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14- 15 D 7 LOS DOMINGOS DE quien no conozco me utiliza para su propia satisfacción En cualquier caso (el diseñador es homosexual) la utilizó para llamar la atención. Pero es que no se cebó sólo con ella. El pollo también preguntó a Eva Longoria por su vello púbico (menos mal que a los Oscar no van folclóricas, que lo más parecido es la Parton) y miró debajo del vestido de Teri Hatcher. Haciendo periodismo de investigación, el tío. Ardo en deseos (me encanta esta mema expresión) de ver qué se le ocurre a Isaac Mizrahi esta noche. Pero me temo que a Dolly no le va a tocar ni un pelo. Que no sé qué llama más la atención, si sus peinados, que parecen hechos por Léonhard, el peluquero de Maria Antonieta o sus enormes melones de toda la vida. Pasión de gavilanes para Carmencita Gente BEATRIZ CORTÁZAR Carmen Martínez Bordiú, y su golpe de estola de visón, junto a su novio, con zahones in complejos ni edulcorantes. El nuevo amor de Carmen Martínez Bordiú es como se muestra: un chicarrón del norte que disfruta de la vida sin importarle el qué dirán. Y en eso se parece a ella. Para muestra, la fiesta sorpresa de cumpleaños que le preparó a su amada la otra noche en la discoteca Gabana. Está muy bien eso de fiesta sorpresa con invitaciones repartidas por todos los medios de comunicación. Nada como la discreción. Pero es que Campos es mucho cuerpo. Se puso a pensar y llegó a la conclusión de que su Carmencita merecía una noche al más puro estilo pasión de gavilanes y allí estaba él para satisfacer todos sus caprichos. Con esa sonrisa que nunca se agota y la clásica curva de felicidad que se les pone a los casados o a los ex deportistas (Campos fue atleta de alta competición) el empresario de hostelería se calzó unos botos, se puso el clásico sombrero vaquero y se atrevió hasta con esos zahones que tanto se llevan tras el éxito del filme de Ang Lee Brokeback Mountain Ni corto ni perezoso, Campos posó de esa guisa en la puerta del local en compañía de sus gavilanas que son las hermanas Campos y quién sabe si futuras cuñadas de la Nietísima. Con esa cara que sólo tienen los que se acaban de zampar un buen villagodio, Campos demostró que no hay nada como un novio joven para rejuvenecer a las mujeres. Ni botox, ni restylane, ni colágeno, ni hilo de oro, ni Chams ni cremas de caviar. Ponga un Campos en su vida y las arrugas se las lleva el viento. Carmen, Carmencita para su chico, está feliz. Tras un largo noviazgo con un atractivo y maduro arquitecto italiano, a Carmen le hacía falta un cambio. Federicci era un pincel, pero no tenía la marcha ni la juerga de Campos. Y qué decir del pobre Duque de Cádiz. El humor no era su fuerte. Otro tipo de risas fue las que compartió con el anticuario Rossi cuando salió de España para comenzar una nueva vida en París. Con Rossi conoció el glamour más exquisito, las sensaciones más prohibidas en unos años en los que separarse y dejar a los hijos al cuidado de su padre era más que motivo para convertirse en el garbanzo negro de la sociedad. Pero desde eso ya ha llovido. La Carmen de hoy es una mujer risueña, que pasa de todo y vive como le da la gana, que es capaz de colocarse una estolita de visón para acompañar a su noviogavilán de la misma manera que era capaz de dejarse las axilas sin afeitar por satisfacer a su ex amor Rossi. De lo que dure o no esta relación nadie tiene idea, pero de lo que están seguros ellos es que piensan divertirse todo el tiempo que puedan. Pese a quien le pese. S A LAS CUATRO (A. M. EN EL GIMNASIO Hay otra chica del Sur a la que no van a dar ningún Oscar y a la que Mizrahi tampoco se atrevería a tocar ni el piano (en todo caso lo tocaría ella) Una que se levanta a las cuatro y media de la mañana para hacer gimnasia. Sí, Condoleezza Rice (natural de Alabama) Entre que la secretaria de Estado de Bush tiene tiempo de hacer ejercicio todos los días y que Angela Merkel dice que sigue yendo a hacer la compra al supermercado, me está dando complejazo de gandula y de persona (o lo que sea) poco organizada. Bueno, a mí es que no me abren el gimnasio a las cuatro y media. Además, a esa hora estaré viendo los Oscar.