Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 4 3 2006 Nacional CONVENCIÓN NACIONAL DEL PP LA INTERVENCIÓN DE AZNAR 13 Fraga: Nuestros abuelos ya se pelearon mucho Un rejuvenecido Manuel Fraga, que derrochó energías y anécdotas, también habló, como más tarde haría José María Aznar, de lo que considera riesgos de balcanización de España y dijo que si la sociedad está crispada es porque no puede disimular su preocupación ante la deriva del país. Tras recordar que España ha vivido dos siglos de golpes de Estado y pronunciamientos militares, cree llegado el momento de seguir adelante y no de recordar las peleas de nuestros abuelos, que ya se pelearon bastante Tras reivindicar de forma muy vehemente el papel de Su Majestad el Rey el 23- F y hablar de forma confusa del Gobierno dimitido de entonces y de personas de buena voluntad apeló a la necesidad, a su juicio, de salvar los valores morales como la familia, el matrimonio o la vida social ordenada y alertó contra un Gobierno de pesadilla, dedicado a buscar el riesgo constantemente y con una nefasta política exterior De aventureros peligrosos calificó a los dirigentes socialistas y recordó que las hemos pasado canutas para llegar a este momento tras lo cual lanzó sendos elogios a Aznar un presidente serio dijo) y a Rajoy. El nuevo senador por designación autonómica señaló que, a pesar de las dificultades, la sociedad está llena de esperanza y desde el centro reformista hay que seguir a esa sociedad en sus cantos de progreso Rajoy, Fraga y Aznar saludan a su llegada al Congreso de los populares, ayer en Madrid JAIME GARCÍA El PP plantea su convención como un punto de inflexión en su tarea opositora tras la moral que le dan las encuestas. Aznar defendió el pasado; a Rajoy le toca mañana el mensaje de futuro Reparto de papeles ÁNGEL COLLADO MADRID. Después de perder las elecciones europeas de 2004 aunque por la mínima; del retroceso, digno pero retroceso, de las autonómicas vascas del año siguiente y de la victoria en Galicia, clara pero insuficiente para seguir en la Xunta, el Partido Popular se agarra en su Convención Nacional a los resultados de las encuestas para darse un baño de moral. Hace sólo nueve meses la posibilidad de volver al poder se presentaba muy difícil, casi imposible. Los graves errores de Zapatero, denuncian ahora, colocan a España al borde de la primera crisis institucional que conoce la democracia nacida de la Transición y abren al PP unas nuevas perspectivas impensables hace nueve meses. Los sondeos establecen un empate técnico e, incluso, una cierta ventaja para el partido en la oposición que vienen a darle la razón, dicen, en que sólo cabía la salida de atrincherarse en los principios ante la decisión del Gobierno de poner patas arriba el ordenamiento constitucional. El desgaste del Ejecutivo es ya evidente y al PP le ha llegado la hora de dar el siguiente paso: ganarse el aprecio de los sectores sociales que empiezan a dar la espalda a Zapatero y que son la clave para aspirar a una mayoría suficiente para gobernar. De ahí el empeño de Mariano Rajoy en abrir una nueva etapa de oposición en la asamblea de este fin de semana con debates y propuestas atractivas para la gran masa social más ajena a los grandes asuntos de la política pero como mínimo recelosa ante la política del Eje- cutivo en las cuestiones básicas de la estabilidad de las instituciones. Pero sin descuidar a las bases. El reparto de papeles es evidente desde el arranque de la Convención. A José María Aznar se le reservó la primera parte de la primera jornada para defender su labor en el Gobierno y dejar claras las diferencias entre la política antiterrorista de su etapa, que puso a ETA contra las cuerdas, y el afán de negociación de Zapatero con la banda. El ex presidente, el orador más aplaudido, se desahogó y vapuleó al Ejecutivo socialista por sus cesiones a los nacionalistas en general en permanente comparación con su propia trayectoria en el poder: Unos pactamos para hacer más fuerte España y otros han pactado a costa de hacer más débil a España También previno sobre los peligros de balcanización acusó a Zapatero de haber logrado que ETA se haya fortalecido y hasta de que se mofe del Estado. No se puede decir que sus ataques fueran más duros que los que lanza el propio Mariano Rajoy desde la tribuna del Congreso todas las semanas y, por si quedaban dudas sobre su sintonía mutua, Aznar se despidió de su sucesor con un coloquial confiamos en ti Mariano, lo estamos haciendo bien y lo haremos mejor que fue muy bien recibido en el auditorio. En la convención se trata también de amplificar la imagen de unidad que ha dado el PP en toda esta etapa, cualidad que consideran en la dirección tan fundamental como los errores de Zapatero para poder ahora considerarse en condiciones de aspirar a la vuelta al poder. Y si a Rajoy le queda para mañana el discurso más positivo y de futuro y a RuizGallardón ayer el de moderado que tanto le gusta, fue el veterano Manuel Fraga el que adoptó el de más avisado: Tenemos que ganar en las urnas, que en las encuestas ya vamos delante, ahora lo que toca es hacerse con las alcaldías En esas elecciones de mayo de 2007 dependerán sus posibilidades de volver al poder.