con él para ese proceso. Complicidad absoluta. Sarkozy: Creo en la unidad de España por que es una una gran nación La búsqueda de la ancha base. En el PP creen superada la fase de sostener y movilizar a los sectores sociales más afines- -Zapatero ha contribuido en grado sumo con sus políticas- -y consideran que ha llegado la hora de atraerse al electorado más tibio que pudo votar al PSOE y empieza a estar inquieto con la inestabilidad política y las cesiones al nacionalismo. Es la doctrina Arriola que impregna buena parte del discurso de Rajoy, ya más de hombre de Estado que de feroz opositor. De ahí lo de ofrecerse al electorado socialista para mantener al menos el orden constitucional y la unidad de España. La unidad ante todo. En la riada de discursos de la asamblea hay un común denominador: la unidad interna. La obsesión por conjugar y encajar cada idea y cada mensaje en un conjunto armónico se ha hecho patente. Dicen en la dirección del partido que si hoy el PP está en condiciones de disputar el poder al PSOE en unas hipotéticas elecciones generales y el éxito en las próximas autonómicas y locales de mayo de 2007, es porque se ha mantenido unido, salvo en los episodios protagonizados por Josep Piqué. EL OLVIDO CHARO ZARZALEJOS Adelantarse al futuro El Gobierno, según Rajoy, es débil e inestable, pero sobre todo incompetente. Un Gobierno incapaz de gestionar los propios frentes que gratuita e irresponsablemente abre Ante el Ejecutivo, prosiguió, hay un partido que no está aquí para transmitir una nostalgia del pasado ni para alimentar el presente: estamos aquí para adelantarnos al futuro Vernos unidos, dispuestos a trabajar y preparando el trabajo para un mañana previsible en el que ni corramos aventuras, ni demos palos al agua ni despilfarremos oportunidades éste es, dijo Rajoy, el deseo de los electores. quí hay una persona que les va a decir la verdad. Lo prometo. Lo juro y una música suave de fondo ponía fin a la convención de los populares. Antes Sarkozy les puso en pie. Líder en estado puro. Apasionado. Brillante. España es una nación. Una gran nación Fueron sus primeras palabras, en las que apuntaba maneras. Aplausos, emoción y entusiasmo ante el amigo francés. Orgulloso de su amistad con Aznar, le dijo a Rajoy que se preparara porque su hora, la del triunfo, está cerca. Sarkozy hizo vibrar a los populares recordándoles lo que son y lo que deben conseguir. Entusiasmo y pasión puso ante un público que esperaba a Mariano Rajoy. Era su día. A Desconcertó Rajoy agradeciendo las firmas recogidas. Demasiado bajonazo al ambiente entusiasmado. Luego, le tocó el turno al Gobierno. Datos y hechos ya conocidos. Aquello se caía. Oferta solemne al Ejecutivo para rectificar Marcó territorio. Hay cosas que no puede apoyar. No puedo hacer otra cosa No desveló cartas. No habló del 11- M, ni dijo que España se rompía. ¿En qué estorbo yo para la lucha antiterrorista? Llegó al futuro. Ahí el ánimo subió. Ni nostalgia del pasado ni lamento por el presente Hemos venido aquí a decir a los españoles que cuentan con una alternativa creíble. En el futuro vamos a vivir todos Pecó de humildad o de prudencia. ¿Era el discurso esperado? Se le olvidó decir que podían ganar. Los suyos querían, necesitaban verle comerse el mundo. Fue Sarkozy quien les dijo que eso era posible.