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8 Opinión SÁBADO 4 3 2006 ABC LA BURBUJA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7.28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Mañana en EN BUSCA DEL CENTRO PERDIDO Ley de igualdad Por mucho que algunos se empeñen, los hombres y las mujeres somos diferentes. Y eso es bueno. Ya somos bastantes ejemplares de cada sexo para que además seamos iguales. Hay estudios que lo demuestran (hablan de distintos hemisferios del cerebro que desarrollamos las mujeres más que los varones) y además lo comprobamos en nuestra vida diaria. Por supuesto que esa diferencia es notable a nivel físico: no tenemos la misma fuerza que un hombre, por tanto nunca estaríamos a gusto trabajando en según qué oficios. Por eso me parece absurdo el anteproyecto de ley de Igualdad aprobado por el Consejo de Ministros, que busca una presencia equilibrada, no inferior al 40 por ciento, de mujeres en los procesos electorales, en los órganos del Gobierno y en los consejos de administración de las empresas. ¿Por qué el 40 por ciento? En unas empresas, un cien por cien pueden y deben ser mujeres; en otras, porque no les interese el tipo de trabajo, o la ubicación o sencillamente no se encuentren personas adecuadas, será un 10 por ciento, y nadie se sentirá discriminada, porque ni aspira a ese cargo ni le va. En este caso, ¿estarán fuera de la ley esas empresas? Pilar Crespo Álvarez. Tarragona. H A tenido que ser, una vez más, Alberto RuizGallardón quien frente a la acomodaticia búsqueda del aplauso pidiera ayer a su partido que responda a los excesos de la izquierda con un mensaje moderado que devuelva la tranquilidad a los ciudadanos, porque lo que reclaman es que devolvamos al país a un rumbo sensato desde la moderación y el sentido conciliador del centro LUIS IGNACIO Vale. Pero PARADA siempre que aceptemos que lo que llamamos centro no es un programa político, una equidistancia de los extremos, un canon que delimita lo que es o no es mayoritariamente aceptable, sino un valor entendido, una metáfora posicional, un sinónimo de moderación. Si esto es así, como parece, ningún partido necesita un giro al centro, sino una profundización en la democracia real, porque sólo con el respeto a los demás, mayorías y minorías, es legítimo sustentar cualquier posición política. Si la imposición de las propias ideas exige la descalificación absoluta del otro, su humillación, su muerte civil, esas ideas no es que no sean centristas, es que no son democráticas. Democráticas son acciones políticas de la mayoría que permiten a las minorías seguir disfrutando del régimen de libertades, pero también las decisiones, posturas e ideas de las minorías que no pueden ser acalladas por mayorías provisionales. Antes de ser militante de un partido es preciso ser un militante de la democracia. Quien se autodefine de izquierda o de derecha lo hace sobre una serie de convicciones que no por ser conservadoras o progresistas pueden dejar de ser democráticas. El centro no debe ser sólo una autodefinición que se dan partidos de derecha para parecer neutrales, ni un limbo donde los de izquierda sitúan la utopía. En el centro está la mayoría de cualquier sociedad y en él están incluidos los que no suelen votar y que, cuando lo hacen, entregan el poder a quienes no son exactamente centristas. Lo que conviene recordar ahora que la Convención el PP se dispone a fijar su ideario. propio Ministerio de Justicia como se afirma en dicho editorial ni que dicha acción se enmarque en ninguna campaña de acoso que pretenda neutralizar las críticas del Poder Judicial al Ejecutivo La iniciativa partió del Grupo Socialista, y respondía exclusivamente a la valoración de la oportunidad de trasladar a la opinión pública la seguridad de que las decisiones tomadas en los procesos judiciales relacionados con el cumplimiento de las condenas por delitos terroristas han sido en todos los casos estrictamente jurisdiccionales, ajenas a ninguna presión política, contrariamente a lo que se ha intentado propalar recientemente por alguna fuerza parlamentaria. David Giménez Glück, director del Gabinete del ministro de Justicia Derecho y razón Cualquier estudiante o profesional del Derecho sabe que las leyes, al igual que las resoluciones judiciales, deben ser claras, concretas y precisas, en aras de la seguridad jurídica y tutela judical efectiva. Pues bien, la actual Constitución se fundamenta de manera bien clara, por un lado, en la indisolubre unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles pero a continuación reconoce y garantiza a su vez, de manera ambigua, polémica y desacertada, a mi juicio, el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran, al consignar en un mismo precepto tan fundamental, los conceptos distintos y polémicos de la Nación y nacionalidades lo que no puede estimarse desde el punto de vista conceptual, jurídico y nacio- nal, coherente y procedente. Las consecuencias están hoy a la vista de todos. Y su solución no será fácil. Hará falta mucha altura de miras por parte de todos, aunque Ortega y Gasset manifestara en su día, en relación con el problema catalán: Es un problema perpetuo, que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar Y lo mismo cabría decir en la actualidad del dramático problema vasco. Pero lo que me interesa decir especialmente ahora, es que la mayoría de los españoles estamos muy cansados de que nuestros políticos lleven más de año y medio debatiendo la redacción del nuevo Estatuto catalán de 227 artículos, cuyo proyecto se opone abiertamente en varias cuestiones a la Constitución, mientras que los grandes problemas de nuestra Nación parecen dormidos, relegados a un segundo plano. Ante tal situación es normal, que muchos españoles sintamos el dolor de España del que tanto hablara Unamuno. En conclusión y si se quiere modificar alguno de los actuales Estatutos de las distintas regiones autonómicas españolas, hágase por los cauces legales del artículo 147.3 de la Constitución. Lo que no es correcto es hacerlo mediante acuerdos políticos bastardos. José Andrés Sanz. Valadolid. Eduardo Punset, nueva firma de XL Semanal Desde mañana, Eduardo Punset se convierte en una nueva firma del XL Semanal. Bajo el epígrafe Excusas para no pensar contestará las dudas que en torno al mundo científico preocupen a los lectores. Especial AULA El suplemento NT incluye un especial dedicado a AULA, el Salón Internacional del Estudiante. Además, la revista explica cómo tras los informes Olivencia y Aldama, en un nuevo intento, el equipo de Manuel Conthe está recibiendo duras críticas. FE DE ERRORES Por un error de maquetación, en la portada de algunos ejemplares del comienzo de la tirada del número de ABCD las Artes y las Letras de hoy figura el titular del número de la semana anterior. El correspondiente al asunto de la portada de hoy es: Crímenes contra mujeres, una geografía de horror Pedimos disculpas a nuestros lectores. Aclaración de Justicia En relación con el editorial El Supremo enmienda al PSOE publicado el viernes 3 de marzo de 2006, en las páginas de su diario, quiero aclarar lo siguiente. Como es constitucionalmente obligado, las comparecencias en el Congreso de los Diputados se realizan a solicitud de algún Grupo Parlamentario de la Cámara, no del Gobierno, que sólo puede solicitar su comparecencia a petición propia, tal y como ya ha hecho el ministro esta misma semana para explicar la política del Gobierno en relación con el cumplimiento de las condenas por delitos de terrorismo. Por tanto, no se ajusta a la verdad decir que la solicitud de comparecencia en el Congreso de los Diputados del presidente del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando, partió del De Primera Mano Como cada domingo, nuestro periódico ofrece este suplemento, en el que el lector encontrará todo lo que necesite. Todos los anuncios en su mano.