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10 MARTES 28 2 2006 ABC Nacional La desmoralización de los presos fuerza a ETA a suspender las protestas en las cárceles El etarra Miguel Angulo apareció ayer ahorcado en su celda de la prisión de Cuenca b Las movilizaciones convocadas el pasado año constituyeron un fracaso, ya que veteranos ex dirigentes y pistoleros se negaron a secundar todas las consignas J. PAGOLA MADRID. ETA ha decidido suspender las movilizaciones previstas para el primer trimestre de 2006 en los centros penitenciarios de España ante el temor a que el colectivo de presos políticos vascos ofrezca una imagen de indisciplina y desmoralización, que le sería perjudicial para encarar un proceso de negociación. Precisamente ayer, a primeras horas de la mañana, fue encontrado ahorcado en su celda de la cárcel de Cuenca el recluso Miguel Angulo Iturrate. Este año, los cabecillas etarras no han querido poner en pie de guerra a sus más de 500 presos distribuidos en las cárceles españolas. Fuentes de la lucha antiterrorista subrayan que el detonante ha sido el fracaso cosechado el pasado año. Entonces, significativos ex dirigentes, como Francisco Múgica Garmendia, Pakito Santiago Arróspide Sarasola, Santi Potros Jesús Arcauz Arana, Josu de Mondragón Carlos Almorza Arrieta, Pedrito de Andoain e Iñaki Bilbao Beaskoetxea, Iñaki de Lemona o pistoleros sanguinarios como Ignacio de Juana Chaos; José Luis Urrusolo Sistiaga, Langile y Juan Carlos Arruti Azpitarte, Txirrita desobedecieron las consignas transmitidas por la dirección, a través de algunos abogados, y no secundaron los actos de protesta con el objetivo de reivindicar un estatus político para sus presos y el reagrupamiento de todos ellos en el País Vasco y Navarra. Habitualmente, el plan consistía en la realización de txapeos (encierros en sus celdas) de manera rotatoria. Así, comenzaban en tres centros penitenciarios y, tras diez días, el relevo lo debían recoger los etarras de otras prisiones hasta abarcar a la totalidad de la población reclusa. En los txapeos de 2005 empezaron a detectarse casos generalizados de indisciplina. Muchos de los presos etarras, especialmente aquellos beneficiados por el anterior Código Penal, no secundaron estos encierros. La mayoría se negó porque estas protestas constituyen un incumplimiento del régimen interno y, por tanto, son merecedoras de sanción, lo que frena las redenciones de pena, que es la vía a la que aspiran muchos de los internos de ETA, ya que se muestran escépticos, cuando no incrédulos, a la hora de esperar una excarcelación inmediata como consecuencia de una negociación con el Gobierno. Se ha dado la circunstancia de que algún preso, por temor a desobedecer las órdenes de la dirección, cambió el txapeo por un ayuno breve que, al fin y al cabo, no está sancionado, y, por tanto, no repercute en la acumulación de méritos para acelerar su puesta en libertad. Las pellas de De Juana Uno de los etarras que renunció al txapeo fue De Juana Chaos, que por entonces aspiraba a una excarcelación prematura, frenada después por el magistrado Fernando Grande- Marlaska. El siguiente paso en los actos de protesta consistía en una huelga de hambre indefinida, que se quedó en un ayuno de doce días secundado de forma muy irregular, aunque en un porcentaje superior al txapeo al no estar sancionado. Los cabecillas de ETA no se pueden permitir en la actual coyuntura dar una imagen de división entre los presos, a las puertas de una hipotética negociación con el Gobierno. Máxime cuando la propuesta de Anoeta incluye, paralela a la mesa de partidos, otra que debería sentar al Gobierno y a ETA para hablar, precisamente, de los presos. La visualización de casos de indisciplina en este colectivo daría al Ejecutivo unas ventajas que los cabecillas no están dispuestos a dar conclu- Miembros de Dignidad y Justicia se alinearon delante de un grupo de acusados que portaba una ikurriña con crespón negro como duelo por el suicidio de un etarra Enfrentamiento entre víctimas y acusados del macrojuicio por el suicidio del etarra N. C. MADRID. Un grupo de acusados de la trama mediática, social y política de ETA- -contra los que se sigue juicio en la Audiencia Nacional por delitos de pertenencia y colaboración con banda armada, entre otros- y Daniel Portero- -hijo de un fiscal asesinado por ETA y fundador de la asociación Dignidad y Justicia- mantuvieron ayer un enfrentamiento a las puertas del Tribunal al concluir la sesión de la vista oral cuando este último descorchó una botella de sidra para hacer un brindis. Portero explicó después que su intención y la de otros miembros de la asociación no era otra que felicitarse por el éxito de la manifestación contra la La visualización de una indisciplina de los presos debilitaría la posición de ETA en una mesa de diálogo Seis reclusos etarras se han ahorcado en la cárcel, dos de ellos en los últimos cuatro meses negociación con ETA, celebrada el sábado en Madrid, y que la reacción de los procesados, entre ellos el abogado José María Matanzas, se debió a que interpretaron que el brindis era una celebración del suicidio, ayer, del miembro de ETA Miguel Angulo, preso en Cuenca. Después del rifirrafe, unos 25 de los 56 procesados se agruparon y escenificaron ante las cámaras de televisión el duelo por la muerte del etarra al mostrar una ikurriña con un crespón negro. Siete miembros de Dignidad y Justicia se colocaron entonces delante de ellos, pero dándoles la espalda para mostrarles las banderas de España que llevan impresas en sus sudaderas. Así permanecieron todos en silencio durante varios minutos. Cuando Portero descorchó la sidra, el primero en acercarse fue Matanzas, quien le requirió para que se abstuviera de brindar y trató de quitarle la botella. En ese momento, otros procesados se acercaron y, finalmente, Matanzas y Jaime Iribarren se hicieron con el envase y vertieron su contenido. Portero, al que increparon con insultos, se dirigió entonces a Matanzas en voz alta y le recriminó por el brindis que en su día hizo por la muerte de mi padre y por la de Martín Carpena El abogado contestó que nunca ha brindado ni por la muerte de tu padre ni por la de nadie