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4 Opinión DOMINGO 26 2 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil DURAN LLEIDA Y LA VÍA DEL PSOE E UN CLAMOR POR LA DERROTA DE ETA L A manifestación que ayer recorrió el centro de Madrid enapoyo de las víctimas del terrorismo y contra la política del Gobierno frente a ETA fue un ejemplo de respuesta multitudinaria y de civismo. Cientos de miles de españoles arroparon nuevamente a las víctimas del terror y expresaron públicamente el sentimiento de preocupación y contrariedad ante el discurso del Ejecutivo sobre el final dialogado de la violencia. El mal tiempo y las dificultades del transporte por carreterapusieron aún más en valor la determinación de los asistentes de no faltar a esta nueva manifestación, que el Gobierno debe teneren consideración con mejor acierto y mayor sinceridad que los demostrados. Ante todo, debe cesar la descalificación gratuita: los cientos de miles de manifestantes no eran activistas del PP, ni las asociaciones de víctimas convocantes, instrumentos al servicio de la estrategia opositora de este partido. El empecinamiento del Gobierno y el PSOE, y voces aledañas, en descalificar con estos argumentos las críticas de la Asociación de Víctimas del Terrorismo sólo consigue aumentar las fracturas con las víctimas, pero también con la mayoría social que, como reflejan las encuestas, se muestra en contra de hacer concesiones a ETA a cambio del cese de la violencia. La manifestación de ayer debe provocar en el Gobierno una reflexión de mucho mayor calado. Debería ser, ante todo, un llamamiento moral a una rectificación urgente, porque la gran carencia del mensaje gubernamental es su debilidad ética, con consecuencias políticas y jurídicas, que ha tomado cuerpo en el protagonismo creciente de Batasuna y en la insolencia de una ETA que se dedica, únicamente, a poner bombas y a exigir condiciones a los demás. El retroceso del Estado de Derecho y del Estado democrático- -golpeado por la quiebra del Pacto Antiterrorista- -ya está instalado no como la consecuencia de un distanciamiento previo entre el Gobierno y el PP, sino como una premisa que el Ejecutivo ha creído necesaria para implicar a ETA en un lenguaje claramente orientado a crear apariencias, sin exigir hechos concretos. Pero no basta con que el presidente del Gobierno se crea con capacidad seductora suficiente para arrinconar a ETA sólo con palabras, porque el fin del terrorismo no es un mano a mano de Zapatero con los terroristas, sino, fundamentalmente, la decisión colectiva de la sociedad española de considerar que ETA realmente ha sido derrotada por el Estado, a partir de un saldo ganador. Con vencedores y vencidos. Y esta decisión no sólo no está tomada, sino que la percepción general de la sociedad española es que esa derrota no se ha producido, incluso que está más lejos, porque los que deberían ser derrotados- -Batasuna, ETA- -están más presentes que nunca en el debate político sobre el futuro del País Vasco y de España en su conjunto. Ni Rodríguez Zapatero, ni ningún presidente de Gobierno está en condiciones de suplantar a los españoles, y especialmente a las víctimas (sin perjuicio de las legítimas discrepancias que algunas de éstas han manifestado a la AVT, pero también con las conclusiones del III Congreso de Víctimas, celebrado en Valencia) en la constatación de cuándo ETA estará derrotada y en la aprobación de las condiciones en las que ETA debe ser derrotada. La manifestación de ayer tenía esta apelación directa a la rectificación del Gobierno, porque no se puede sostener por más tiempo que un proceso de derrota de ETA o de final de la violencia, incluso de final dialogado es posible sin el apoyo de las víctimas, de la sociedad y del principal partido de la oposición. Laresistencia de Rodríguez Zapatero a aceptar sus propias limitaciones (que serían las mismas en cualquier otro que pretendiera lo mismo) en esta aventurada apuesta de dialogar con ETA para el final de la violencia- -pues si el cese de la violencia es previo y definitivo, nada habrá que dialogar con ETA- -sólo va a generar más frustración en la sociedad española. A Zapatero nadie debe negarle el derecho a definir su política antiterrorista, pero se equivoca el PSOE si piensa que las críticas de las víctimas se refieren a esta cuestión previa. No es así. Tales críticas, al igual que la opinión mayoritaria de la sociedad, se dirigen contra los resultados, ya palpables, ya preocupantes, de la forma en que Rodríguez Zapatero ha hecho uso de esta facultad política. La vuelta al Pacto Antiterrorista es la única sutura eficaz de esta fractura entre el Gobierno y la sociedad y las víctimas. Y todo lo queconlleva de cambio de alianzas políticas y de corrección de la política territorial. Ese gran Acuerdo de 2000 no fue un apaño para el reparto del poder, porque no atendió a las necesidades electorales de PP y PSOE, sino a las necesidades nacionales. Esto es lo que hoy demanda la responsabilidad de todo