Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 Internacional LUNES 27 2 2006 ABC YA NO HAY PESETAS rase una vez una princesa fea, una bruja bondadosa y un domador de ratones a quien se lo comieron los leones. No. No ocurrió muy lejos. Fue en un país en el que un presidente del Gobierno soñó con convertirse en un gran europeísta, y su única- -y solitaria- -iniciativa para la unidad del continente fue la introducción de tres nuevas lenguas en la Babel comunitaria. Una propuesta que seguía la tradición de aquel original gobernante que decía: ¿No teníamos problemas? No os preocupéis que yo me encargaré de inventar nuevos problemas En España, las ansias por conquistar creALBERTO denciales de benditisSOTILLO mo ilustrado pasan por vestirse con galas europeístas. Pero, antes de presumir de europeísmo guay, los europeístas de verdad de nuestro Gobierno tendrían que haber explicado a su jefe que en España ya no hay pesetas. Los intereses económicos de los españoles se defienden en euros. Y tan suicida es subordinar nuestro comportamiento al dólar- -que va a lo suyo- -como no enterarse de que ya no hay pesetas, y de que el bolsillo de los españoles no se defiende en conflictos de aldea, ni con la doma de ratones, sino elevando el vuelo y asumiendo que a nuestro país se le defiende construyendo una Europa más abierta y competitiva. Podrán decirse muchas cosas del anterior Gobierno. Pero, en lo que a Europa se refiere, jamás adoptó iniciativas tan rancias y reaccionarias como las que acaba de adoptar Zapatero, encaminadas a parcelar y renacionalizar el mercado de la energía. Cuando tuvo algún problema en ese ámbito, el anterior Gobierno no reaccionó cerrando las fronteras, sino pidiendo una mayor apertura y liberalización del sector de la energía y el transporte, que es lo que necesita un país situado en la periferia geográfica como el nuestro. Es una cuestión que va más allá de la economía. En teoría, sí, somos muy europeístas. Pero, en la práctica, ha habido dos grandes propuestas: una para crear problemas en vez de resolverlos, y otra para levantar fronteras en lugar de desmantelarlas. Cuestión preocupante porque Europa es también una oportunidad, un gran negocio, y nuestro presidente ha estado tan ensimismado domando ratones en sus conflictos de aldea que se le ha olvidado que el bolsillo de los españoles no engorda con la perra chica- -que ya no existe, igual que la peseta- sino asumiendo que nuestra economía está integrada en Europa y debe competir en la liga de los grandes y no limitarse a preservar viejos atavismos proteccionistas. Solbes y Moratinos, que son dos sólidos europeístas, saben que no hay negocio en Europa si el presidente no fija prioridades y pone a todo su Gobierno a batallar por ellas. Prioridades europeas, y no intereses de lobbies aldeanos. Así que, desde aquí, mi afectuosa solidaridad con ellos dos. El mundo en general y, Alemania en particular, creen que Angela Merkel lo está haciendo muy bien; mas no está claro aún el qué cuando se cumplen sus primeros cien días É La Alemania ideal de Merkel TEXTO RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. El idealismo es la doctrina epistemológica que niega realidad al objeto del conocimiento: su ser consiste en ser percibido. Pero el esse percipi es aquí en el sentido colectivo alemán y no en el individual subjetivo de Berkeley: lo que sucede es lo que percibe y engendra la conciencia general siguiendo a Fichte hasta Hegel. Sólo así se entiende el buen humor alemán en este invierno en que, ni el avance de la gripe aviar ha desatado el paradigmático catastrofismo, ni los- -de nuevo- -5 millones de parados parecen ahora tantos; donde la cifra crucial es un índice del instituto económico Ifo que muestra, no resultado alguno, sino el ánimo de los empresarios: Y éste es bueno por lo que- -ironiza el Spiegel- -la situación debería serlo ¿o no? Lo extraordinario es que, naturalmente, poco ha cambiado en cien días, aparte de la incipiente reforma del federalismo y una subida del IVA en 3 puntos, calificada por el Bild como la más brutal en la historia alemana. Pero el ánimo es estupendo en estos días de carnaval en que Alemania hace balance de los cien días de la gran coalición de Angela Merkel. Tras años de ninguneo, tachada de débil y sin perfil, luego de peligrosa neoliberal, de pragmática ejecutora y finalmente de querida canciller, una encuesta para Der Spiegel muestra que un 75 por ciento de los alemanes considera a Merkel una dirigente capaz y un 85 por ciento apoya su quehacer. Ni Kohl ni Schröder obtuvieron tal nota, ni en el primer examen ni en todo su mandato. Angela Merkel, el pasado noviembre en la Cancillería der no logró en 7 años. Pero lo de la alfombra roja toca a su fin ha recordado en el centésimo día el jefe parlamentario del SPD. Tanto éste como la CSU bávara exigen un mayor impulso reformista: No hay más tiempo que perder Abordar los acuciantes problemas internos tendrá menos glamour, el año se presenta cuesta arriba para Merkel, sus promesas de reformismo están por demostrar para The Economist. Merkel ha sorteado las cuestiones candentes e impopulares, manteniendo un perfil bajo para no crear ni expectativas ni decepciones, cree un analista del Ifo. La última encuesta muestra ya una ligera pérdida para la coalición, con los democristianos aún 12 puntos delante. El Tagesspiegel anota el resquemor del SPD: los problemas de la CDU con la coali- AFP Realmente inteligente Ella, en su preocupante modestia, dice que se ha acomodado bien a la Cancillería. Ha manejado el traspaso de poderes con pericia, sabiendo que su aherrojada gran coalición no podría ser otra cosa que un matrimonio de conveniencia. Pero, en constante comunicación por sms con su vicecanciller socialdemócrata, ha cambiado a enemigos acérrimos en colegas de gobierno comprometidos en mejorar el futuro de los alemanes; las ministras socialdemócratas que repiten dicen no haberse sentido nunca tan bien tratadas por Schröder y Fischer, y el vicecanciller Müntefering admite al Tagesspiegel que la canciller es realmente inteligente Ha encandilado a Bush, impresionado a Chirac y obtenido el respeto de Putin; y la UE está en deuda por su diestra solución al presupuesto comunitario, una panoplia aquilatada en pocas semanas que Schrö- A los cien días es una promesa, pero el día 26 hay comicios en tres regiones; puede que entonces acabe su período de gracia ción quedan en el pasado, los del SPD son futuros. Merkel aventaja personalmente al presidente del SPD, Platzeck, en 30 puntos. Pero el desempleo ha retornado al 12 por ciento, el último trimestre ha sido de crecimiento cero y sanidad y pensiones esperan una reforma dramática; los críticos estiman que si la coalición no logra crear pronto condiciones de crecimiento y trabajo- -más allá de los 25.000 millones en inversión y desarrollo- -sea ahora rebajando el coste laboral, simplificando la fiscalidad empresarial o estimulando el consumo interno, poco importará lo bien que Merkel quede en Washington y no habrá resultados que cosechar a tiempo antes de las elecciones de 2009. Un politólogo de la fundación Adenauer avisa que Merkel debe empezar por preparar a la propia CDU para tales cambios radicales; y a ello se ha puesto la líder democristiana, inaugurando un período programático sobre los valores alemanes ante el reto globalizador A los cien días Merkel es aún una promesa, pero el 26 de marzo hay elecciones en tres regiones federadas; posiblemente, entonces acabe de verdad su período de gracia.