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ABC MIÉRCOLES 1 3 2006 Internacional 31 Prodi aventaja a Berlusconi en cuatro puntos para las elecciones del 9 de abril La gran ofensiva mediática del Cavaliere no logra acortar distancias b Parte de la confusión electoral Irán, dispuesto a dialogar con EE. UU. sobre su programa nuclear b Teherán sostiene que un eventual acuerdo con Rusia, sobre el enriquecimiento del uranio, no podrá fin a la polémica que mantiene con Washington ABC WASHINGTON MOSCÚ. El Gobierno de Irán descartó que la eventual firma de un acuerdo con Rusia, para que Moscú se encargue de enriquecer el uranio que utilizarán las plantas nucleares instaladas en el país de los ayatolás, sea suficiente para poner fin a la disputa que mantiene con Estados Unidos por ese programa y por ello dijo estar dispuesto a conversar directamente con la Casa Blanca. En una entrevista concedida a la revista Time, el negociador iraní, Ali Lariyani, dijo que este tipo de pacto no va a terminar con el pulso que mantienen Teherán y Washington. Horas antes de que se reinicien en Moscú las conversaciones entre las autoridades rusas e iraníes, en las que las primeras intentarán convencer a las segundas de que les permitan encargarse del manejo del combustible atómico para evitar que pueda ser desviado para la fabricación de armas de destrucción masiva, Lariyani dijo: ¿Qué va a resolver eso? El presidente (George W. Bush ha dicho que Irán está buscando la bomba nuclear. Si paramos la investigación, ¿va a aliviar eso su preocupación En la entrevista, el negociador reiteró que las intenciones de su Gobierno son pacíficas y aseguró que están dispuestos a conversar directamente con la Administración estadounidense sobre su plan atómico. No tenemos problemas en negociar sobre temas nucleares, y también sobre asuntos de interés para los musulmanes, cosas que traigan calma a la región, siempre y cuando sean honestos y que Bush no nos arengue señaló. No obstante, rechazó las amenazas de sanciones por parte de Naciones Unidas. Si piensan que vamos a rendirnos por las amenazas de enviarnos ante el Consejo de Seguridad, están cometiendo un error... Si toman acciones, la respuesta no será agradable para ellos dijo. se debe a que los dos jefes de fila, Prodi y Berlusconi, no son los más populares sino los únicos capaces de tener en orden las coaliciones JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La atronadora ofensiva mediática protagonizada por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, durante un mes le ha permitido ganar tan sólo un punto en la intención de voto para las elecciones generales del 9 de abril. Con una presencia televisiva mucho menor y con menos medios, el ex presidente de la Comisión Europea Romano Prodi ha conseguido mantener su ventaja de cuatro puntos, devolviendo al centro izquierda la serenidad perdida ante la ofensiva del Cavaliere La carga en solitario de Berlusconi- -capaz de autorreplicarse yendo a todos los programas de radio y televisión- -adquirió el aspecto de un tsunami capaz de desbaratar definitivamente la coalición de Romano Prodi. Pero, al final, los números son modestos. Berlusconi ha conseguido arrebatar tan sólo un punto de intención de voto. La ventaja del centro izquierda es ahora de 51 a 47, es decir, de cuatro puntos. Entre los votantes todavía indecisos- -casi un cuarto del electorado, excluido de los porcentajes anteriores- -predomina claramente el centro izquierda. La ofensiva mediática- -en la que Berlusconi puso cada vez más carne en el asador, comparándose sucesivamente a Napoleón, a Moisés y a Jesucristo- -logró rebanar 1,8 puntos de intención de voto para Forza Italia, pero la Liga Norte perdió 0,6 por los desatinos del ministro Roberto Calderoli, quien exhibía en televisión su camiseta con caricaturas de Mahoma hasta que las manifestaciones violentas contra Italia en Libia le obligaron a dimitir. Hace un par de semanas, un diario de Roma publicaba una viñeta que refleja la situación real. Una votante, desconcertada ante el espectáculo de las dos coaliciones, comenta con ironía: Una se llama Casa de la Libertad porque manda sólo Berlusconi. La otra se llama La Unión porque se pelean por todo Parte de la confusión electoral que sufre Italia se debe a que los dos jefes de fila, Prodi y Berlusconi, no son los políticos más populares sino los únicos que- -por sus cualidades personales- -son capaces de tener mínimamente en orden coaliciones que de vez en cuando parecen jaulas de grillos. Fini, el más popular El político más popular en Italia- -con un 55 por ciento de opiniones positivas- -es Gianfranco Fini, líder de Alianza Nacional, ministro de Asuntos Exteriores en los últimos años. El número dos es Walter Veltroni, del partido de los Demócratas de Izquierda, ex ministro de Cultura y actual alcalde de Roma. Les siguen, por este orden: Pier Ferdinando Casini, democristiano, presidente de la Cámara de Diputados; Francesco Rutelli, de La Margarita que fue el rival de Silvio Berlusconi en 2001, y Massimo D Alema, quien fue primer ministro de 1998 a 2000 en una legislatura dominada por el centro izquierda, pero marcada por la inestabilidad. Romano Prodi aparece en la lista de los políticos más populares solamente de número siete. Aun sin partido propio, es líder del centro izquierda porque los demás jefes no se aceptan entre sí. El octavo puesto va al veterano comunista Fausto Bertinotti. Silvio Berlusconi figura tan sólo en noveno lugar, un puesto que no le permitiría ser el primer ministro si no fuese porque ha volcado en la batalla política el peso de su patrimonio- -el mayor de Italia- su experiencia de empresario de publicidad y el megáfono de sus cadenas de televisión. Romano Prodi minado La Unión -es más complicado, pues integra una antigua coalición, El Olivo formada por los Demócratas de Izquierda de Piero Fassino y La Margarita de Francesco Rutelli, que reúnen juntos un 33 por ciento de la intención de voto. A ese núcleo se añaden el partido de Refundación Comunista de Fausto Bertinotti, con el 6 por ciento, la Italia de los Valores del ex magistrado de Manos Limpias Antonio Di Pietro, con el 3 por ciento, y otros partidos menores, algunos de los cuales son a su vez coaliciones de micropartidos cuyos jefes aspiran a la misma dignidad que los líderes de partidos grandes. Fragmentación La ventaja de Berlusconi es que su coalición está formada por cuatro partidos grandes y seis pequeños, mientras que la de Prodi consiste en seis grandes y ocho pequeños. El hecho de que la batalla electoral consista en un duelo entre una coalición de diez partidos y otra de catorce, revela el carácter ya crónico de la fragmentación política, que ningún líder consigue superar. En la coalición de Berlusconi- -llamada Casa de las Libertades su partido de Forza Italia, con el 21 por ciento de la intención de voto, es el elemento mayor, seguido de la Alianza Nacional de Gianfranco Fini con el 14, la UDC democristiana de Pier Ferdinando Casini con el 7, y la Liga Norte de Umberto Bossi con algo menos del 4 por ciento. El frente de Romano Prodi- -deno- La Casa de las Libertades y La Unión encabezan un mapa de coaliciones apenas inteligible Continuará la investigación Por su parte, Hosein Entzami, portavoz del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional, supeditó cualquier pacto con Rusia a que éste les permita continuar sus investigaciones sobre el enriquecimiento del uranio. Todo acuerdo debe incluir la garantía de entregar combustible nuclear a Irán, permitir la continuación de las actividades de investigación, y reconocer el derecho de Irán a enriquecer el uranio a escala industrial enfatizó.