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2- 3 3 D 7 LOS DOMINGOS DE no le ha salvado de algo. Su rostro, aún con barba de semanas, desprende una luz y una juventud que no se le apreciaban en las fotografías pálidas de su anterior vida. He encontrado una gran satisfacción. No es que me haya salvado de nada, porque no estaba en una situación en la que necesitara ser salvado. Pero sí que he hallado muchas cosas de mi familia que antes no llegaba a entender en su total magnitud y una gran satisfacción personal por cómo han salido las cosas, aparte de haberme quitado la duda de qué hubiese pasado de no haberlo intentado Pero, ¿qué motivó la decisión? Verme dueño de mi propia vida sin ningún tipo de intrusión. Ni familia, ni amigos. Es lo que me dio el valor para decidirme, que no fue fácil. El tiempo me entregó la fuerza para tomar mis propias decisiones y no pararme a pensar en los demás, que fue una de las razones por la que no lo decidí antes. Estoy contento de haberla tomado ahora porque ya sabe uno qué es lo que quiere. Sabía a lo que venía. La responsabilidad, la presión, los sacrificios... la sangre. A raíz de ese primer día, hubo críticas muy buenas- -apostilla- y eso a la vez crea unas expectativas nuevas en los que no me han visto. Los halagos en la prensa generan responsabilidad pero a la vez te inyectan moral, porque sobre todo en mi caso, en el que el mundo del toro le ha dado tanto a mi familia, la necesidad de aportar algo es importante. Si cada tarde ha sido un examen es porque para llegar a ser figura del toreo es imprescindible la regularidad, y eso arrastra la responsabilidad del día a día, sea donde sea. Una o dos tardes en una temporada no hacen una figura Brody, Manolete y Penélope Sino Adrien Brody se ha empapado, en una finca de Espartaco, de cómo vive y respira un torero al lado de Cayetano Rivera Ordóñez para rodar la película Manolete de Menno Meyjes. No es que Cayetano le haya enseñado a ser Manolete, porque tal vez Brody ya lo era sin saberlo en El pianista de Roman Polansky, sino a sentir y andar en torero. Cuenta el novillero de estirpe que el actor aterrizó sin ningún prejuicio sobre los toros, que a medida que ha ido visionando vídeos se asombraba más y se echaba las manos a la cabeza con suma admiración hacia los hombres de oro. Y cuenta también alguna novatada que le ha gastado a Adrien con el carretón, hasta el punto de que éste tiró el capote y salió corriendo de un respingo ante una arrancada imprevista. El filme narrará la historia de amor entre Manolete y Lupe Sino, interpretada por Penélope Cruz. Cayetano no doblará, como se ha hablado, a Adrien Brody. ¿Ni siquiera en alguna escena con Pe? Yo lo he propuesto, pero no ha colado y se ríe abiertamente con esa sonrisa limpia tan Rivera Paquirri. ción sicológica, se labran en el invierno, el pulmón de la temporada. El entrenamiento sicológico es igual o más importante que el físico. Independientemente de si estás más o menos fuerte, la cabeza te da seguridad y valor, acudes con una concentración y una disposición a la plaza que luego ayuda mucho Paquirri era un auténtico atleta obsesionado por la preparación física; y su hermano Francisco; y Cayetano también, pero de otra forma, de ésa en la que el cuerpo se educa para torear, una educación que se adquiere toreando de salón, sin cargar la musculatura ni restarle elasticidad ni plasticidad. Genética torera Conforme avanza la charla, Cayetano se va soltando. La pregunta de si él mismo encuentra en su genética torera rasgos de su padre o de su abuelo se le hace cuesta arriba. La gente es la que debe buscar ese tipo de comparaciones, y si encuentra alguna pues estaré muy contento. No entiendo si existe o no esa influencia de los genes. Pero si hay algo de genética mejor ¿El torero nace o se hace? El toreo es sentimiento- -contesta esta vez con rapidez- tener un sentimiento hacia el toreo, y ese sentimiento es el que luego transmites. Si sólo aprendes la técnica y no lo sientes, no llegas al público El