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12 Nacional CONVENCIÓN NACIONAL DEL PP EL DISCURSO DEL PRESIDENTE LUNES 6 3 2006 ABC El líder del Partido Popular puso punto final a una Convención que en su última jornada reunió a cerca de siete mil personas LOS MENSAJES DEL LÍDER DEL PP Mantenemos nuestro objetivo prioritario: mejorar el nivel de bienestar y de riqueza de los españoles. Esa es nuestra propuesta Aquí podemos pasar el tiempo discutiendo sobre la nación y los estatutos, pero el mundo no se detiene y no piensa esperarnos No hemos conocido ningún presidente tan errático. No tiene proyecto y ni siquiera desea tenerlo, porque los proyectos atan las manos Tenemos que estar al servicio de la sociedad. Recogeremos las demandas de las personas para atenderlas de la mejor manera posible Rajoy se ofrece al electorado socialista para articular una mayoría en defensa de la nación Reitera su propuesta de diálogo al Gobierno, siempre y cuando vuelva al Pacto Antiterrorista del PP afirma que su partido está dispuesto a pactar para rectificar los errores y en ningún caso para bendecirlos porque eso sería un error mayor CRISTINA DE LA HOZ MADRID. El PP no pretende ser otra cosa sino el cauce político que permita articular una voluntad española mayoritaria para salir de este marasmo de aventuras improvisadas Este fue, en esencia, el ofrecimiento que hizo ayer el líder del primer partido de la oposición, Mariano Rajoy, en el acto de clausura de la Convención popular. No fue la única ocasión en que habló del PP como vía a través de la cual canalizar los anhelos de la sociedad. En su afán por ampliar la base social y electoral del partido, aludió a los que no han votado al PP y no entienden nada de lo que está haciendo su partido en definitiva, a todos aquellos socialistas de buena fe, que tienen sentimientos, que tienen creencias, que creen en su país Una oferta como cauce de expresión política de esas inquietudes y de esos principios que otros no han defendido y no están dispuestos a defender b El presidente Ausencia de proyecto, modelo de Estado y política antiterrorista fueron los ejes, ya habituales, de su discurso crítico contra los socialistas, pero, en general, arremetió contra una ejecutoria que ha creado problemas donde no los había, ha revisado el pasado y debilitado las funciones del Estado La tarea del Gobierno- -prosiguió Rajoy- -no consiste en revisar la historia, resucitar la Guerra Civil, buscar líos con la Iglesia, descoyuntar las instituciones o replantearse el propio ser de España. Han olvidado que están para preocuparse de las personas y sus problemas. Ese es su más grave error y su mayor irresponsabilidad Dos años dilapidados Después de dar por dilapidados estos dos años de legislatura y acusar al jefe del Ejecutivo de engordar los intereses de sus socios, reprochó que en este tiempo no ha habido, en su opinión, propuestas serias en materia económica, educativa o de infraestructuras. También criticó que no se ha dado una sola batalla en la Unión Europea y que se ha vuelto a un intervencionismo arbitrario y caprichoso -en referencia a las opas sobre Endesa de Gas Natural y E. ON- -que lamina nuestro crédito y prestigio internacional Aquí podemos pasar el tiempo discutiendo sobre la nación y los estatutos, pero el mundo no se detiene y no piensa esperarnos señaló. Sin hacer una sola concesión a su natural ironía, aunque fue interrumpido por aplausos en numerosas ocasiones, el líder de la oposición explicó la, a su juicio, dificultad de alcanzar algún tipo de consenso con el Gobierno, dada la falta de proyecto de Rodríguez Zapatero. Rajoy quiso explicar la acusación afirmando que nadie conoce y a nadie cuenta el presidente su hipotético proyecto. No se sabe qué piensa. No se moja. Disimula dijo. Luego, se preguntó qué es lo que pretende hacer Rodríguez Zapatero con España. La respuesta que se dio a sí mismo no fue muy alentadora: Nadie lo sabe, es un misterio. Tal vez no sea confesable Siguiente cuestión: ¿Somos un nación? No lo sabe. Solamente ha dicho que es un concepto discutido y discutible. No ha llevado su doctrina más lejos ¿Qué se propone hacer con ETA? -se interrogó por tercera vez- -No se sabe reiteró. Rajoy argumentó que la mejor prueba de que el jefe del Gobierno carece de proyecto es que no lo enseña, dado que un proyecto político, por definición, ha de ser público y contar con la aquiescencia de la gente. Si no es público, no estamos ante un proyecto político sino ante un propósito particular. Y si no cuenta con la gente, estamos ante una pura arbitrariedad al servicio de un interés privado Vías de escape El presidente del PP remachó: El problema no es sólo la ausencia de proyecto, sino la voluntad consciente de no tenerlo, porque los proyectos atan las manos, te crean compromisos y te cierran puertas. A Zapatero le gustan los espacios despejados y las vías de escape para poder maniobrar y cambiar el rumbo según convenga En suma, según Rajoy, no hemos conocido en España ningún presidente tan errático Un presidente que, además, oculta sus intenciones en un pozo de sombras por lo que reclamarle transparencia sería una forma de crueldad A pesar de estas palabras, Rajoy acabó reiterando su disposición al acuerdo y al pacto- nadie lo ha ofrecido tanto, pero ha sido todo inútil comentó- En este sentido, dijo que le ofrece al Gobierno con toda sinceridad la ayuda del PP para evitar que se cometan errores de difícil arreglo y pidió a