Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Espectáculos VIERNES 3 3 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Peggy Ahwesh Homenaje El Reina Sofía presenta el ciclo de cine Feminismo y subversión Feminismo y subversión es el título del ciclo cinematográfico que el Museo Reina Sofía dedica desde ayer hasta el día 23 a Peggy Ahwesh, heterogénea autora estadounidense dentro del cine y el vídeo experimental, que busca mostrar, a través de ocho películas, el papel de la mujer en la actualidad, ajeno a la cultura mayoritaria La presentación corrió a cargo de Perry Bard, cineasta y comisaria del ciclo. Alain Delon recibe la medalla de Vermeil de la ciudad de París El actor francés Alain Delon recibió el pasado miércoles la gran medalla de Vermeil de la ciudad de París, de manos de Bertrand Delanoë, quien lo calificó de artista inmenso, que ha honrado el cine y a París. Nosotros celebramos hoy un gran talento y una personalidad fuerte y sensible A continuación se inauguró la exposición El cine y París cuyo presidente de honor es el actor francés. La semana que viene Pícaros de barrio España Director: Josetxo San Mateo Intérpretes: Imanol Arias, Charlie Levi Leroy, Bárbara de Lema JOSÉ MANUEL CUÉLLAR C Imanol Arias y Charlie Levi Leroy, en una escena del filme ABC La semana que viene (sin falta) es una comedia que dirige Josetxo San Martín y que hoy llega a las pantallas, protagonizada por Imanol Arias El mecánico, su mujer y el seguro del taller TEXTO: JULIO BRAVO MADRID. Hacía varios años que Antonio Alcántara tenía secuestrado a Imanol Arias. El actor, enceldado en la serie Cuéntame había dejado en puntos suspensivos su actividad cinematográfica, que ahora retoma de la mano de Josetxo San Mateo en una película, La semana que viene (sin falta) en la que Imanol participa también como coproductor junto a Antonio Pérez (Maestranza Films) y Stephane Sorlat. La semana que viene (sin falta) es un inusual remake de una película francesa, Mi pequeño negocio de Pierre Jolivet. Cuenta la historia de Teo (Imanol Arias) propietario de un pequeño taller mecánico dedicado al tunning Sus empleados tienen prácticamente el rango de familiares, y lo mismo se puede decir de los amigos del barrio. Pero los problemas económicos le agobian y su ex mujer aprieta la soga más aún pidiéndole la pensión. El incendio del taller provoca una nueva situación que llevará a Teo a tomar de- cisiones insospechadas y a planear el asalto a una central de seguros. Le acompañan en su aventura su abogado, Alberto (Charlie Levi Leroy) el actual novio de su mu En tiempos jer, Silvio (Roberto difíciles San Martín) Lucas, su hijo (Junio Valver- -dice de) y Celia, la secretaImanol- -el ria de Alberto (Rosacine busca rio Pardo) historias Josetxo San Mateo Báilame el agua pequeñas Diario de una becaque conmuevan ria es el director del filme, que cuenta, dice, una historia sencilla, de antihéroes, y de personas de carne y hueso. De los directores con los que he trabajado- -dice- es de Berlanga de quien más he aprendido, y él da ese tono naturalista, de mala leche, de humor negro, que yo he querido que tuviera esta película Rodada con dos cámaras de alta definición, los condi- cionantes técnicos le han ayudado a este tono. Yo quería que las cámaras fueran como las de reportajes, y esta técnica permite cercanía y vitalidad A Imanol Arias le acompaña en esta película un reparto internacional ya que a los actores españoles (Bárbara de Lema, Rosario Pardo, Junio Valverde... se unen un argentino (Charlie Levi Leroy) un cubano (Roberto San Martín) y un polaco (Jaroslaw Bielski) No es casual. En los barrios como el que retrata la película es casi imposible hoy en día no encontrarse con gentes de otras nacionalidades, y creo que este ambiente multicultural resulta muy positivo para la película Imanol Arias no puede ocultar su satisfacción: Este es un filme de tiempos difíciles, y en estos tiempos el cine busca historias pequeñas que lleguen al corazón del público. Me gusta que los personajes tengan una segunda oportunidad. Este filme sirve para tunear el alma, para transformarse y cambiar on el dinero en los circuitos electrónicos o cerrado bajo mil llaves, a los cineastas españoles sólo les queda una: historias cotidianas y cercanas, baratitas, simples y frescas, aderezadas con un poquito de picante, algo de sal y picatostes por aquí y por allá. Algo parecido a la posguerra, que con agua, un Avecrem y un poco de aire alimentaban a un regimiento. Claro que la idea de San Mateo es más que eso, pero valga el símil para retratar esta historia de un hombre agobiado por la pérdida de su taller quemado y que se asoma al abismo empujado por la pillería de unos, el padrinazgo sobre sus empleados y una manuntención que atender. En suma, la historia diaria de cada uno de nosotros. San Mateo ha trazado la narración sin los agobios que se presupone a este hombre con la soga al cuello, en una huida hacia adelante que le permite las ruedas de la comicidad. En este aspecto resulta esencial la presencia de Charlie Levi Leroy, un veterano maestro de actores que aquí encarna al estereotipo de argentino españolizado, una especie de Valdano capaz de vender peines a calvos, sillas de ruedas a velocistas o gafas graduadas a los ciegos. Leroy es la atracción del filme, el que ventila la angustia y el estrés del guión y, al mismo tiempo, el que lo provoca. La historia en sí es menor, y también la película, sobre todo cuando sufre descensos a la vulgaridad (la estrafalaria incursión a la agencia de seguros) pero en todo momento presenta un tono ágil proporcionado por el siempre solvente Imanol Arias, que se mueve muy bien en esta clase de papeles tan naturales, tan de andar por casa. San Mateo nos dibuja la vida del barrio periférico, la picaresca para salir adelante de los pillos intermediarios y también la capacidad para salvarse de los desafortunados, que se apoyan en la amistad, en el callo que hace asomarse de continuo a la derrota, y en la nobleza para huir de la quema de cada día.