año se plantea difícil. El factor sorpresa sigue presente, pero menos. Sevilla y Madrid le esperan con sus focos de rigor. Son dos plazas con las que sueña un torero y la responsabilidad es mayor. Sevilla ya me ha quitado alguna que otra hora de sueño y Madrid aún está por definir. Cuando lo cerremos, perderé otras cuantas horas de dormir La preparación y la mentalización, la condición física y la condi- La superación del miedo Admira los capotes de su abuelo Antonio Ordóñez, Rafael de Paula, Cepeda y Curro Vázquez, su pilar Curro comparte sus miedos porque él también lo ha vivido; para un torero es más fácil estar con un torero, porque entiende los momentos duros Uno de ellos, los sacros minutos de vestirse de luces. A Cayetano no le gusta que pase nadie a la habitación del hotel, que uno siempre imagina con una densidad de aire asfixiante, repleto de silencios. ¿Religioso? A mi manera, no exactamente como está en los libros. No soy de rezos La superación del miedo, ¿es eso el valor? Uno tiene más cuando se es más consciente del riesgo que corre, si no, más que valor, es inconsciencia Tal vez en su caso el valor se multiplique por la edad que muestra su DNI, 29 años, porque a los 29 no se hacen las misma cosas que a los 19, o si se hacen cuesta más hacerlas. Cayetano Rivera Ordóñez suena en el escalafón novilleril con más fuerza por el vacío de competencia que le rodea. Tal vez no exista la Quinta de Cayetano. Ni el mundo aislado que pretende, donde la hipocresía no tendría cabida. La odia. Simplemente. La luz se esconde tras el horizonte de encinas y bramidos de bravura. Cuando se apaga la jornada, el torero abre algo más su intimidad, cerrada a cal y canto: ¿Sabes que la pasada temporada le puse a mis capotes nombres de ciudades que han representado algo en mi vida? Madrid, Sevilla, Los Ángeles, Gijón... ¿Por qué Gijón, por algún triunfo? No, porque allí tengo a mi hija Las directrices de la entrevista no pretenden ahondar en el morbo con que cada día se desayunan y cenan las televisiones. Ya cuando quisimos saber sobre las ausencias, Cayetano se tensó sin manifestarlo. No se siente solo, sino arropado y querido. Esta temporada bautizará sus telas con otros motivos. Camina hacia el crepúsculo, el amanecer tardío del sol, de un hombre: Cayetano. Temple natural Apenas gesticula. Piensa cada respuesta. Diría que cada palabra, con un miedo cerval a lo que capta la cinta, a lo que pueda captar. Las frases no son largas como sus muletazos. Sí templadas. Las miradas de Curro Vázquez y Espartaco, presentes en la entrevista, le apoyan. Las mismas miradas que advirtieron un temple natural en su forma de interpretar el toreo en sus primeros pasos, que fueron anteayer, hace dos días, hasta que desembocaron en su presentación en Ronda, el 26 de marzo de 2005. Tengo un recuerdo precioso, porque salió todo bien, aunque con muchos nervios. Fue un día muy difícil por no pocos motivos. Era una fecha fundamental, sabía que mi trayectoria dependería en gran parte de lo que pasase Y lo rememora con cierto nerviosismo aún, a pesar de que desde entonces, cuando ya las crónicas le cantaron emulando el perfil de Corrochano sobre su bisabuelo, Es de Ronda y se llama Cayetano su evolución artística no ha cesado. Las glorias recibidas a finales del verano así lo confirman. Tiene plaza, llena el escenario, hemos dicho. Tiene empaque, esa majestuosidad que se consigue en el toreo sólo con el paso del tiempo y que en él es precoz. Tiene una estética clásica, elegante, juncal, flexible, que cala en los paladares exigentes. Mira hacia atrás y todavía no se lo cree: Ha sido una temporada muy bonita. Nunca me lo hubiese imaginado Cada tarde ha sido un examen, un compromiso. Si los apellidos abren puertas, también pesan. Otra vez el peso de Si cada tarde ha sido un examen es porque para llegar a ser figura es imprescindible la regularidad, y eso acarrea la responsabilidad del día a día En septiembre de este año Cayetano ya le verá la cara al toro, que analiza a conciencia