Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
110 Los sábados de ABC SÁBADO 25 2 2006 ABC CUERPO Y MENTE Con lo que está cayendo- -y siempre está cayendo algo- lo mejor es reírse. Sonreír, reír o carcajearse, como aconsejaba el Mago de Oz en proporción indirecta con la gravedad del asunto. Es lo más sano La risa es lo que nos queda s efectos beneficiosos de la risa se conocen desde antiguo. Un viejo proverbio chino dice que para estar sano hay que reír al menos treinta veces al día. Sin embargo, como media, los adultos reímos solo la mitad. Una cifra que queda muy lejos de las 300 ocasiones diarias en que los niños menores de seis años movilizan los 400 músculos que hacen posible la carcajada. El primero que despertó la curiosidad entre los científicos por los efectos de la risa fue el periodista Norman Cousins, editor de Saturday Review en los años 70. En un artículo que se publicó entonces en The New England Journal of Medicine Cousins relató que tras ver películas cómicas, el dolor que le producía la enfermedad degenerativa que padecía le concedía una tregua que le permitía dormir durante varias horas sin molestias. Pronto, sus compañeros de hospital se unieron a él en la práctica de esta divertida terapia, con buenos resultados. Algunos científicos se apresuraron a atribuir esta mejoría a un efecto placebo. Pero unos años más tarde se comprobó que incluso si se trataba sólo de un efecto placebo, lo cierto era que provocaba la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del cerebro. Lo TEXTO: MARÍA PILAR QUIJADA Un minuto de risa equivale a 10 de relajación. Y los efectos se perciben física y mentalmente El humor nos conecta con nuestra parte más inteligente y nos permite controlar las situaciones tejidos, retrasa la aparición de las arrugas faciales y produce una sana fatiga que propicia el sueño. Y por si fuera poco, favorece la creatividad. Según los expertos un minuto de risa equivale a 10 minutos de relajación. Casi una panacea que, sin duda, deberíamos practicar más a menudo. Sobre todo si tenemos en cuenta que también influye en nuestro estado de ánimo, porque reír hace que se incrementen los niveles de dopamina y serotonina, dos neurotransmisores relacionados con los estados placenteros y de calma, respectivamente, explica el psicólogo José Elías, uno de los pioneros de la risoterapia en nuestro país. Con tal cantidad de beneficios no es de extrañar que incluso las empresas empiezan a demandar esta técnica para mejorar las relaciones laborales. José Elías ha publicado recientemente la Guía práctica de risoterapia editado por Orión. Una guía pensada tanto para terapeutas como para el público en general en la que se explica cómo adentrarse en el beneficioso mundo de la risa. Y es que la risoterapia consiste en ayudar a provocar la carcajada mediante ejercicios de respiración y juegos. Aunque esta técnica, que se practica en grupo, no se queda sólo en pasar un buen rato sino que persigue objetivos más ambiciosos, matiza el autor, porque incluye estrategias que permiten percibir la vida y los acontecimientos cotidianos desde ópticas distintas a las que generalmente estamos habituados. Las cosas y las situaciones no nos afectan por lo que son, sino por lo que representan para nosotros. El se- creto está en aprender a verlas de forma más favorable. En definitiva, se trata de poner en práctica un conjunto de técnicas que propicien un cambio en la persona y ayuden a desarrollar el sentido del humor. Aprender a ver otras posibilidades más alegres y beneficiosas en cada momento de nuestra vida y no quedarnos con el primer pensamiento decepcionante que nos asalte. Al final de la jornada Y es que el humor es un buen antídoto para mitigar los contratiempos que inevitablemente nos encontraremos a lo largo de la jornada. Algo en lo que también está de acuerdo Begoña Carbelo, psicóloga y profesora titular de la Universidad de Alcalá de Henares, uno de los pocos centros que en nuestro país se toman en serio la risa como terapia, a diferencia de lo que ocurre en otros países de Europa, como Alemania, Finlandia o Reino Unido. Paradójicamente en un país que hace gala de su sentido del humor como el nuestro, esta falta de interés hace que la risoterapia no tenga todavía mucha credibilidad, aunque poco a poco comienza a despertar el interés de los expertos. Por eso es tan importante, señala Begoña Carbelo, que se hagan más es- Pruebas científicas A la risa se le atribuyen además otras propiedades beneficiosas, entre ellas la de estimular el sistema inmunológico, algo que corrobora la psiconeuroinmunología, una joven disciplina en auge que se encarga de probar científicamente las interacciones entre la mente y el cuerpo. Además, activa la circulación sanguínea, fortalece el corazón, mejora las digestiones, duplica la cantidad de aire que entra en los pulmones, rejuvenece los Una clase de risoterapia: ejercicios, respiración y juegos tudios que avalen las teorías que sustentan esta técnica. Lo que sí parece probado es que cuando se visualiza una película cómica, cuando a la gente se le hace reír o cuando se hacen ejercicios de risoterapia se desencadena un estado de ánimo positivo que la persona es capaz de percibir. La cuestión es, explica, durante cuánto tiempo prevalece y qué efectos reales tiene. Begoña Carbelo imparte cursos de inteligencia emocional en los que incluye también la risoterapia y el desarrollo del sentido del humor. Aunque aclara que no se trata de buscar sólo la risa sino de provocar un estado emocional positivo, expandir el buen humor, mejorar la comunicación y en definitiva aliviar el estado de ánimo. Porque, asegura, el humor nos conecta con nuestra parte más inteligente. Estos cursos van dirigidos a maestros, psicólogos, terapeutas ocupacionales médicos y personal de enfermería. Y es que a Begoña, que durante muchos años ejerció como enfermera, le interesa sobre todo el campo educativo de la salud y considera que el humor es fundamental en el ámbito hospitalario. Y así lo recoge en su libro El humor en la relación con el paciente (ed. Masson, 2005) Recuerda en especial su experiencia durante