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104 Los sábados de ABC SÁBADO 25 2 2006 ABC EL MUNDIAL DE LOS ROBOTS Los robots pequeños son los únicos que reciben órdenes desde un ordenador (Viene de la página anterior) conclusión de que el ajedrez, un mundo abstracto con reglas definidas, era un problema resuelto. Los ordenadores estaban en condiciones de ganar cualquier partida, o casi. Se trataba de buscar retos más complejos, más ricos apunta el profesor Matellán. El fútbol es un dominio conocido con reglas conocidas, pero lo practican varios jugadores, se mueve la pelota, hay incontables problemas que resolver, y además en un entorno vistoso Así, los duelos entre científicos pasaron del tablero al rectángulo verde, aunque los objetivos eran esencialmente los mismos: la investigación, sistemas robóticos más sofisticados, el avance de la tecnología. Campo de pruebas Podría decirse que Robocup es a la inteligencia artificial lo que la Fórmula 1 a la industria del automóvil. Un campo de pruebas. Así lo entiende Humberto Martínez, responsable del equipo español Teamchaos (www. teamchaos. es) en el que participan las Universidades de Murcia, Alicante y la Juan Carlos I de Madrid. Las técnicas de coordinación creadas para nuestros Aibos futbolistas se han aplicado a ingenios industriales que llevan mercancías en una fábrica. Y sus habilidades visuales forman parte ahora de proyectos de vanguardia en ¿PODRÁN LOS ROBOTS GANAR A LOS HUMANOS EN 2050? RICARDO A. TÉLLEZ INGENIERO ESPECIALIZADO EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL n 2006 se cumplen 50 años desde que el campo de la inteligencia artificial naciese en el Dart- mouth College en Hanover. En estos años, si bien no se ha solucionado el problema de crear una inteligencia artificial tal y como se planteó inicialmente, se han resuelto muchos pequeños problemas en esta línea y se han planteado las direcciones básicas en las que es preciso investigar. No se me da bien esto de predecir el futuro, pero ya que tengo que hacerlo, diría que los robots serán capaces de ganar para esa fecha. Si en menos de cincuenta años se consiguió crear un programa capaz de ganar al mejor jugador de ajedrez del mundo, creo que es plausible que en otros casi 50 se consiga uno capaz de ganar al fútbol, aunque el robot no comprenda qué está haciendo (de la misma manera que el programa de ajedrez no comprende las jugadas que hace) E Pero que nadie se engañe: no es tarea fácil conseguir un robot capaz de jugar al fútbol, y menos que pueda ganar a los humanos. Aunque de ahí a que sea capaz de comprender su juego o el del adversario, o a tener un comportamiento inteligente hay un abismo. Porque una cosa es tener un robot capaz de jugar al fútbol, en un entorno más o menos controlado y hasta cierto punto, parametrizable y otra tener un robot que comprenda qué está haciendo y por qué, capaz de reaccionar inteligentemente ante situaciones no previstas. En el primer caso, éste deberá saber moverse dentro de su mundo, esto es, el mundo del campo de fútbol, y nada más. En el segundo, el robot necesitará de la capacidad de comprender qué es lo que hace y por qué, y es aquí donde se encuentran las mayores dificultades y retos para la inteligencia artificial. aviones o barcos que vuelan o navegan solos, que pueden ser utilizados para localizar náufragos, para la vigilancia rutinaria de líneas de alta tensión, para controlar pozos petrolíferos Humberto Martínez viajó a Suecia en 2000 para finalizar su tesis sobre robótica. En la universidad de Örebro funcionaba en aquellos días un equipo hecho con los perritos Aibo de Sony. Era el único español en aquel mundillo recuerda Martínez. En 2001 participó en la edición correspondiente de la Robocup. Al volver a casa con el veneno metido de polizón en la maleta, el grupo se españolizó por completo, con la implicación de tres universidades y el apoyo del Ministerio. El año pasado, en Osaka, el Teamchaos se presentó en sociedad, rodeado de otros 418 equipos procedentes de 35 países, y del 7 al 9 de abril medirá sus progresos en Un equipo español, compuesto por profesores de tres universidades, busca su hueco entre la elite de los investigadores