Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 1 3 2006 27 David Cameron hará un referéndum interno para respaldar su proyecto de reforma del partido tory británico Prodi mantiene cuatro puntos de ventaja sobre Berlusconi ante las elecciones del 9 de abril Irak vive la jornada más violenta desde la destrucción de la mezquita de Samarra Al menos 60 muertos en varios ataques contra un mercado y un templo con bomba contra la mezquita suní que acoge la tumba del padre de Sadam Husein, en Tikrit, destruyó por completo el santuario EFE BAGDAD. Al menos 60 personas murieron ayer y más de cien resultaron heridas en diversos atentados en Irak, el mismo día que el Tribunal Especial reanudó el juicio contra el ex presidente iraquí Sadam Husein y siete de sus asesores. Los incidentes de violencia sectaria que se repiten en Irak desde el pasado miércoles, jornada en la que se perpetró un atentado contra una mezquita chií, comenzaron a primera hora de la mañana y continuaron durante todo el día. Un ataque con bomba contra una mezquita suní que acoge la tumba del padre de Sadam Husein en Tikrit, a 170 kilómetros al norte de Bagdad, destruyó por completo el templo, construido en 2002 por orden del depuesto presidente. Además, cuatro explosiones en la capital, tres de ellas causadas por coches bomba, mataron a al menos 56 personas e hirieron a 121. El incidente más grave ocurrió a las 20.00 horas locales (17.00 GMT) cuando un coche bomba estalló en un mercado de un barrio de mayoría chií del noroeste de Bagdad. Al menos 25 personas murieron y otras 45 resultaron heridas en este atentado, ocurrido pocos minutos antes de que un proyectil impactase contra una mezquita chií de un barrio próximo sin causar víctimas. Además, cuatro policías iraquíes murieron ayer en una emboscada de un grupo armado en una carretera que conduce de Bagdad a Baquba, al noreste de la capital. La violencia sectaria en Irak, desatada el pasado miércoles tras el atab Un atentado que contra el importante santuario chií de Samarra, al norte de Bagdad, ha dejado ya 379 muertos y 458 heridos, según informó ayer el Consejo de Ministros de Irak. Esa cifra incluye las víctimas de la violencia registradas en Bagdad y todas las provincias del país desde el miércoles pasado hasta las 18.00 horas locales (15.00 GMT) de ayer, precisó uno de los portavoces del Consejo en un breve comunicado. Entre los fallecidos se incluyen los 241 cadáveres de personas asesinadas a sangre fría aparecidos en Bagdad y sus alrededores en los últimos días. El Gobierno iraquí levantó el lunes el toque de queda y la prohibición del tráfico rodado, aunque intensificó la presencia de los agentes del Ejército y de la Policía en la capital y en otras provincias vecinas. Nueva puesta en escena El depuesto presidente iraquí Sadam Husein lanzó ayer un llamamiento desde su cárcel, a través de uno de sus abogados, en el que pedía, un día antes de la reanudación de su juicio, la unión de chiíes y suníes de Irak para evitar un conflicto sectario en el país. La sesión de ayer contra Sadam y siete de sus colaboradores se celebró con la presencia de los abogados de la defensa, aunque abandonaron la sala del tribunal minutos después del inicio de la nueva sesión del proceso, que continuará hoy. El incidente más grave ocurrió en el noroeste de Bagdad, cuando una bomba estalló en el mercado de un barrio de mayoría chií AP Este espectáculo apocalíptico de venganzas y contravenganzas- -además de los atentados habituales- -habría convertido la última semana en el periodo más sangriento para Irak desde la propia invasión para derrocar a Sadam Husein. Situación que además coincide con el debate dentro del Pentágono sobre si es posible este verano una reducción sustancial de tropas estadounidenses en el teatro de operaciones iraquí, con órdenes que deberían cursarse en el plazo de semanas. Para tomar esta difícil decisión se espera que en los próximos días viajen hasta Washington los dos principales responsables militares del Pentágono en Irak, los generales John P. Abizaid y George W. Casey. En el pasado estos oficiales han argumentado que una reducción de tropas de Estados Unidos ayudaría a superar la gran dependencia de los iraquíes en materia de seguridad. Traslado de víctimas tras el estallido de una bomba ayer en Bagdad REUTERS