gobernante: pensar en laNación, rectificar profundamente la acción del Gobierno y reencontrarse con el PP, al que cabe pedir, desde la firmeza que le confiere el acierto general de sus planteamientos en materia antiterrorista, una combinación responsable de oposición crítica y disposición al acuerdo. Si todo esto sucediera, entonces sí, empezará otra vez el principio del fin de los terroristas. N una entrevista que publicamos en páginas de Nacional, Josep Antoni Duran Lleida expone sus razones sobre la inconveniencia de un eventual e hipotético pacto, llegado el caso, de CiU con ERC: Han demostrado ser personas que aguantan la palabra cinco minutos y no son capaces- -añade- -de adquirir una cultura de Gobierno Y añade: Mi deducción personal es que CiU se equivocaría si quisiera formar gobierno con Esquerra Palabras que sugieren que Duran apuesta, siempre en hipótesis, por la vía del PSOE, lo que abriría la posibilidad de un futuro acuerdo a dos bandas en Cataluña y Madrid, un escenario que, a tenor de los movimientos que se están produciendo a raíz del pacto de Zapatero con CiU, cobra cuerpo y se abre paso a medida que avanzan los días. Duran no se plantea siquiera una próxima colaboración con el PP, incluso si ganara Rajoy las elecciones: Nos colgarían del palo mayor sentencia. Así que si con ERC no puede ser porque no son capaces de adquirir cultura de Gobierno y con el PP tampoco, porque no lo entendería nadie en Cataluña Duran Lleida sugiere, aunque sólo sea por exclusión, que el compañero de viaje no puede ser otro que el PSOE. FRANCIA: TERROR A LA GRIPE AVIAR L pánico a la gripe aviar amenaza gravemente al sector avícola francés, después de que se confirmara ayer el primer caso en una granja del sureste del país vecino. La psicosis es tal que el presidente francés, Jacques Chirac, se vio obligado a lanzar un mensaje de tranquilidad en el que apeló a la solidaridad nacional en beneficio de los productores El problemá está en que la desinformación puede tener efectos más letales para la economía que el propio contagio y que la llamada a la calma del jefe del Estado galo choca de bruces con la psicosis colectiva de una nación en la que el miedo se extiende como un reguero de pólvora quebrando a su paso las perspectivas de un sector que ha visto reducir sus ventas en casi un 30 por ciento. El francés es el primer caso en Europa de aves de corral, no silvestres, en un recinto cerrado, lo que ha encendido todas las señales de alarma. La gripe aviar se extiende y se acerca peligrosamente a España, donde, más allá de la puesta en marcha de un necesario paquete de medidas de prevención, urge trasladar a la opinión pública un mensaje único y sereno sobre la situación real de un problema que tiene una doble vertiente: sanitaria y didáctica, complementarias ambas en un momento especialmente delicado. E MÉDICOS DE IDA Y VUELTA NFORMA hoy ABC sobre la salida continuada de médicos españoles con destino a diversos países extranjeros. Las cifras son elocuentes: unos mil profesionales emigran cada año, en contraste llamativo con la importación de médicos procedentes de muy diversos lugares. La motivación básica, además de la mejora salarial, tiene que ver con la seguridad en el empleo y con el reconocimiento social. La movilidad es, sin duda, una realidad patente en el mundo globalizado. Es satisfactorio, además, comprobar la calidad de la formación que se imparte en España en materia de Ciencias de la Salud. Sin embargo, es muy negativo que nuestro sistema sanitario no encuentre las fórmulas adecuadas para ofrecer puestos de trabajoatractivos. En España faltan médicos como consecuencia de estas fugas pero también de las jubilaciones, del numerus clausus en las facultades de Medicina o del crecimiento de la natalidad que trae consigo la inmigración. En algunas comunidades autónomas se percibe ya la carencia de determinados especialistas y la dificultad para cubrir los turnos de I guardia. Las previsiones realizadas para un horizonte de diez años resultan ciertamente alarmantes. Los problemas no se arreglan acudiendo al expediente más rápido y sencillo (contratar médicos procedentes de Iberoamérica o de los países del Este) sino por medios de una correcta planificación para equilibrar la oferta y la demanda de profesionales de la sanidad. El derecho a la salud de todos los ciudadanos requiere algo más que una improvisación permanente. Es preciso formar expertos en proporción a las necesidades reales de cada sector. Una vez encauzado el fortísimo déficit sanitario autonómico, deberían ofrecerse condiciones laborales adecuadas a la realidad del mercado de trabajo, como una carrera profesional atractiva y unas compensaciones acordes con la alta cualificación exigida. Aunque carece de competencias de gestión, el Ministerio de Sanidad tiene que utilizar sus facultades en materia de coordinación y planificación para encauzar un problema que amenaza con abrir una brecha entre lo que ofrecen los políticos y lo que reclaman los ciudadanos.