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54 Sociedad LA CONSERVACIÓN DEL CORDÓN UMBILICAL: BANCOS PÚBLICOS O PRIVADOS DOMINGO 5 3 2006 ABC FLORINA VLAD Donante de banco público MIREIA VILLARÓ Donante de banco privado Me tranquiliza saber que si mi hija lo necesita buscarán un donante en la red Florina y su marido Luis donaron el cordón umbilical de su hija Elsa a la red pública. Para ellos, la aprobación de los bancos privados sería una falta de respeto TEXTO: J. SÁINZ FOTO: SIGEFREDO Son mis células, ¿por qué voy a tenerlas perdidas en un banco público? Mireia y su marido Gonzalo no lo dudaron. Estaban dispuestos a guardar las células del cordón umbilical cuando naciera su hija. Hace tres semanas las enviaron a un banco privado en Bélgica TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO FOTO: J. DE DOMINGO MADRID. Florina Vlad es de origen rumano, aunque su acento apenas lo deja entrever. Acaba de dar a luz a su segunda hija: Elsa. Su esposo, Luis Retamar, no se separa de ella ni un instante y mira con cariño hacia su niña en una escena de ésas que desprende felicidad por todas partes. La cámara inquieta a la pequeña Elsa, que ya no se siente el centro de atención de su madre, aunque, en el fondo, sigue siéndolo. Florina y Luis decidieron donar la sangre del cordón umbilical a la red pública y tienen muy claro que cualquier otra opción rompería la filosofía esencial de la sanidad pública española. ¿Conocía la donación de sangre del cordón umbilical? -La verdad es que sí. Cuando tuve a mi primer hijo también lo sabía, pero con el estrés del momento lo olvidé por completo. Ahora sí que estaba informada. -Entonces ¿hay un problema de información? -En cierto modo sí. Muchas veces, los médicos no te informan bien sobre las propiedades de las células, los bancos públicos o los beneficios de la red internacional. Además, y aunque te lo hayan contado todo, resulta que la decisión la debes tomar cuando te pones de parto, que es precisamente cuando no puedes pensar con claridad y más nerviosa estás. ¿Qué beneficios le aporta la donación a la red pública? -Es muy tranquilizador saber que, si mi hija lo necesita, buscarán en una red internacional que almacena más de 200.000 unidades, hasta que den con la más compatible. ¿Cree que los bancos privados de de este tejido humano deberían estar prohibidos? -Por supuesto que sí. -Tan tajante... -Me parecen una falta de respeto para todos los ciudadanos. -Pero, ¿no es sólo una cuestión de dinero? -No es sólo una cuestión económica. Evidentemente yo no puedo enviar las muestras a Estados Unidos, pero ésa no es la polémica. Existe un principio de altruismo y solidaridad que inspira el sistema sanitario español. Si se aprueba la conservación de las células para su uso exclusivamente personal, el principio saltaría por los aires. ¿Considera que habrá más avances científicos en este campo? -Trabajo en temas de oncología y conozco las aplicaciones que, hoy en día, tienen estas células del cordón umbilical. No sé lo que deparará el futuro, pero todavía es pronto para dar por supuestos algunos beneficios de los que ya hablan algunos de estos bancos privados. MADRID. La pequeña Claudia tiene apenas tres semanas de vida y un seguro biológico en un banco de células de cordón umbilical en Bélgica. Sus padres, Mireia y Gonzalo, tenían claro que conservarían las células madre del cordón de su hija aunque la legislación española no permitiera conservarlas para uso personal. No hacemos mal a nadie, pedimos liber- Florina, junto a Luis, mantiene en brazos a Elsa Gonzalo y Mireia con la pequeña Claudia tad para decidir reclama Mireia. ¿No se plantearon en ningún momento donar el cordón a los bancos públicos? -Ni siquiera sabíamos que podíamos donarlo. Lo supimos cuando empezamos a hacer las gestiones para enviar las células del cordón al banco belga. Sólo pensamos en donarlas si en el Hospital La Paz, donde di a luz, no estaban dispuestos a recoger la sangre para enviarla fuera. No quería que se desperdiciaran, aunque me parecía más práctico guardar mi cordón y si alguna vez lo necesito, utilizarlo. ¿Había antecedentes de alguna enfermedad importante en su familia? -No, no lo hicimos por eso. Pensamos: nos estamos gastando el dinero en irnos de vacaciones, en decorar la habitación de la niña, en comprarnos cosas. y no vamos a gastar 1.400 euros en algo que podría sernos útil en un futuro. Aunque no sea útil para mi hija podría serlo para alguien de mi familia. Me parece más práctico guardar mi propio cordón que buscar un donante compatible en la red. ¿Sabían que hoy los trasplantes de cordón umbilical sólo son útiles en el tratamiento de muy pocas enfermedades? -Desde luego, nos informaron adecuadamente. No nos sentimos engañados, pero también sabemos que la ciencia esta avanzando mucho y las células madre son un filón sobre el que se está avanzando mucho. -Si tuvieran otro hijo ¿repetirían la experiencia o lo donarían? -Si económicamente me lo puedo permitir lo volvería a hacer; si no ya tengo la tranquilidad de que, al menos, tengo las células de Claudia. -La Organización Nacional de Trasplantes sostiene que los bancos privados quiebran la solidaridad que rige el sistema de donación y trasplante. ¿Consideran que han quebrado ese principio? -No. Si alguien cercano tuviera una enfermedad le ofrecería las células de mi hija. Son mis células madre, ¿por qué voy a tenerlas perdidas en un banco público? El debate que se ha abierto entre bancos públicos y privados es absurdo. Hay suficiente sangre de cordón para donar y guardar si se organizaran bien las cosas. Todo es compatible. No hacemos mal a nadie, pedimos libertad para decidir.