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ABC SÁBADO 4 3 2006 Internacional 27 industria del petróleo si no se acelera la formación del nuevo Ejecutivo. Y es que el proceso político se encuentra totalmente empantanado después de que los partidos políticos suníes, kurdos y chiíes laicos se negasen a que Al- Yáfari repita como jefe de gobierno, tal y como desea la alianza de partidos religiosos chiíes que constituye el principal grupo parlamentario y que se mantiene firme en sus posiciones. La amenaza de cerrar el grifo del petróleo fue lanzada por Mohamed Mohsen al- Waili, gobernador de la ciudad y provincia de Basora, la segunda en importancia después de Bagdad, en declaraciones a la cadena de televisión Al Forat, controlada por los chiíes. Yo y mis colegas de Nasiriya y Aimara interrumpiremos el envío de todos los recursos del petróleo subrayó Al- Waili. Una clara advertencia a los demás partidos que les hacen frente y, muy en especial, a los suníes, que temen una ruptura del país en la que ellos quedarían abandonados en el centro del país y sin recursos del petróleo con los que sostenerse. El nuevo Ejecutivo, en el limbo Musulmanes suníes y chiíes celebraban ayer una ceremonia conjunta en una mezquita de Kirkuk AFP Tres provincias chiíes amenazan en Irak con cerrar el grifo del petróleo Mueren a tiros 19 obreros en varios atentados al sureste de Bagdad b Miles de chiíes celebraron ayer la oración del viernes junto a los suníes en ceremonias conjuntas seguidas de manifestaciones a favor de la unidad ABC BAGDAD. El primer ministro iraquí, Ibrahim al- Yáfari, pidió a los imanes que pronunciaran ayer un llamamiento a la calma en el día de la oración. Y así lo hicieron la mayoría de los predicadores, que centraron sus discursos en asuntos puramente religiosos y evitaron entrar en la actual crisis política. Pero la violencia volvió a azotar el país con la muerte de al menos 19 obreros chiíes asesinados en la región de Nahrawan, al sureste de Bagdad, en varios ataques llevados a cabo por un grupo de pistoleros contra una central eléctrica y dos fábricas de ladrillos. Nahrawan es una región muy peligrosa, donde las fuerzas de seguridad procuran no hacerse muy visibles. Es una de esas zonas que empieza a abandonar la población que se muda en busca de un lugar más seguro. Ya a finales de febrero se encontraron 47 cadáveres abandonados al borde del camino. Dos días después, doce agricultores suníes y chiíes fueron asesinados en el campo. Y cuatro días más tarde, fueron hallados los cuerpos de otros nue- ve ciudadanos suníes asesinados. Además de la matanza de Nahrawan, diversos ataques y atentados provocaron la muerte de otros cinco iraquíes en diferentes lugares del país. En Latifiya fueron asesinados dos suníes. Y en Kirkuk mataron a un soldado y a dos policías que habían secuestrado antes. Aunque en Bagdad la prohibición de circular para los vehículos particulares durante todo el día de la oración mantuvo la capital en una relativa calma. Así las cosas, los gobernadores de tres provincias del sur de Irak, de mayoría chií, amenazaron ayer con suspender el envío al Gobierno central de todos los recursos provenientes de la Las palabras del gobernador de Basora son un claro respaldo a Al- Yáfari y a las posiciones de los partidos religiosos chiíes. Señaló así que tomaría la decisión de interrumpir el envío de recursos procedentes del crudo, si las formaciones políticas del país no aceleran la creación del nuevo Ejecutivo sobre la base de los escaños logrados en las elecciones de diciembre y con el fin de restablecer la seguridad y la estabilidad, y de frenar a los terroristas No obstante, para evitar que estos llamamientos se traduzcan en nuevos enfrentamientos confesionales, miles de chiíes del sur del país celebraron la oración del viernes junto a los suníes en varias ceremonias conjuntas que fueron seguidas de manifestaciones en las que los participantes gritaron consignas a favor de la unidad nacional y de un gobierno que acoja a todos los grupos religiosos y étnicos del país. Esta nueva modalidad de oraciones conjuntas tienen el objetivo de terminar con la violencia sectaria que acabó con la vida de cerca de 500 personas tras el atentado contra un sagrado mausoleo chií en la ciudad de Samarra, uno de los principales bastiones de la insurgencia.