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32 Internacional JUEVES 2 3 2006 ABC Presiones políticas obligan al primer ministro de Kosovo a dimitir b Bajram Kosumi afirma que su Montenegro puede iniciar una cascada de declaraciones de independencia en Europa Será clave el resultado del referéndum sobre su separación de Serbia b El proceso de Kosovo, donde decisión es un acto moral pero su partido le había pedido dejar el cargo por no haber logrado imponer las normas democráticas SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. Bajram Kosumi, primer ministro del Gobierno de Kosovo, presentó ayer al presidente de este protectorado de la ONU, Fatmir Sejdiu, su renuncia oficial al cargo. También presentó su dimisión, el presidente del Parlamento, Nexhat Daci. Según informaciones difundidas en Belgrado, como nuevo jefe de Gobierno será nombrado el general Agim Ceku, actual comandante de las Fuerzas de Protección, creadas y controladas por la OTAN. Mi renuncia es un acto moral declaró Kosumi después de anunciar su dimisión. Tomé esta decisión teniendo en cuenta la situación del país y el supuesto de que mi partido, por mi culpa, habría perdido votos dijo ayer en Prístina, negándose a responder las preguntas de los periodistas. Con anterioridad su partido, la Alianza para el Futuro de Kosovo (AAK) del ex comandante de la guerrilla albanokosovar Ramush Haradinaj, le pidió la renuncia al cargo, acusándolo de incapacidad para imponer los niveles democráticos exigidos por la comunidad internacional. Kosumi asumió la jefatura de Gobierno en marzo de 2005, después de que el Tribunal Penal Internacional acusara al entonces primer ministro Ramush Haradinaj de crímenes de guerra, obligándolo a dejar el cargo. han empezado las negociaciones para un estatus definitivo, es visto como precedente jurídico para aplicar a otros casos ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Europa tiene en puertas una cascada de proclamaciones de independencia. Unas acordadas por la comunidad internacional, otras forzadas como consecuencia de las primeras. Algunas para confirmar situaciones de facto, otras que se van a colar aprovechando los precedentes. El referéndum en Montenegro sobre su separación de Serbia el próximo 21 de mayo abrirá muy probablemente la nueva lista de declaraciones de soberanía en los Balcanes, en el Cáucaso y en otras zonas de Europa. La Federación de Serbia y Montenegro se había llegado a bautizar como Solandia porque sólo la terquedad del representante de la política exterior europea había logrado mantener unidos a estos dos fragmentos de la antigua Yugoslavia. Javier Solana pudo persuadir a los montenegrinos para que aplazasen esta decisión a la espera de que el tiempo fraguase cierto tipo de convivencia, pero no ha conseguido apagar en este tiempo a los partidarios de la separación. De hecho, las relaciones con la UE se han mantenido bajo la fórmula de vías paralelas dando por hecho que la separación podría llegar antes que su prometido ingreso en la Unión. El presidente serbio, Boris Tadicreza, conversa con la ministra de Exteriores de Suecia, Laila Freivalds, ayer en Belgrado En la misma región, Serbia sigue pagando las cuentas pendientes de la guerra y ya ha visto cómo empezaban las negociaciones directas para la independencia de Kosovo. Nadie lo llama así todavía, pero es evidente que la salida para este territorio de mayoría albanesa es un tipo de independencia limitada y vinculada a su ingreso futuro en la UE. Los que trabajan en esta negociación están teniendo mucho cuidado porque se trata de crear un nuevo Estado soberano que no ha existido nunca como tal y se esfuerzan en subrayar que no se trata de mutilar ningún Estado existente, sino de definir una par- EFE La mirada de la ONU Si bien diversos medios insisten en la existencia de un ajuste de cuentas político después de la muerte del líder kosovar Ibrahim Rugova, el pasado 21 de enero, todo indica que el problema del incumplimiento de las normas democráticas ha sido el motivo central de las presiones contra Kosumi, puesto que éstos constituyen la condición impuesta por el Consejo de Seguridad de la ONU para decidir sobre el futuro estatus de Kosovo, es decir, la posible independencia de la región. En un informe reciente, la ONU sostuvo que el avance en la democratización de la región era lento e incompleto. Además, su secretario general, Koffi Annan, advirtió sobre la situación de inseguridad en Kosovo y la necesidad de que el Parlamento se convierta en el foro central para un debate democrático Esto explicaría la renuncia de Nexhat Daci como presidente del Parlamento, exigida por la dirección del partido de Rugova, la Liga Democrática de Kosovo. te de un Estado que ya no existe, como es la antigua Yugoslavia Aunque existen dudas sobre esto, porque durante mucho tiempo Kosovo fue una provincia de Serbia, que era la entidad federada, lo más importante que ha pasado en Kosovo en los últimos tiempos (y que ha desbloqueado la negociación) es que Rusia ha aceptado el principio de la independencia, pero a cambio quiere que sirva de precedente para otros casos que son de su interés. Por ejemplo, la región profusa del Transdniester en Moldavia, o los separatistas Osetios o Abjasios en Georgia, ambos muy próximos a Moscú. Aun a riesgo de que se reclame el mismo criterio para Chechenia, Rusia parece decidida a apostar por esta posibilidad. Y la particularidad de los estados independientes es que pueden reconocer a su vez la independencia de otros países. La cascada puede llegar hasta la llamada República Turca del Norte de Chipre, que solo reconoce Turquía. Si eso sucediera, la solución para el problema de la división de la isla se complicaría hasta el infinito. Interés ruso Evidentemente, la posibilidad de que estos pronósticos se conviertan en realidad pasa sobre todo por la actitud de Rusia, que es el principal interesado en convertir el proceso de Kosovo en un precedente jurídico. La idea, por ello, es limitar la independencia de la antigua provincia serbia a una especie de entidad sin ejército, con la defensa en manos de la OTAN, la policía en las de la ONU y la administración y relaciones exteriores tuteladas por la UE. Descartada cualquier posibilidad de anexión a Albania o Macedonia, el futuro de Kosovo no puede tener otra solución que una independencia asociada a la UE. Lo que cada cual interprete como precedente es ya más difícil de predecir.