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5 3 06 SIETE DE SIETE (Viene de la página anterior) espectacular exposición bajo el título El otro Trafalgar Tras años de labor sin grandes apoyos, con magníficas críticas y encargos para Alemania y EE. UU. y después de su obra anterior El asilo de las aves Ayarza, sin moverse de una radicalidad estética ya aquilatada, apuesta en esta nueva obra por la ensoñación, por la fábula esculpida, combinando dureza visual y ternura. Con una técnica más propia de un forjador o de un imaginero, tan alejado del papanatismo formal y posmoderno que estamos cansados de ver en las repetitivas ARCO, el autor se inclina por la reinterpretación casi mitológica del mundo submarino en bronces, vidrio soplado y mármol. EL MÓVIL DE LUCIFER Ayarza confiesa que mientras se estaban celebrando con grandes fanfarrias las conmemoraciones de la batalla de Trafalgar, yo pensaba en ese otro Trafalgar submarino, repleto de criaturas mágicas y vivas El Pirata, que es como se le identifica en la noche madrileña en la que comenzó a darse a conocer como agitador cultural con figuras como Alberto García Alix, dice que esta obra es una apuesta por la fantasía Una propuesta arriesgada y poco común en la escultura contemporánea. De trabajo bien hecho y carrera de fondo sabe bien el renacido grupo de los 80 Tam Tam Go. Esta semana, la mítica sala Galileo Galilei se venía abajo con la presentación del recopilatorio de la banda de los hermanos Javier y Nacho Campillo. El disco incluye alguna rareza, y un tema inédito, El móvil de Lucifer de la que es autor Ignacio de Salas, pero sobre todo se corearon los grandes éxitos de la banda, como Manuel Raquel que les escribiera Ricardo Franco, Este payo o Espaldas mojadas La noche madrileña vibró con los acordes de esta formación, recuperada íntegra de la original para la vuelta, con las ganas de unos principiantes y el saber hacer de unos veteranos. La crítica musical les ha reconocido, junto con Radio Futura, como unos de los mejores músicos que dio el panorama de los 80. Su reivindicación sobre la identidad sexual y la diversidad cultural y contra la intolerancia se han cantado durante más de dos décadas sin falsas ni cargantes pretensiones ideológicas. Debe de ser que, como los rockeros, los viejos poperos nunca mueren. Larga vida a los corredores de fondo y a los espaldas mojadas del arte. Las estatuillas de tío Oscar llegan al teatro Kodak de Hollywood ste año de muestrario tan variado y apetecible no tengo especiales favoritos en los Oscar; si acaso, Alberto Iglesias y las encantadoras damas del Sur. Espero impaciente la pinta con la que Dolly Parton tenga el cuajo de presentarse en la alfombra roja. A lo mejor luce otro vestido para el escenario, para cuando cante Travellin Thru (de Transamerica Y quizá otro para recoger la estatuilla, si se la dan. Nos podemos hinchar de Dolly. Un perfecto antídoto contra el buen gusto de algunas de las lánguidas candidatas. El chic parisién llega a empachar, tanto que dan ganas de ponerse en manos del estilista de Anna Nicole Smith (esa señora a la que gustan los hombres entre 80 y la tumba) para desengrasar. Las chicas del Sur Pasarela ROSA BELMONTE E El descarado Isaac Mizrahi AP OPINIONES A MANO Como la cantante de country es una chica del Sur, de Tennessee (Reese Witherspoon es de Louisiana) ha anunciado que irá de rosa o de lavanda. Como una magnolia de acero. Espero que con ella Isaac Mizrahi se corte. Mizrahi, la versión perversa de Joan Rivers, es otra de las grandes apariciones que aguardo de los Oscar, aunque sea sólo vía internet. Además de meterse con los modelitos de las candidatas y presentadoras (aunque nadie como Antonio Alvarado para esos menesteres) Isaac es el antiguo diseñador ahora reconvertido en entrevistador tocapelotas que metió mano a Scarlett Johanson en los Globos de Oro. Con el micrófono de la cadena de televisión E! en una mano, aprovechó con la otra para echar mano a la lola izquierda de Scarlett. Para exprimirla como una naranja. Según él, a fin de comprobar la consistencia del vestido. En semejante momento, la actriz no paraba de reír, quizá por encontrarse en estado de shock. No es que estuviera disfrutando, claro (no creo que haya que recordar que cuando una chica ríe no siempre está pasándolo bien; simplemente puede estar acordándose de toda tu familia, aunque sin poner mala cara) La carnosa Scarlett ha hablado al fin del bochornoso asunto: Fue de mal gusto. Estuve dos horas arreglándome y, en la primera entrevista que tengo, alguien a Mizrahi es la versión perversa de Joan Rivers. El diseñador, convertido en entrevistador, metió descaradamente mano a Scarlett Johanson en los Globos de Oro