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ABC DOMINGO 26 2 2006 83 Austria copa el podio en el eslalon de los Juegos Olímpicos de Turín con Raich, Herbst y Schoenfelder El Atlético rinde homenaje a Zarra con un partido a la vieja usanza Creó ocasiones en cada ataque ante el rival más débil de la temporada ATLÉTICO DE MADRID MÁLAGA 5 0 Atlético (4- 4- 2) Leo Franco; Velasco, Pablo, Perea, Antonio López; Maxi Rodríguez, Gabi, Luccin (Colsa, m. 70) Petrov (Valera, m. 66) Torres (Del Moral, m. 81) y Kezman. Málaga (4- 2- 3- 1) Goitia; Gerardo, Litos, Alexis, Ribeiro (Bovio, m. 46) Hidalgo (Morales, m. 66) Anderson; Edgar (Gabriel, m. 73) Duda, Nacho; y Salva. Árbitro R. Santiago. Roja a Duda (m. 76) Amarilla a Gerardo, Hidalgo, Luccin y Goitia. Goles 1- 0, m. 5: Fernando Torres. 2- 0, m. 9: Torres. 3- 0, m. 39: Maxi. 4- 0, m. 66: Valera. 5- 0, m. 90: Valera. ASÍ JUGARON ATLÉTICO DE MADRID Leo Franco: bien. Velasco: regular. Pablo: bien. Perea: bien. Antonio López: bien. Maxi Rodríguez: notable. Gabi: regular. Luccin: regular. Petrov; bien. Torres: muy bien. Kezman: regular. Valera: sobresaliente. Colsa: regular. Del Moral: sin calificar. El entrenador: José Murcia. Bien. Exigió velocidad como premisa para romper el cerrojo y su estrategia provocó dos goles en cuatro minutos. Lo mejor: la rapidez de Maxi y de Torres y sus reflejos rematadores, preparados con la caña de pescar. Lo peor: las entradas de Luccin y Petrov. El búlgaro se jugó la quinta tarjeta y no estar en el Bernabéu. MÁLAGA Goitia: mal. Gerardo: regular. Litos: muy mal. Alexis: mal. Ribeiro: muy mal. Hidalgo: regular. Anderson: mal. Edgar: mal. Duda: muy mal. Nacho: regular. Salva: bien. Bovio: bien. Morales: regular. Anderson: regular. El entrenador: Manuel Hierro. Mal. Se ha empeñado en cambiar el equipo y ayer acusó en defensa la ausencia de Fernando Sanz, sentado en el banquillo. La imagen del equipo fue lamentable. Lo mejor: la brega de Bovio y de Salva, que marcó un gol reglamentario que estuvo mal anulado. Lo peor: todo. Duda y Edgar dieron pena. No hubo ni defensa ni juego. llo de marcaje dio paso al tercero, el noveno de Maxi, que posteriormente no supo volver a empatar con Torres en su Pichichi particular, pues no desbordó a Goitia en un mano a mano que el guardameta despejó. Entonces salió Valera, un hombre de banda derecha, y marcó el gol de su vida con un trallazo con la zurda. Entonces volvió Valera y cabeceó su segundo tanto con el equipo madrileño. Zarra disfrutaría con este encuentro al viejo estilo. La pena fue que el partido debió contar con otro gol si un juez asistente no hubiera señalado fuera de juego en un tanto legal de Salva, otro nueve clásico, otrora del Atlético. La única buena jugada de los visitantes la anuló el árbitro, que expulsó a Duda sin dudarlo, por dar un golpe a Valera. Un golpe hacia Europa dio el Atlético, un salto hacia su cielo particular. En el cielo están Zarra y Matías Prats. TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. El estadio Calderón vivió un impresionante minuto de silencio en recuerdo del mejor goleador de la historia del fútbol español, el inolvidable Telmo Zarraonandía, y el Atlético le rindió homenaje con un espectáculo de fútbol práctico y goles. Una exhibición en memoria de los seis Pichichis conquistados por Zarra en la que colaboró la desastrosa defensa del Málaga, el sparring invitado para ofrendar al rematador vizcaíno el adiós que se merecía el nueve español por antonomasia. El hombre que dio a ese dorsal su razón de existir, con 253 tantos en 279 partidos de Liga. Con su dicción inigualable, Matías Prats narró ayer desde la radiotelevisión celestial el partido y relató la demostración de respeto que el público del Calderón realizó en nombre de su viejo amigo. Aquel vizcaíno que, en el antiguo Maracaná, le permitió contar el partido más legendario del balompié español contra una Albion nada pérfida. Con su palabra majestuosa, Matías transmitió también el jueves la llegada de Telmo al cielo, vestido con los colores del Athletic. Anoche, el equipo madrileño, que nació en 1903 de la matriz bilbaína, protagonizó cinco goles y un cúmulo de ocasiones que emularon a aquellos Athletic- Atlético de Zarra frente a Aparicio y Escudero. Torres es felicitado por Maxi y Gabi en uno de los dos goles que marcó que sufrió bajo las porterías del Manzanares recordó a los partidos de los años cincuenta, donde la única defensa era el ataque. Ayer se revivió esa táctica, porque el Atlético llegó al área adversaria cada vez que lo intentó. En sus cuatro primeros ataques consiguió dos goles y sus pases se convirtieron siempre en acciones de peligro. La debilidad de Ribeiro y Litos fue letal para que los rojiblancos se hartaran de disfrutar de ba- EFE lones para golear. No tuvieron que hacer fútbol bonito, porque cada pase era un oportunidad. No fue necesario hilar el juego. Cada carrera en velocidad del Niño y de Maxi dejaba en ridículo a la retaguardia rival. Pasen y lean: Un centro de sesenta metros de Pablo y un error de Ribeiro propiciaron el disparo de Kezman y el remate de Fernando en el primer tanto. Un rechace dejó al Niño el placer de firmar el segundo, el décimo de su cuenta. Un fa- Torres y Maxi continúan su duelo En cuatro minutos, Torres rubricó dos tantos, apagó por fin su ansiedad con las redes y se despegó de un tal Maximiliano Rodríguez, que le atosiga con sus aciertos desde el centro del campo. Pero el argentino no deja de perseguirle. Remachó el tercero y provocó un penalti que Mateja Kezman desperdició al estrellar el disparo en el cuerpo de Goitia, un portero que anoche conoció cómo se sentían los guardametas que se enfrentaban a Zarra. El fusilamiento Murcia logra en siete partidos lo que Bianchi en media Liga La goleada supuso la sexta victoria consecutiva del Atlético, una racha que sitúa al conjunto de José Murcia a un triunfo de la plusmarca del club, los siete éxitos seguidos que el equipo consiguió en la Liga 65- 66, con Domingo Balmanya de entrenador, y en la campaña 91- 92, con Luis Aragonés, temporada en la que el preparador madrileño también enlazó otra serie triunfal de seis partidos victoriosos. Ahora, José Murcia ha alcanzado, en siete jornadas, lo que Bianchi sumó en dieciocho. El nuevo técnico ha logrado 18 puntos en siete partidos, mientras su colega argentino sólo acumuló 20 en media Liga. En la misma línea, los jugadores han marcado diecisiete tantos en la corta etapa del entrenador español, uno menos que los celebrados por la plantilla en los dieciocho encuentros con el Virrey en el banquillo. Las comparaciones no son odiosas.